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Actualidad

4/01/2017 18:07

Lo que el letrista no se olvida en este carnaval 2017

Por: Leonel García

El título de Sendic y la irrupción de Novick caminan a la par. Pero también están el cuadro "de Pepe y Lucía" y la educación privada.

Lo que el letrista no se olvida en este carnaval 2017

MUNICIPIO C

La Gran Muñeca, la última campeona.
Estará el vicepresidente Raúl Sendic y su supuesta licenciatura (por ejemplo, en La Gran Siete). Pero también estará Edgardo Novick y el auge de la “nueva derecha” (como en Metele Que Son Pasteles). Habrá punteos sobre cada cosa que pasó en el año (La Clave) y paralelamente una necesidad de alejarse de lo obvio (Don Timoteo), en épocas que surgen como hongos miles de humoristas 2.0 en Twitter luego de cada suceso mucho o nada importante.

Hay murgas con propuestas bastante encaminadas que están afinando los últimos detalles (La Trasnochada) y otras que sienten que el tiempo les comienza a jugar en contra (Cayó La Cabra). Como sea, todas ellas apuntan al 23 de enero, día que comenzará el Concurso Oficial del Carnaval.

El reglamento del Concurso Oficial, en su capítulo VII, señala a la categoría murgas como “la mayor exponente del cotidiano vivir de los uruguayos”. Su característica esencial es “criticar, satirizar y divertir” con textos que deberán abordar “nuestra propia realidad” y “los hechos acaecidos durante el año como reflejo fiel de nuestra identidad”.

Como también se valora “el ingenio” y se apuesta a “la creatividad”, el abanico de temas dignos de ser incluidos como “crítica de actualidad”, que reflejen para las murgas la realidad social y el año que pasó, van desde la inseguridad en las calles (Curtidores de Hongos) a la exoneración de impuestos de la enseñanza privada (La Gran Muñeca). Con énfasis en lo social, habrá quienes lamenten la “pérdida de valores” (Araca La Cana) y otras que, por el contrario sienten que esos “valores perdidos” no son tales (La Mojigata).

Lo que sigue es un relevamiento realizado por ECOS en la mayoría de los 19 conjuntos participantes del concurso en esta categoría, para saber qué no se olvidará el letrista (parafraseando a Raúl Castro, cuya Falta y Resto no participará este año) de murga durante este carnaval. Con certeza, seguirá la división entre murgas “clásicas” y “jóvenes”. También habrá quien cumpla la máxima de la murga: criticar y ser la voz del pueblo. Y habrá otras que alimentarán una sensación imperante desde 2005: desde que el Frente Amplio está en el poder las críticas en las murgas se han morigerado notoriamente.

De caretas y televisión flechada


“Perdida… mente” o “Perdidamente enamorados”. Entre esos nombres se baraja el espectáculo 2017 de Curtidores de Hongos, la murga más antigua (1912) y la segunda más ganadora. Su responsable, Daniel Carluccio, tiene mucha fe en el cuplé de “Los caretas”, una clase de gente que, asegura, sobran. Entre ellos, destaca al ex técnico de Peñarol Jorge da Silva, al ex canciller y hoy secretario general de la OEA Luis Almagro y al ministro del Interior Eduardo Bonomi.

“Mire que yo soy frentista, pero yo veo que Bonomi te viene con estadísticas y te dice que los delitos bajaron, ¡yo creo que vivo en otro país!”, dice. Como la murga “es del barrio y del pueblo”, Carluccio deja su corazón de lado para reclamarle al ministro de Economía, Danilo Astori, “que no ponga más impuestos para tapar las cagadas”. Hay espacio para “los ni-nis”, la polémica entre Uber y los taxistas y una presencia en el salpicón del cuadro de José Mujica y Lucía Topolansky, desnudos en el Paraíso. “Las tetas más lindas eran las de Mujica”, se ríe.
Curtidores de Hongos.
Curtidores de Hongos.

