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Deportes

27/02/2020 20:33

Revolución: Nacional hace contratos profesionales en fútbol femenino

Por: Jorge Savia

Por primera vez un club registra en la AUF los vínculos con sus jugadoras; con salarios entre $ 4.000 y 8.000.

Revolución: Nacional hace contratos profesionales en fútbol femenino

Ecos

La información, tal vez, por el fondo de su contenido, merecería ser publicada el próximo 8 de marzo, en la jornada de celebración del “Día Internacional de la Mujer”, pero también parecería injusto postergarla cuando, al menos por su forma, representa una verdadera revolución para el fútbol uruguayo.

Es que por estas horas Nacional registra en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) los contratos profesionales de alrededor de nueve jugadoras de su
plantel de Primera División de fútbol femenino; algo que ningún otro club uruguayo hizo antes.

“No se trata de una equiparación al 100 % con el fútbol masculino”, puntualizó Martín Sarthou, gerente de Comunicaciones de Nacional, al ser consultado por Ecos. Pero resaltó que “se trata de un salto cuantitativo y cualitativo muy importante”.

De acuerdo a datos recogidos por este Portal en otras áreas del club, las primeras jugadoras de la historia del fútbol femenino en Uruguay que tendrán contrato profesional registrado en la AUF son: la arquera Josefina Villanueva; las defensas Valeria Colman, Antonella Ferradans; las volantes María Paz Vila y Naiara Ferrari; y las atacantes Esperanza Pizarro y Juliana Castro, que es la hermana menor de Gonzalo, futbolista del plantel de Primera División, y que fue la goleadora de la temporada pasada.

A ellas, seguramente, se le sumarán dos jugadoras más, pero sus nombres no fueron divulgados porque ambas se encuentran en tratativas bien encaminadas para incorporarse al club en cuestión de horas, por lo
cual el vínculo muy probablemente quedará formalizado a más tardar en el comienzo de la próxima semana.

Los contratos tendrán una extensión de un año y comprenderán remuneraciones que variarán -según las futbolistas- entre $ 4.000 y $ 8.000 mensuales, y son parte de un combo al que se sumarán premios por campeonatos ganados, cifras que tampoco están sideralmente por encima de las que hasta hoy perciben en un régimen amateur las jugadoras de
Nacional por conceptos de viáticos.

Por ejemplo, en materia de traslados o compensación por horas extra que dejan de hacer en sus trabajos al tener que concurrir a las prácticas.

En alguna medida, la referencia para la fijación de los citados montos fue Argentina, que es el ámbito de fútbol femenino profesional más cercano al uruguayo, pues ahí el piso se fijó en el rango salarial mínimo que tienen los jugadores varones de los clubes de la “C” de la vecina orilla, que es del orden de los 15.000 pesos argentinos mensuales; “unos 9.500 uruguayos”, dijo
una fuente de Nacional.

Luego, agregó: “Para empezar, tampoco estamos tan alejados”, aunque reconoció que “hay equipos como San Lorenzo” donde los sueldos de algunas futbolistas “son muchísimo más altos”.

“En cierto modo, es una manera de formalizar la informalidad”, reflexionó a Ecos el profesor Javier Noble, que es el coordinador de todo el fútbol femenino de Nacional, además de preparador físico de los equipos de Primera División y Sub 19 de mujeres tricolores.

Tampoco se trata de una mera inyección de dinero por parte del club que, entre viáticos, viajes en el caso de las jugadoras del interior, salarios de los cuerpos técnicos, costos de seguridad y ahora las retribuciones a las futbolistas profesionales, tiene en el fútbol femenino un presupuesto de unos $ 2.600.000 -unos 65.000 dólares- anuales.

En realidad, la profesionalización del fútbol femenino por parte de Nacional, que ya prevé que en 2021 el régimen se hará extensivo a todo el plantel, tiene
orígenes relativamente lejanos, y también está encuadrada dentro de una transformación muchísimo más profunda y de mayor alcance que el que supone este histórico paso de hacerle contratos registrados en la AUF a las figuras principales.

A fines de 2018, tiempos en los cuales el fútbol femenino de Nacional tenía una gestión administrativa, más que deportiva, porque estaba en la órbita de la Gerencia de Deportes Anexos, entre los cuales la mayor atención la acaparaba el básquetbol, Jorge Seré y el Prof. Javier Noble, a la sazón al frente del fútbol sala del club, presentaron un proyecto para pasar la rama femenina al ámbito de las divisiones formativas de varones.

Según apuntó el ahora coordinador de los planteles de mujeres, ya en 2019
“la idea prendió muy bien con la llegada de Iván Alonso, y aún más después con la incorporación de Jorge Giordano”.

La idea, que según palabras del propio Noble “tenía un perfil más pedagógico y didáctico”, podía resumirse en “no más correr por los canteros y entrenar en canchas alquiladas”, lo que puso fin a una etapa muy especial, tan romántica como rudimentaria.

Esto último en varios planos, no solo porque las muchachas se cambiaban de ropa en los autos de los familiares y se iban con la transpiración encima, sin ducharse, de vuelta para sus casas.

