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Editorial

23/06/2020 22:03

La grieta y el poder

En Argentina avanza la pandemia a pesar de la estricta cuarentena impuesta a muchos de sus habitantes, al tiempo que el gobierno proclama su avance decidido hacia un mayor estatismo.

Mientras tanto, integrantes de la farándula e intelectuales, comienzan a emitir señales de alarma. Esa actitud ha generado enfrentamientos hasta el momento verbales pero que, por su dimensión, podrían convertirse en muy difíciles de revertir.

Mientras Susana Giménez se refugia en Uruguay y declara su temor de que su
país se convierta en una nueva Venezuela, un grupo de más de trescientos
científicos e intelectuales firmaron una carta titulada "La democracia está en
peligro", planteando entre muchas otras cosas que, en Argentina, como
consecuencia de la cuarentena obligatoria, se vive una "infectadura".

Por su parte, según reseña el diario La Nación, el sociólogo, escritor y pensador Juan José Sebreli, ante la extensión de la cuarentena por covid 19, convocó a algo que tildó de “perfectamente democrático”: La desobediencia civil.

A sus ochenta y nueve lúcidos años, a Sebreli lo preocupa muy especialmente, la situación de aislamiento de la denominada “Villa Azul”, a la que comparó con el Gueto de Varsovia y las consecuencias que para sus muy humildes pobladores ese escenario podría tener. "No solamente no pueden salir, no pueden ir a trabajar. Les llevan comida y no les alcanza. No se van a morir de coronavirus, se van a morir de hambre. Además, hay falta de agua. ¿Cómo van a hacer para que se laven las manos?", concluyó. A lo que el Presidente Alberto Fernández replicó: “No me quita el sueño… ”

El coronavirus ha sorprendido al mundo. Su imprevista irrupción ha generado un problema sanitario primero, pero social y filosófico a la vez.

Un catalizador que acelera los procesos y deja al descubierto las verdaderas
intenciones de los protagonistas. Las fortalezas y falencias de cada sociedad.

Cercenar libertades, no parece ser el mejor camino hacia su superación.