José Mujica es tratado como una estrella pop en Venecia

Cinco Sentidos

3/09/2018 18:26

José Mujica es tratado como una estrella pop en Venecia

EFE

Fue al Festival de Cine a presentar su película, dirigida por Emir Kusturica, pero de lo que más habló fue de política.

El expresidente y exsenador José Mujica fue este lunes, a su pesar, la estrella de la Mostra de Venecia, el festival de cine más antiguo del mundo. Aprovechó la atención que gira en torno a él para defender a las mujeres y a los pobres, alertar del brutal crecimiento de África, de que la crisis inmigratoria es cosa de todos y para pedir a los mexicanos que tengan paciencia.

A sus 83 años, Mujica presentó en Venecia el documental "El Pepe, una vida suprema", dirigido por Emir Kusturica, pero poco habló de cine y mucho de política. Y generó a su paso un revoloteo de fans -muchos jóvenes entre ellos- que consideran al que alguna vez fue llamado como "el presidente más pobre del mundo" como un referente.

Así, vía whatsapp, lo define a ECOS el periodista Andrés Danza. "Lo ven (a Mujica) como a un referente. Asiste a resentaciones para más de mil personas y lo del Festival de Venecia fue un capítulo aparte. No puede ir a ningún lado de tanto que lo reconocen". Danza, editor general del semanario Búsqueda, es coautor con Ernesto Tulbovitz del libro "Una oveja negra al poder", sobre el expresidente, que en Italia ya va por su tercera edición, con 12 mil ejemplares vendidos.

"Tengo una profunda preocupación por las clases humildes y, sobre todo, por las mujeres que se quedan solas (...) Quisiera que el feminismo nunca se olvidara de que existen clases sociales y que lo primero que hay que socorrer es el fondo de la sociedad", afirmó Mujica en rueda de prensa.

Porque las mujeres son la clave y el mundo cambiará cuando las mujeres "tengan la posición de controlar el nacimiento", agregó.

Sobre la situación en Venezuela y Nicaragua, expresó su solidaridad con el pueblo, con sus dolores y desgracias. Y agregó: "A veces los pueblos necesitan ayudas, pero hay ciertas ayudas en el mundo que más vale andar solo".

"Lo que menos necesitamos en América Latina es que nos intervengan, lo que necesitamos es que se nos ayude", y citó a países como México, Nicaragua o Venezuela que deben arreglar sus propios problemas. Porque, "cada vez que nos metemos de afuera es peor. Los europeos tienen que recordar lo que pasó con Libia", dijo Mujica en un encuentro previo con un reducido grupo de periodistas.

Y África fue otro de los temas de los que habló largamente. "En 50 o 70 años la mitad de la población será de África, es una bomba de tiempo, la mujer africana pierde dos hijos pero pone 5 o 6 en el mundo. Es una obligación para la Humanidad entera ayudar a África tras tanto daño que se le hizo".

Y agregó rotundo: "O Europa enfrenta este problema y es capaz de hacer un Plan Marshall para África o Europa termina café con leche porque, por grande que sea el cementerio del Mediterráneo, son mas fuertes las mujeres africanas".

Mujica que se ha convertido en una figura internacionalmente conocida y respetada, algo que sobrelleva con sonrisa y muchas explicaciones.

"No soy yo, es la necesidad de la gente de tener un símbolo, Me agarraron a mí como chivo expiatorio. Los seres humanos necesitamos creer en algo y los tiempos modernos no dejan creer en nada. Yo no soy otra cosa que un viejo sencillo", señala mientras bebe un maté antes de la rueda de prensa.

Una veneración hacia su persona que se repite, resalta, en el caso de Luiz Inácio Lula da Silva, y que en el caso del expresidente brasileño se justifica como una reacción a "las medidas que está tomando el gobierno en Brasil".

Con información de EFE