El cambio fue aceptado con cordialidad por algunos, porque -como señaló Noble- dijeron: “Pah, qué bueno que ya no tengo que ocuparme de pagar la afiliación a la AUF, de juntar la plata de las chicas para pagar la ropa y los árbitros”.

Pues eso pasó a hacerlo el propio club, cuando antes lo hacían otras personas que por ese motivo, a su vez, no lo tomaron de la misma forma porque hasta ahí tenían participación en decisiones que hoy la toman los especialistas en la materia.

Entre los que figuran Alonso, Giordano y los integrantes de los cuerpos técnicos de Primera División, Sub 19, y Sub 16 del fútbol femenino tricolor: Diego Testas, Javier Noble, Marisa Chazarreta, Gustavo Pérez y la Prof. Florencia Stéfani, que trabajan en conjunto con el coordinador de las divisiones formativas, que es Sebastián Taramasco.

Así, a partir del correr de 2019, el plantel de mayores de fútbol femenino de Nacional entrena de mañana, y los de Sub 19 y Sub 16 de tarde. Todas trabajan a diario en Los Céspedes en las mismas condiciones que los varones, incluido el equipo principal.

Pero con con un detalle que hasta a veces a Testas y Noble le genera cierta incomodidad: “A nosotros nos dejaron la cancha N° 5 casi en exclusividad”, contó el preparador físico, agregando que “mientras que el resto de los planteles, incluido el de Tercera División, que ya tienen contratos profesionales, comparten las otras canchas, se van alternando”.

No es lo único, porque “acá en Los Céspedes -donde transcurrió la charla de Noble con Ecos- tenemos un vestuario en exclusividad, que durante la semana solo usa el fútbol femenino, lo que permite que las chicas dejan su ropa, sus zapatos, y los técnicos nuestros materiales de trabajo cotidiano”.

Ese cambio fue tan grande, incluso, que hasta hizo impacto en las propias muchachas, porque “salvo las que han estado afuera del país, no están
acostumbradas”, precisó el coordinador.

“La mayoría no lo vivió nunca antes, y al enfrentarse con esto de tener la ropa pronta para entrenar, dejarla después de la práctica para que se la laven, y al otro día tenerla disponible de nuevo, es algo que no existía en la cabeza de ellas, a quienes al comienzo se les daba la ropa y…tomá, arregláte y cuidála, es tuya hasta fin de año”.

“Ojo, no es un privilegio”, advirtió Noble, “es lo que le pasa, por ejemplo, a los chicos que entrenan en la Séptima División de Nacional; así que esto es solo
igualar las condiciones”; tal como lo plantearon en su momento a la dirección deportiva del club, y como lo vienen desarrollando.

En ese proceso de darle condiciones distintas a las que el fútbol femenino de Nacional estaba acostumbrado, entonces, según explicó uno de los ideólogos del proyecto de transformación, pasaron a un segundo terreno.

Se comenzó a pensar en cómo podían “acercar esto de una mayor relación de vínculo entre el club y las jugadoras a algo que se vaya pareciendo cada vez más al fútbol profesional que hoy en la AUF, al menos en el aspecto formal, aún no está instalado”,

Entonces, una estrategia que es parte de la misión de la gerencia deportiva, “es que es que para 20021 se pueda tener a todo el plantel femenino de Primera División profesionalizado con sus respectivos contratos”, reveló Noble.

“Nos pareció que una buena medida era empezar este año estimulando a que las chicas empiecen a ver que esto va en serio, que no es sólo un ‘bluff’ amparado en aquello de… ‘tenemos ropa, tenemos pelota, tenemos cancha, pero parecemos que somos’. No, el club muestra su grado de compromiso empezando a estimular con algunos contratos a las jugadoras con mayor trayectoria en Nacional para que se sientan reconfortadas", añadió.

Según Noble, esta medida no desestimula al resto, sino al contrario, porque saben que en 2021 esto será para todas y, además, porque la diferencia con los viáticos actuales tampoco es tanta.

Respecto a esos contratos, admitió que hoy a nivel de la AUF “no hay un parámetro, porque si bien hay un Estatuto para el jugador profesional, como el fútbol femenino no es profesional, no se aplican los mismos criterios”.

Igualmente, destacó un aspecto sumamente importante al indicar que “los (contratos) se van a registrar en la AUF, con todos los aportes sociales, y también todos los derechos que sirvan, por ejemplo, si alguna vez las chicas tienen que hacer algún reclamo”.

Según supo Ecos, la profesionalización, no va en un solo sentido, sino en dos, porque en correspondencia con ella, ahora Nacional fijó normas en el ámbito del fútbol femenino -un decálogo, por ejemplo- que no había antes, como ser que en las prácticas no puede haber termo y mate ni celulares, y las chicas en su vida privada deben cuidar ciertas formas, sobre todo en lo que respecta a textos e imágenes en las redes sociales.

“Esto ordena la política institucional en el fútbol femenino”, enfatizó también el coordinador. “Sabemos qué jugadoras tienen contrato para el siguiente año; es decir, sabemos que arrancamos con ellas, después renovaremos o no, pero ya no será como ahora, que termina el último partido en noviembre y después, bueno…si viene, viene, y si no viene, no viene”.

