Mónica Rivero procesada con prisión por estafa: robó US$ 7 millones

Actualidad

1/03/2019 03:02

Mónica Rivero procesada con prisión por estafa: robó US$ 7 millones
ECOS
Mónica Rivero en su salida del juzgado.

Ex funcionaria de Julio César Lestido, había desaparecido el 13 de febrero de 2017 en el Buceo. Fue detenida el miércoles en Barra del Chuy.

Mónica Rivero, la extrabajadora de la automotora Julio César Lestido, que estuvo desaparecida durante poco más de dos años, fue procesada con prisión por estafa y falsificación de documentos por la jueza en lo Penal de 24° Turno, Ana Ruibal.

Fabiana González Raggio, abogada de la imputada, informó que fueron US$7.000.000 los que se llevó su defendida de la empresa para la cual trabajaba como encargada de finanzas. “Se trataron de extracciones de dinero esporádicas por un tiempo prolongado que llegó a esa suma”, dijo la magistrada.

Rivero no declaró en sede judicial amparándose en su derecho a no hacerlo. De todas formas, fueron las pruebas documentales presentadas por la empresa para la que trabajó por 20 años que llevaron a determinar que se había llevado el dinero.

Con respecto a la falsificación de documentación, González Raggio indicó que la condenada adulteró los registros de balance de la automotora con el fin de ocultar el faltante de dinero.

Rivero fue detenida en una cabaña de Barra del Chuy el miércoles en la tarde por parte de funcionarios de Interpol, que tenían información de que ahí se encontraba la mujer a la cual parecía que se la había tragado la tierra el 13 de febrero de 2017.

Consultada sobre la actividad de su defendida en estos dos años, González Raggio decidió no dar declaraciones ni tampoco indicar cómo llegó a Chuy o si había salido del país. “Como no declaró no hay detalles de eso. Sí tuvo una conversación conmigo, pero me reservo lo que hablamos ella y yo”, dijo la abogada.

Mucho se ha especulado en las últimas horas sobre su vida privada. De manera extraoficial, se difundió que se hacía llamar Ana Fernández, se había cortado el pelo, decía que era viuda y no le gustaba aparecer en las fotos de las reuniones sociales a las que asistía.

“Lo que puedo afirmar es que hasta el momento no hay ninguna otra persona implicada en este caso”, dijo la abogada que analizará si continuará la defensa.

La defensora señaló que durante su período de desaparición, no tuvo contacto ni con su marido ni con sus dos hermanos. “Ellos se vieron realmente sorprendidos con el hallazgo”, señaló González Raggio.

De todas formas, la fiscal Sylvia Gari solicitó una nueva comparecencia del esposo con el fin de determinar si tuvo participación en el caso y conocer más detalles vinculados a la denuncia por desaparición.

Con un escueto “sí”, la abogada confirmó que a Rivero le gustaba el juego y que gastó una importante suma jugando en distintos casinos. De todas formas, no confirmó que fuera ludópata. “Fue ella sola que se gastó el dinero, pero no fue de una vez sino en diferentes oportunidades”, señaló.

Ahora se espera por determinación de cuántos años deberá pasar en prisión y una posible apelación por parte de la defensa.

La desaparición

El 13 de febrero a las 7.45 de la mañana, Rivero, que hoy tiene 46 años, fue dejada por su marido en una peluquería las cercanías de Luis Alberto de Herrera y Ramón Anador. No entró al comercio. No se la volvió a ver hasta ahora.

El caso primero se tomó como una desaparición pero luego adquirió ribetes complejos al saberse que estaba registrada como jugadora VIP del Hotel Conrad de Punta del Este. También lo estaban su marido y dos hermanos de ella.

Según publicó ECOS en marzo de 2017 en base a la investigación, los cuatro habían jugado en el Conrad unos cinco millones de dólares. La doctora Fabiana González Raggio, patrocinante de la familia de Rivero y hoy también de ella, indicó entonces que esa cifra no guardaba relación con los ingresos del núcleo.

En enero de ese mismo 2017, la automotora Julio César Lestido había denunciado un faltante de 200 mil dólares en su caja. Luego, a través de una auditoría externa, la empresa informó que le habían sustraído US$ 2,5 millones. Ella era funcionaria de la parte de tesorería de esa empresa.

Los familiares de ella -que vivieron un verdadero calvario- fueron desvinculados del robo a Lestido. Sin embargo, sus cuentas bancarias fueron bloqueadas en ese entonces. Según información extraoficial, Rivero habría confesado el robo a la Policía.

Rivero había sido denunciada como persona ausente, pero esa causa prescribió al momento de ser encontrada.