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Sociedad

6/06/2018 06:00

Llantos, cadáveres y dolor al alma; así es trabajar con la muerte

Por: Mateo Romano

Los trabajadores de los cementerios de Montevideo reclaman por apoyo psicológico y compensación económica por la tarea que realizan.

Llantos, cadáveres y dolor al alma; así es trabajar con la muerte

ECOS

Cajones en una de las cámaras del Cementerio del Norte.
“¡No te vayas!”, gritó la mujer entre llantos abrazada al cajón que no medía más de un metro. Adentro estaba el cuerpo de su hijo. “Se te parte el alma. Nunca te terminás de acostumbrar a trabajar en esto”, dijo Héctor, funcionario de servicios fúnebres de la Intendencia de Montevideo.

Las afectaciones psicológicas es lo que más preocupa a los funcionarios de los cementerios municipales de Montevideo. Las situaciones que viven allí los superan cada día. “Un médico ve muchos pacientes que se mueren, pero tiene la gratitud de ver a los se salvan. Acá es solo muerte, no hay una parte gratificante”, dijo a ECOS la secretaria general de Adeom, Valeria Ripoll.

Son varios los trabajadores que han terminado internados en colonias psiquiátricas. Algunos se recuperan, pero muchos no. Bebés muertos, cuerpos desfigurados producto de muertes violentas, cadáveres descompuestos y restos humanos; eso es lo que ven todos los días.

“No contamos con una preparación para este trabajo. Llegamos a acá por una necesidad económica”, comenzó relatando José. Hace ocho años que forma parte del staff del Cementerio del Norte ubicado en el Cerrito de la Victoria. Nadie le dijo cómo tenía que hacer su trabajo ni con lo que se iba a encontrar cada día.

Héctor, José y el resto de los funcionarios citados para esta nota -con la excepción de la dirigente gremial Valeria Ripoll- son nombres modificados. Sus verdaderas identidades no quisieron ser reveladas por temor a represalias.

“Lo que sé lo fui aprendiendo de mis compañeros, cómo sobrellevar las situaciones que te superan o cómo ser fuerte para seguir”, explicó José. Manipular cuerpos es una tarea que no solo puede generar “escalofríos” sino que también se tiene que hacer con cuidado y respeto. “Algunos pueden pensar que con el tiempo nos volvemos fríos ante la muerte, pero te aseguro que no. Las situaciones te superan cada día”, dijo Héctor.

Jonathan comenzó a trabajar en el crematario del Cementerio del Norte hace cinco años. Debido a su complexión diminuta y por ser el nuevo –“tenía que pagar derecho de piso”- lo mandaron a hacer una de las tareas más difíciles: cremar niños.

Al principio le costó pero con el tiempo se fue acostumbrando. “No es fácil prender el horno y ver que se queman. Pero sabes que es tu trabajo y lo tenés que hacer”.

Para Jonathan todo iba bien hasta que nació su hija. “No la dejaba dormir. Tenía que despertarla para saber si estaba viva”. Se había acostumbrado a ver niños muertos. “Noté que mi situación se estaba complicando y pedí el traslado”. Ahora trabaja en otra área del cementerio.

“Vos no podés llegar a tu casa y contarle a tu mujer y a tus hijos qué fue lo que te pasó, por qué estás callado. Y sabés que al otro día tenés que volver a empezar y seguramente te vas a topar con otra situación que te va a golpear”, contó Héctor.

“Los trabajadores necesitan tener momentos de esparcimiento; ir al cine, al teatro o a pasear con sus familias. Pero lo que ganan no les da para eso”, indicó Ripoll.

Piden apoyo psicológico

Desde enero, Adeom está en conflicto con la intendencia de Montevideo (IM) por las condiciones laborales de los trabajadores de servicio fúnebre y necrópolis. El reclamo principal es la necesidad de contar con apoyo psicológico.

“La tarea que realizan no es como la de cualquier funcionario municipal, sino que es especial. Necesitan un apoyo diferente y contar con profesionales en psicología es uno de ellos”, dijo Ripoll.

En las instancias de negociación la comuna ha respondido que no es el empleador el que se tiene que hacer cargo de la ayuda psicológica. “Quizás eso sea así, pero al menos que les aumenten los sueldos para poder ir con un especialista”.

La IM ha generado instancias grupales con psicólogos para evaluar la situación de sus empleados, pero los trabajadores creen que no son suficientes. “Vienen únicamente para hacer un porcentaje de los que están mal y los que no”, dijo Jonathan.

Condiciones sanitarias

“A veces, cuando los cuerpos ya están algo descompuestos, los fluidos se te caen arriba. En la cara, los brazos, el pecho y por todos lados”, dijo sin inmutarse Ruben mientras acomodaba los cajones en una de las dos cámaras del Cementerio del Norte.

“¿Ves? Este está medio hinchado porque tiene la tapa abierta y por las uniones del cajón empieza a salir el líquido”. Han solicitado tener uniformes que los cubran pero dicen no haber sido escuchados.

Esas son las únicas dos cámaras que hay en todo Montevideo y a allí van a parar todos los cadáveres que luego serán distribuidos a los distintos cementerios.

“El viernes el Cementerio del Cerro se inundó y no pudieron hacer sepulturas y hoy (por el lunes) hemos estado sacando cuerpos todo el día porque también se acumularon los del fin de semana”, siguió contando Ruben. La temperatura de las cámaras no es la idea como para conservar los cadáveres.

Si bien cuentan con carros para trasportar los cajones, el trayecto presenta obstáculos como escaleras y puertas angostas, además de tener que levantarlos por encima de sus cabezas. “Por lo general son solamente dos los funcionarios por turno y están haciendo todo ese trabajo”, expresó Ripoll.

“Para trabajar en los hornos crematorios o con las cenizas nos ponemos las máscaras pero el polvo igual se filtra. Después cuando te bañas y se afloja la mucosa, sale de color negra”, contó Luis.

Restos humanos en bolsas de residuos

“Reconozco que hay restos en bolsas de residuos, los traslados para las reducciones se hacen así”, dijo el intendente Daniel Martínez en diálogo con el programa "Fuentes Confiables" de Radio Universal.

Dos días antes, Adeom había publicado en sus redes sociales imágenes que denunciaban distintas situaciones como acumulación de cajones, basura, ratas muertas y bolsas de residuos con restos humanos.

El pasado lunes, cuando ECOS estuvo en el lugar, constató que había cajones próximo a la cocina de los trabajares pero no eran tantos como la imagen difundida por el gremio. Al igual que las bolsas con restos, aunque las que había se encontraban en el piso y cerca del lugar donde comen los funcionarios.

Los reclamos de ADEOM

“Tiene que haber un reconocimiento de la tarea que realizan con una compensación económica”, dijo Ripoll. Agregó que a nivel mundial este trabajo es muy bien remunerado.

“Acá están trabajando con los seres queridos y con algo tan difícil de llevar como es la muerte”, señaló. Desde Adeom sostienen que tiene que haber una partida especial para ese sector de funcionarios.

Hasta hace dos meses, los trabajadores de servicios fúnebres y necrópolis debían estar disponibles todos los días, incluso los feriados no laborales. Decidieron resignar parte de su salario para poder descansar.

“Desde la intendencia nos dicen que únicamente van a aumentar la partida si hay más horas de trabajo”, dijo la dirigente gremial. En la actualidad están haciendo jornadas de seis horas.

“Pero lo fundamental es el apoyo psicológico. No es fácil trabajar con la muerte”, sentenció Ripoll.