Con 16 primeros premios, la murga Patos Cabreros es la más galardonada de todas. Este año, con su espectáculo “Los toboganes de la vida” quieren volver a ser “los heraldos de lo que pasa en el año”, como los define su director responsable, Walter Amor. Bastante reacio a largar prenda sobre los temas a tocar (“Se van a mencionar todos, la inseguridad va a ir sí o sí… todo pasa por la creatividad, el humor y el doble sentido”), este carnavalero habla de la “obligación” de las murgas de denunciar lo que pasa bajo el filtro de la sátira y la crítica, “tampoco hacemos un ensayo sociocultural profundo”.

La Margarita, por su lado, presentará su propuesta “Algo no anda bien”. Un segmento tratará sobre el drama de llevar braquets, cuenta el letrista Jorge Velázquez. Otros cuplés, como el reclamo de un “papi shower” en contraposición al “baby shower” de las mujeres, “El señor de la paciencia” y otro de título tentativo “Algo no anda bien”, en el cuál “dentro del Frente se discute cuál fue el mejor gobierno, si el de Mujica o el de Tabaré”, aún no están definidos. El sirio Jihad Diyab, el presidente de Peñarol Juan Pedro Damiani, el matrimonio igualitario y la crisis en Brasil, “donde siguen cayendo corruptos”, son parte de un popurrí que “apuesta mucho a la sonrisa”.

Velázquez, que lleva 19 años escribiendo para La Margarita, reivindica la condición de “orejana” de su conjunto. Eso sí, subraya, hoy hay menos cosas que criticar: “Posiblemente los gobiernos antiguos hayan dado más posibilidad de crítica que los actuales. Nosotros solo criticamos lo que está comprobado. No nos guiamos por lo que dice la televisión, que como sabemos está medio flechada”.

Raúl, Artigas y memorias


El cuplé “El justificador”, parte de “Amoral”, la puesta en escena de La Gran Siete, también toca a la interna del partido de gobierno. Un histórico integrante, Teodoro Varela, cuenta que trata de un oficialista a ultranza que trata de convencer al resto de la murga que todas y cada una de las acciones del gobierno están bien. Esto incluye Alas Uruguay, el cemento de Ancap, “hasta que llega a la parte de Raúl (Sendic), que ya no se puede justificar de ninguna forma y la murga se le termina de dar vuelta”. Incluso tararea parte de la presentación basada en “El venao”: “Ay, Raúl, la gente está diciendo por ahí…”.

Debutante en el carnaval de 1990, La Gran Siete es de reciente aparición. Cayó La Cabra es de más corto recorrido aún, nacida en 2007 bajo el paraguas del movimiento Murga Joven, con estéticas, propuestas y enfoques muy distintas a las de sus pares, podrían llamarse, “a marcha camión”. Como tal, se ufanan de manejar “más una agenda propia que la que marcan los medios”, dice su responsable Lucas Pintos. Su espectáculo se va a llamar “Barato” e invita al espectador a hacer lo contrario a lo habitual: si hay miseria, que se note. “Todas las actitudes y pensamientos baratos van a ser celebrados”, añade.

La Gran Muñeca, actual monarca de la categoría, propone que “El carnaval es un juego”. Ya tienen cuplés definidos: “El fotógrafo de las murgas” (desde donde se interrogan si esta fiesta es juego o negocio), “Los libertadores de América” (que a partir del fútbol y los héroes nacionales se habla de la realidad continental) y “Aquí y ahora” (sobre la tenencia compartida y los niños como rehenes de un divorcio). Uno de sus componentes más representantivos, Daniel Mega (hermano de Eduardo Mega, uno de los directores responsables), indica el popurrí tiene proyección internacional: “Hablamos del tarifazo en Argentina con (Mauricio) Macri, de los estudiantes en Chile que pelean por el boleto gratuito, de Brasil y el Golpe de Estado, de México y Venezuela”.

Ese recorrido regional tiene un remate en Uruguay, a manos del mismísimo José Artigas (uno de los libertadores, claro): “Cuando hablamos de los estudiantes en México, decimos que José Mujica fue nombrado doctor honoris causa. O cuando hablamos de la pelea de los estudiantes en Chile hacemos el paralelismo con que aquí la educación privada está exonerada de impuestos”.
Cuando hablamos de la pelea de los estudiantes en Chile hacemos el paralelismo con que aquí la educación privada está exonerada de impuestos.

