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Actualidad

15/09/2019 08:27

Cayó el número de muertos en accidentes en el primer semestre del 2019

Por: Diego Domínguez

El total de fallecidos a causa de siniestros de tránsito fue de 221 y disminuyó un 17.5% respecto a cifras del 2018.

Cayó el número de muertos en accidentes en el primer semestre del 2019
Foto: Alternativa
En el primer semestre de 2019 murieron 47 personas menos debido a accidentes de tránsito en comparación al mismo período de 2018 (disminución del 17,5%).

En el informe semestral de la Unasev, las cifras indican que el total de fallecidos en el período de enero-junio fue de 221.

El total de 2018 muestra que 528 personas fallecieron como consecuencia de la siniestralidad vial. La cifra cobra mayor impacto si se la compara con la cantidad de muertos que hubo ese año a consecuencia de los homicidios: 414. Es decir, fueron un 27,5% más las muertes producto de la inseguridad vial que las que ocurrieron como resultado de la delincuencia.

Esta situación es la que lleva a Martín Elgue —director de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) en representación del Partido Nacional— a concluir que "hay una baja percepción del riesgo que significa circular en la vía pública" y que "se necesita conscientizar a la población.

La Unasev fue creada en el año 2007. Se inició a raíz de una problemática que las autoridades del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) venían alertando desde tiempo atrás. Según el expresidente de la Unasev y actual coordinador de la Unidad de Análisis de Siniestralidad y Lesividad de la Intendencia de Montevideo (IM), Gerardo Barrios, la falta de una política de seguridad vial en el país —producto de una invisibilización del problema del tránsito— fue un factor determinante para que el sistema político diera origen al surgimiento del organismo rector en materia de tránsito a través de la sanción de la ley 18.113.

Hasta ese momento era la Comisión de Prevención de los Accidentes de Tránsito (dependiente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y creada en 1994) la encargada de velar por la seguridad de los ciudadanos en la vía pública, aunque, según Barrios, “pasó totalmente inadvertida durante 13 años ya que no tomó ninguna iniciativa”.

Unasev

Se creó a través de la ley 18.113 que fue promulgada el 18 de abril de 2007
Su finalidad es desarrollar la seguridad vial en todo el país impulsando conductas de convivencia armónica de todos los usuarios de la vía pública, a los efectos de proteger la vida y la integridad psicofísica de las personas y contribuir a la preservación del orden y la seguridad vial en las vías públicas.

Actúa en la órbita de la Presidencia de la República y tiene autonomía técnica, ya que puede comunicarse directamente con los entes autónomos, servicios descentralizados y demás órganos del Estado.

Es dirigida por una Comisión Directiva integrada por tres miembros (presidente, director y secretario ejecutivo) designados por el Presidente de la República actuando con el Ministro de Transporte y Obras Públicas.

Elabora y propone al Poder Ejecutivo la política nacional de seguridad vial a regir en el país.

Gerardo Barrios, ex presidente de la Unasev
Gerardo Barrios, ex presidente de la Unasev


Cuando Barrios comenzó su gestión en la Unasev en el año 2007, la tasa de mortalidad en siniestros de tránsito era de 20 fallecidos cada 100.000 habitantes. Esa situación, que colocaba a Uruguay en una posición desfavorable a nivel internacional, se pudo revertir a partir de la puesta en funcionamiento de ese organismo.

Al año 2016, la tasa de mortalidad se ajustó a 12,8 fallecidos por 100.000 habitantes. Sin embargo, esa tendencia que había logrado posicionar al país dentro de los “Objetivos del decenio” de la Organización Mundial de la Salud, se invirtió en 2017, año a partir del cual la tasa de fallecidos comenzó a aumentar.

Martín Elgue, actual presidente de la Unasev
Martín Elgue, actual presidente de la Unasev


¿Por qué si la situación previa a 2007 era tan preocupante no se implementaron antes de ese año acciones contundentes para tratar de contrarrestarla? Tanto Elgue como Barrios coinciden en que no existía una real dimensión del problema, no sólo a nivel político sino también a nivel social.

Según el actual director de la Unasev sigue faltando concientización en la población. “El año pasado murieron más de 400 personas en homicidios y es una alarma pública. Sin embargo, en accidentes de tránsito murieron más personas que en homicidios y la gente no percibe ese riesgo. Hoy hay más posibilidades de que se muera una persona como consecuencia de un accidente de tránsito a que se muera por una rapiña”, sentenció Elgue.