En esta rama del fútbol uruguayo, según explicó Noble, “los clubes retienen a
sus jugadoras hasta que cumplen 18 años, pero a partir de ahí ellas son libres al final de cada temporada”.

Esto último, dijo el preparador físico, “genera una lógica bastante perversa e inversa al fútbol profesional”. La disputa y el espacio de poder de los clubes no es con aquellas futbolistas consagradas, como pueden ser las de Nacional y otros equipos importantes.

“Acá no se puede pensar: ‘Bueno, estos jugadores que tienen 19, 20 o 21 años, son futuros cracks que puedo vender y obtener tanto’. En general, eso es imposible, porque en el fútbol femenino de mayores, todas quedan libres al año, y pueden jugar donde quieran, sin pedirle permiso ni consentimiento a
nadie”, agregó.

“Así es muy difícil pedirle a los clubes que inviertan en una modalidad (fútbol femenino) que no tiene reintegro”, reflexionó Noble. “Todos suponen que detrás del fútbol profesional (masculino) hay una máquina de hacer dinero y, en general, es al revés: se invierte muchísimo dinero, con sólo la expectativa de recuperarlo con los pases; no hay nada asegurado”, prosiguió.

“Pero la expectativa está…por ejemplo, es difícil que un club que viene trabajando como Nacional desde hace tiempo, no saque equis cantidad de jugadores con muy buen nivel por generación, de manera que la institución que invierte en juveniles, tarde o temprano ve la recuperación en algún punto, pero en el fútbol femenino no hay cómo hacerlo. Incluso, si alguna
chica se va al exterior, como el fútbol femenino está definido como una modalidad amateur, no hay cobro de derechos formativos, porque no hay marco regulatorio, no hay nada”, explicó.

Por último, hay un aspecto de la profesionalización del fútbol femenino de Nacional que, por estar vinculado al plano deportivo, también es muy importante, según hizo ver Noble, al decir que “acá (en Los Céspedes) las chicas se cruzan con los varones, es uno de esos mitos que se van rompiendo con la práctica”.

Por ejemplo, ahora el Sub 16 va a enfrentar al Sub 13 de varones que juegan en AUFI (Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil), que están a punto de entrar en la Séptima División de la AUF el próximo añoc.

“Son partidos parejos, aunque por un tema físico los varones son más explosivos, más rápidos”, dijo el preparador físico. Pero señaló que “a Gustavo (Pérez, el entrenador de la categoría) le sirve mucho, porque
no es fácil conseguir rivales para Nacional”.

“No son muchos los equipos con poderío parecido, esos son rivales directos y es difícil que vengan a jugar amistosos, es como que en Primera División quisiera jugar con Peñarol o Defensor…y ya es el cuarto o quinto partido que vamos a jugar en la temporada”.

“¿Nos hacen varios goles?”, se preguntó, y respondió: “Sí, pero las chicas no van a tener ese tipo de oposición en el campeonato, y eso las va fogueando.
Por ejemplo, en Sub 16, durante 2019 jugamos 28 partidos de los que perdimos sólo dos, con Liverpool y Tacuarembó.

“No es por desmerecer a los demás, pero como el campeonato es muy heterogéneo, hubo un partido que lo ganamos 30 a 0 y otro veinte y pico a
0, algo que ya pasó a nivel de juveniles en el fútbol masculino hace muchos años”, expresó.

“Es duro un partido ganado 30 a 0, porque por ahí las chicas que perdieron no quieren jugar más, y nosotros no podemos decirles a las nuestras que no hagan más goles. Es la competencia mal planteada, no ayuda a nadie”, precisó el profesor de educación física.

“Para sacarle mayor velocidad a un deportista, lo mejor es medirlo contra otro parecido, porque si yo pongo a dos a correr entre sí, y uno es muy bueno y el otro muy malo, no se van a superar ninguno de los dos: el que gana, porque gana fácil; y el que se ve superado rápidamente, tampoco se
exige demasiado”, cerró.

El fútbol femenino de la AUF

En Primera División hay diez equipos: Bella Vista, Colón, Liverpool, Nacional, Peñarol, Plaza, Progreso, River Plate, SAC Canelones y San Jacinto.

En la “B”, militan 16 equipos: Albion, Atenas, Boston River, Canadian, Cerro, Danubio, Defensor Sporting, Juventud, Keguay, Miramar Misiones, Náutico, Racing, Rampla Jrs., San José F.C., Udelar y Wanderers.

En Sub 19, compiten 16 clubes: Albion, Atenas, Boston River, Central, Colón, Danubio, Defensor Sporting, Juventud, Liverpool, Nacional, Náutico, Peñarol, Plaza, Progreso, River Plate y Wanderers.

En Sub 16, participan diez equipos: Albion, Atenas, Boston River, Canadian, Central, Cerro, Colón, Danubio, Juventud, Liverpool, Nacional, Peñarol,
Racing, Rampla Jrs., SAC Canelones, San Jacinto y Wanderers.