Por el contrario, La Trasnochada ofrecerá con “En tránsito” un viaje “personal e interno”, como dice Joaquín Freire, su director responsable. “Tocamos temas como la educación, personas que se fueron. Pero lo que más criticamos es el momento humano que estamos atravesando. No es una cuestión que se habla de una cosa y otra. Hay crítica política, sí. Pero cuando uno critica tiene que comparar, no perder la memoria de lo que había antes”, subrayó.

Nueva derecha y comunicación


Gonzalo Riquero, uno de los responsables de Metele Que Son Pasteles, dice que indirectamente, sin nombrar las cosas por su nombre, se alude y se toma posición respecto a temas actuales. Entonces, en un espectáculo llamado “Todos podemos tener un shopping”, es obvio que Edgardo Novick, líder del flamante Partido de la Gente y uno de los dueños del Nuevo Centro, será diana para sus dardos.

“En la actuación tenemos un segmento de la nueva derecha y sus mecanismos para inyectarse en los gobiernos, ya sea como Mauricio Macri, Donald Trump y Novick. También nos metemos con las clases sociales. Atacamos el doble discurso de la clase media, apuntamos a la clase alta, muy asociada a esa nueva derecha, y en lo relativo a la clase baja nos ocupamos del rol que ocupa: la de chivo expiatorio”, expresa.
Metele que son Pasteles.
Metele que son Pasteles.

Desde San Carlos, La Clave trata de solucionar algunas cuestiones más urgentes, como un local de ensayo. Es que el temporal previo a la última Navidad destrozó el techo donde preparaban “Ruido”. Al igual que hicieron el año pasado, donde tuvieron una gran repercusión, los carolinos vuelven a abordar el tema de las comunicaciones personales. “Es como una usina de palabras y un deshecho de palabras, con las cosas que decimos de más y las que no decimos. Es cómo nos comunicamos como sociedad”, dice el director Álvaro González.

El responsable relata que no habrá tema sin tocar, desde la mala gestión del gobierno (en su caso, tanto el nacional como el departamental de Enrique Antía, al que le han sabido tirar unos buenos piedrazos), la violencia en el fútbol, el título de Sendic y los paros de los supermercados (uno de las noticias que puso a Maldonado en la prensa a mediados de año). La emoción no puede estar ausente en una murga y un postergado homenaje a su ciudad de San Carlos también cantará presente.

Valores y convicciones


Su estilo combativo y la fiereza de su canto le dio a Araca La Cana, fundada en 1934, el mote de “la Bruta”. Arquetipo de las murgas “clásicas”, su responsable José María “Catusa” Silva dice que han hecho lo posible porque todos los temas del año estén incluidos en el espectáculo “Es lo que no hay, valor”, tarea que le debe haber resultado un suplicio porque “han pasado muchísimas cosas de las que debe avergonzarse la humanidad, uno prende la televisión y se horroriza”.

“El reglamento dice que tenemos que hacer reír. ¿Pero cómo hacerlo con tantas cosas tan jodidas? Está difícil…”, reflexiona sin ocultar la nostalgia. El nombre del título alude a “los valores que se han perdido”.
El reglamento dice que tenemos que hacer reír. ¿Pero cómo hacerlo con tantas cosas tan jodidas?

En la vereda opuesta está La Mojigata, nacida en 1999 y una de las primeras de saltar al carnaval grande desde el movimiento de Murga Joven. Su propuesta para este año aún no tiene nombre y, admite el director Ignacio Alonso, posiblemente no lo tenga. Su presentación arrancará con una encuesta al público: “¿En qué año considera que el pueblo despertó?”, “¿Qué es el pueblo?”, “¿Qué es lo que quiere el pueblo?”, “¿Por qué considera que se perdieron los valores?”.

Hay un cuplé sobre la “pérdida de valores”, lo que mete a la murga en un dilema porque, según dice Alonso, “nosotros sentimos que los valores que se perdieron no son tales”. Luego habrá otros segmentos, sobre la educación pública y la privada, y sobre la contraposición entre ideología y gestión. El líder del Partido de la Gente parece que será un protagonista involuntario de la fiesta de Momo. “Luego habrá cosas puntuales, alguna cosa de Novick como político del ‘Nuevo Centro’, la educación en crisis, algo de Tenfield y Mujica, que parece que gestionó a su favor…”.