Por su parte, Barrios concibe esa inacción como el resultado de años de primacía de las posturas personales (o el “a mi me parece”) de los políticos que, además, le asignaban la responsabilidad de los siniestros a la ciudadanía argumentando que eran consecuencia del irrespeto a las normas de tránsito.

Arturo Borges —director del Instituto de Seguridad Vial del Uruguay (ISEV)— en diálogo con Todo el campo coincide: “Vamos a seguir teniendo muertos por la bajísima percepción de riesgo que tienen los ciudadanos”.

Luego de la creación de la Unasev, si se comparan los números de Uruguay con los de la Unión Europea (UE), los resultados no son positivos.

En 2016 las cifras de países como España estaban en 36 muertes por cada millón de habitantes, unas tres veces menos que los fallecidos en Uruguay ese mismo año. Respecto a esto Barrios comenta que “lo que está demostrado en el mundo, basado en evidencias, es que si los gobiernos desarrollan políticas adecuadas, la mortalidad y la lesividad en la vía pública disminuye drásticamente.”

La UE colabora estrechamente con las autoridades de seguridad vial de sus países miembros partiendo de las iniciativas de cada país, establecen objetivos y trabajan en infraestructura, seguridad de los vehículos, respuesta de los servicios de emergencia y educación de la población, entre otros aspectos. Tienen establecido un plan de Orientaciones políticas sobre seguridad vial para los años 2011-2020, y la UE “aprueba legislación, apoya campañas de sensibilización, ayuda a intercambiar experiencias útiles a los países miembros y demás instancias que intervienen en la seguridad vial y ofrece financiación”, según afirman en su sitio web.

Entonces, ¿está bien pensar únicamente que la responsabilidad es de la ciudadanía? Esta visión es la que, según Barrios, terminaba invisibilizando la problemática y logrando que el Estado no tomara un rol protagónico en el asunto: “no había referentes en el país para el establecimiento de políticas de seguridad vial”.

La importancia del uso de las palabras adecuadas

Comúnmente, las personas se refieren a accidentes y no a siniestros de tránsito. Barrios cree que ese era, implícitamente, uno de los motivos que condicionaba el accionar del Estado frente a la problemática. Fue eso lo que motivó a que el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) –con Barrios a la cabeza– cambiara la terminología y colocara en la agenda pública y política la temática como un asunto a prevenir, ya que “la propia definición del tema hace que la posición del Estado como protector de la vida de sus ciudadanos sea diferente”.

Sobre esto Federico Tucci, de la Fundación Gonzalo Rodríguez, dijo a Ecos que “los siniestros no son aleatorios ni imprevisibles, donde usualmente están acompañados por corresponsabilidades, como puede ser falta de señalización e iluminación adecuada, mala construcción de la infraestructura vial o carencia de responsabilidad al manejar (conducir en estado de ebriedad, utilizar el celular mientras se maneja o conducir a exceso de velocidad). Sólo puede hablarse de siniestro involuntario cuando se alude a la parte pasiva de la acción, es decir, a quien se involucra en un siniestro de tránsito sin poder evitarlo. Porque salvo la intervención de la naturaleza o procesos orgánicos fisiológicos del ser humano, gran parte de los siniestros son prevenibles y evitables.”

Los siniestros en cifras

Cada día ingresan al CTI nueve personas a causa de los accidentes de tránsito. Según Elgue, el promedio de días de esas personas en el CTI es de 14. Entonces: ¿cuánto le salen al Estado uruguayo los siniestros de tránsito en CTI, camas de internación, operaciones, seguros de paro, pensiones por fallecimiento? “Entre dos y cuatro puntos de PBI se le van al Estado en siniestros de tránsito”, respondió el director de Unasev, quien, además, para reafirmar su visión agregó: “De todo lo que Uruguay gana de la venta de soja de todo el país en un año, ni siquiera esa ganancia da para cubrir los costos por accidentes de tránsito”.

A su vez, Arturo Borges ejemplifica: “Por siniestralidad vial se pierden anualmente 1.500 millones de dólares, que es aproximadamente lo que recibió Uruguay gracias al turismo en el último año. Estas pérdidas llamadas ‘costos asociados’ se originan en costos médicos, pérdidas de productividad, pérdidas por ausentismo y acompañamiento de víctimas o disminución de la producción”.

"Es el Estado quien asume los costos de pensiones por discapacidad lo que jaquea económicamente al Banco de Previsión Social” añadió, en diálogo con Todo el campo.