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Actualidad

14/09/2018 05:49

Dinero K: Bonomi, Tinelli y la puesta en escena en base a trascendidos

El ministro del Interior afirmó que no existe ningún planteo oficial de Argentina ante eventual llegada de dinero sucio desde ese país.

Dinero K: Bonomi, Tinelli y la puesta en escena en base a trascendidos

UNICOM

Una "puesta en escena" en base a "trascendidos de prensa" que llegaron desde Argentina. Así calificó el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, la sesión de la Comisión de Seguridad y Convivencia del Senado que, este jueves, lo tuvo como protagonista principal.

El jerarca fue convocado a los efectos de informar sobre el eventual ingreso de ciudadanos argentinos a Uruguay, en el marco de la "ruta del dinero K", a instancias del senador nacionalista Javier García.

Y la convocatoria dio pie a a un duro intercambio entre el ministro y el legislador, en una situación similar a un diálogo de sordos en el que cada uno se mantuvo en su postura en forma irreductible, acusando al otro de ignorancia y de desconocer la realidad.

García basó su planteo en una serie de noticias que desde la vecina orilla en cuanto a la continua llegada de algunos de los protagonistas de la trama de corrupción que se investiga en ese país. Algunos de ellos, amparados en la figura del "arrepentido".

El senador nacionalista centró su indagatoria en Ernesto Clarens, sindicado como uno de los principales financistas del kirchnerismo, imputado desde 2013 en el tramo de la causa que investiga a los que le proporcionaron al empresario K Lázaro Báez la estructura necesaria par lavar 60 millones de dólares.

García citó informaciones que hablan de un ingreso continuo de Clarens a Uruguay. La mayoría de las veces en embarcaciones, pese a ser propietario de una empresa de taxis aéreos. Su lugar preferido de ingreso era el barrio El Faro, de Carmelo, también conocido como Puerto Camacho.

Clarens confesó que "exteriorizó" unos 200 millones de dólares de dinero de la corrupción a través de Uruguay.

Para el senador nacionalista, es notorio que ese tráfico de divisas llegó en dinero físico, ante lo cual caben hasta tres posibilidades. Que ese monto participó de un circuito de lavado, que esté depositado en la plaza local o que, vía financiera, siguió rumbo a otro país.

"Son tantas las veces que ese señor vino a Uruguay que a uno le llama la atención que no se haya detectado la frecuencia y la dinámica particular que tenían sus llegadas", afirmo García.

El legislador advirtió que se trata de un tema muy delicado, al estar en juego la seguridad de las fronteras y el peligro que se consolidae una imagen de un país de eventual lavado de activos.

No complicar el partido

Para Bonomi, García demuestra un "desconocimiento enorme" de cómo se ejercen los controles en este tipo de situaciones. También, del movimiento migratorio que existe en Uruguay, sobre todo el procedente desde Argentina, a cuyos ciudadanos "tratamos de facilitarles el ingreso de todas maneras, hasta por razones turísticas o empresariales".

Según el ministro del Interior, no existe ningún planteo judicial argentino vinculado a Clarens. "No hay nada. Son absolutamente todas versiones de prensa", afirmó. El único expediente judicial que el vecino país hizo llegar a Uruguay, sostuvo, fue el vinculado a la Estancia El Entrevero.

"Es difícil que Migraciones me pueda advertir de ingresos demasiado reiterados al país", indicó Bonomi.

El ministro rebatió lo afirmado por García en cuanto a que Clarens registró 167 ingresos a Uruguay. Según las cifras oficiales, fueron 94. Lo comparó con los registros de otros ciudadanos argentinos.

"Un señor Nahmoud entró 297 veces, un señor Lombardi 229 veces, el señor Marcelo Tinelli 101", dijo.

Las cifras aportadas por Bonomi están comprendidas entre los años 2003 y 2017.

"Si no media advertencia de algún tipo, ningún organismo tiene por qué intervenir. Es más, sería un atrevimiento que lo hiciéramos", remarcó el ministro.

Bonomi marcó otro error de García. "El ingreso al país constituye una falta, no un delito", expresó. Sí habría delito, explicó, si se tratara de lavado de dinero, que se controla de otra manera.

"El señor Balcedo tenía en un cofre fort unos 6 millones de dólares y no constituía lavado", remarcó.

"No queramos confundir las cosas y no entreveremos partidos fáciles, porque esto es fácil, salvo que alguien lo quera hacer dífícil", señaló.

Los ciudadanos argentinos son los que menos llaman la atención a la hora de ingresar a Uruguay, señaló la directora nacional de Migración, Myriam Coitinho.

Se trata de la principal nacionalidad en cuanto a flujos migratorios hacia y desde el país, "por lo que sería muy complejo determinar si una persona en particular ingresó demasiadas veces", apuntó la jerarca.

"Quien está en desconocimiento absoluto de lo que pasa en el país es el señor ministro", respondió García.

Según el legislador, Clarens llegó a Uruguay muchísimas veces más de las que el ministerio informó. A juzgar por sus cifras, el financistas argentino registró 298 movimientos migratorios entre 2003 y 2015.

¿"Sabe por qué no tiene ni idea"? preguntó García, para responder enseguida. "Porque una resolución de 2012 de la Dirección de Migraciones dio orden a la Inspectoría de Carmelo para que no se atendieran las embarcaciones deportivas como se venía haciendo hasta ese momento", expresó.

Un presidente atento

Según lo informado por Bonomi, antes de 2005 una de las vías preferidas de ingreso de muchos argentinos era el río San Juan, que desemboca en el Parque y Estancia Presidencial Anchorena.

A partir de lo relatado por el ministro, el presidente Tabaré Vázquez se percató durante su primer mandato que entraban yates de ese país, a los que se les hacía el mantenimiento a costo del Estado. También se les suministraba gratis energía eléctrica.

A esos barcos, dijo, llegaban camionetas procedentes de Carmelo, cargaban y descargaban cosas y, "si querían", pasaban por Migraciones cuando retornaban a la ciudad.

"Cuando el presidente se percató de ello, ordenó que no se ingresara más por Anchorena. Quien lo hiciera, debería hacer previamente Migraciones en Carmelo.