Criticar o no


La mayoría de los responsables de las murgas admite que, efectivamente, la llegada del Frente Amplio al poder, partido con el que simpatizan muchos carnavaleros (con Araca La Cana, Diablos Verdes, Reina de La Teja y Falta y Resto como abanderadas de las murgas “del pueblo”), amainó considerablemente el espíritu crítico de la categoría. “A las murgas les costó mucho cambiar el chip. Los primeros dos años les fue realmente difícil criticar”, afirma Marco González, director y arreglador de la retornada La Línea Maginot.

Sin embargo, los directores coinciden en que, con los años, el crédito hacia la coalición gobernante se fue acabando. Aun así, en el carnaval anterior, ya con 11 años de gobierno del Frente Amplio, el humorista Diego Delgrossi, conocido votante del Partido Colorado, tuiteó quejándose que en una actuación de Curtidores de Hongos se hablara “de Sanguinetti, Lacalle y Batlle” mientras que no había menciones a los problemas en educación, “jodas en salud, Ancap, vivienda sindical, Antel Arena, tarifazo, nada”.

“La crítica política nunca se fue. Si hubo falta de crítica a los gobiernos del Frente Amplio fue por convicción y no por demagogia”, sostuvo Ignacio Alonso, de La Mojigata. “No hay que olvidar que al Frente lo votó el 50% de las personas, ¡y en el carnaval por lo menos el 80% es del Frente! Se podrán criticar acciones pero desde una perspectiva interna, ¡no lo votás como si fueras un votante de Lacalle Pou! Lo que sí puede haber ahora es un divorcio (entre el votante y la fuerza política), es que hay cosas que no se sostienen más…”.
Si hubo falta de crítica a los gobiernos del Frente Amplio fue por convicción y no por demagogia.

Marcel Keoroglian, reconocido humorista, letrista y de nuevo murguero vuelto al ruedo, apunta a otro lado: “Yo critico más al gobierno que a la oposición porque el gobierno es el que decide. Si mañana asumen blancos y colorados los criticaré como corresponde”.

Regresos y evoluciones


Luego de 34 años, La Línea Maginot vuelve a competir en carnaval. Ahí se explica el por qué del título de su espectáculo, “Qué pasó ayer”. Es una murga que se prepara para el concurso de 1983 y se desayuna que está en 2017. De la dictadura al Frente Amplio en el poder, de una selección uruguaya eliminada de España ’82 al exitoso proceso Tabárez, de Peñarol campeón de América y del mundo a un Peñarol que empieza la temporada vigilando el descenso.

Su director, Marco González, cuenta que su popurrí está partido en dos. “En una parte hace un paralelismo entre lo que pasaba entonces y lo que pasa hoy; en la siguiente, se desarrollan los temas actuales, está Sendic, está Donald Trump… todos son palos pero con humor, como es la murga”.

Hacer humor, en estos tiempos, no es fácil. Bien lo sabe Keoroglian, que regresa a una murga, como una de las incorporaciones estelares de Don Timoteo, tras diez años de alejamiento de la categoría . El recurso empleado en “Mamá, yo quiero, mamá”, es el retiro del conjunto luego de la presentación para ser sustituidos por sus madres.
Don Timoteo
Don Timoteo

Keoroglian dice que Don Timoteo no tendrá popurrí este año. En lugar de eso, “los sucesos del año van a estar salpicados en la actuación”. Esto incluye al “tema de los títulos”, el de Sendic y el de pediatra del senador nacionalista Javier García, las elecciones en Estados Unidos y la relación entre el gobierno y la oposición. No hay un cuplé que toque un episodio del año pasado en completo. Para Keoroglian, sería algo inútil. Y deja en claro su postura:

“En este mundo de las redes sociales, pasa algo y al minuto hay 450.000 chistes. La sátira ya está ahí. Entonces, cuando llega al carnaval, ya está todo dicho. ¿Qué cosa nueva podés decir del título de Sendic?”.