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Deportes

2/08/2020 10:00

Albion, más que SAD, una SADD: Sociedad Anónima Deportiva Diferente

Por: Jorge Savia

En base a un moderno proyecto de raíz francesa, en cinco años fue sumando distintos inversores extranjeros sin renunciar a su legendario pasado de pionero del fútbol uruguayo.

Albion, más que SAD, una SADD: Sociedad Anónima Deportiva Diferente

Albion

Hoy en día, que un club en el fútbol uruguayo sea una Sociedad Anónima Deportiva, es más o menos lo mismo que andar con tapaboca por la calle: una figura -por así decirlo- habitual de la vida cotidiana; pero, a semejanza de lo que ocurre con los barbijos, que todos cumplen el mismo fin, no por eso las SAD son todas iguales.

Algunas de ellas, como llegaron se esfumaron. Otras no dieron los resultados esperados. Están las que responden a apuestas de inversores extranjeros poco conocidos. También hay una minoría más selecta que es producto de inyecciones económicas realizadas por grifas reconocidas al más alto nivel del fútbol mundial, como es el caso del City Group que apuntala a Torque, y el del poderoso Stellar Group -encabezado por el inglés Jonathan Barnett- que apoya a Deportivo Maldonado. Y, por último, para completar el amplio espectro, está el ejemplo de la que sustenta a Rentistas, integrada por una decena de socios e hinchas de muy sólido pasar que le dan un sello más doméstico, y quizá hasta genuino, que el que caracteriza al resto de sus pares.

Sin embargo, el círculo -de por sí muy vasto- no se cierra allí: por fuera se encuentra el Albion; otra SAD, pero con componentes absolutamente diferenciales, tanto desde el punto de vista histórico, como del tiempo y los pasos prudentes y evolutivos a través de los cuales se fue gestando y aún hoy se sigue consolidando, y también de las raíces netamente futbolísticas que tiene Leonardo Blanco, alma mater absolutamente presencial, no “a distancia”, que en 2013 llegó al viejo club fundado el 1° de junio de 1891, para poner ganas, vocación y conocimiento en vez de plata; y hacer “de todo: en ese momento yo era entrenador, utilero, gerente, y hasta delegado”.

Aquel desembarco, quizá, fue el comienzo de una reencarnación del ilustre Albion que ya en 2017 obtuvo un reconocimiento internacional de que el pulso de su presente vital era capaz de asegurarle una existencia independiente de su pasado solamente legendario: “A instancias del Sheffield F.C. (el club más añejo del mundo), recibimos la invitación para ser incluidos en el selecto ‘Club de los Pioneros’, que integran los más antiguos de cada país”, según explicó el ahora manager de la institución, que es hijo de “Cacho”, el zaguero y lateral que, además de haber tenido una extensa y exitosa trayectoria en el fútbol de España, fue campeón de América y del mundo con Nacional en dos oportunidades.

Albion fue el primer club uruguayo fundado exclusivamente para la práctica del fútbol; en 1896 se constituyó también en el primero en conseguir triunfos internacionales al vencer al Retiro Athletic Club y el Belgrano Athletic Club en Buenos Aires; y en 1900 se erigió en uno de los cuatro clubes que fundaron lo que hoy es la Asociación Uruguaya de Fútbol; pero su apogeo deportivo no pasó más allá de 1908, cuando pareció secarse el tronco que se había debilitado tras el sucesivo desprendimiento de dos grandes ramas: el Club Nacional de Football y el Montevideo Wanderers.

Desintegrado, y en la práctica hasta desaparecido, el viejo club tuvo varias refundaciones con el paso de los años, militando con éxito en la Federación de Fútbol Amateur y en la Liga Universitaria, y con poco suceso en la Divisional Extra e Intermedia -hoy “C”- la AUF, hasta que a mediados de 2013, cuando Albion era manejado por la familia Chainca con el mismo espíritu de mecenazgo que había guiado durante mucho tiempo al Dr. Enrique Falco, y Eduardo Ache asumió como presidente, retornó Leonardo Blanco, que en 1985 había tenido un pasaje como futbolista juvenil, mientras también jugaba en Nacional Universitario.

“No había nada, el club no iba a competir en la temporada 2013/14”, recordó el actual manager, que a partir de 1994 había sido entrenador de juveniles en Miramar Misiones, Racing, Uruguay Montevideo, Rampla y Huracán Buceo, además de desempeñarse como ayudante de Darling Gayol en Central Español durante 2012, pero en Albion encontró el campo fértil para sembrar la semilla de todo lo que aprendió de las charlas de su padre con Juan Martín Mugica, Héctor Resola y Carlos Curbelo, uruguayos de exitosas trayectorias en el fútbol francés, y lo que él mismo observó entre 1989 y 1991 al haber tenido la oportunidad de jugar en equipos semiprofesionales de Francia.

“Desde fines de los 70, allá desarrollaron un plan en base a los centros de formación de juveniles, donde los jugadores de otras partes del país tienen residencia y se forman no sólo en el plano futbolístico, sino que también estudian y se preparan para tener posibilidades futuras afuera de la cancha, en la vida cotidiana”, explicó Blanco, indicando que “esa ha sido la base a partir de la cual surgieron generaciones como las que ganaron la Eurocopa del 84 y los mundiales de 1998 y 2018”, ejemplos que le dejaron un legado: “Yo tenía mi proyecto, que quizá hubiera sido bueno aplicar en un club de la ‘A’, pero para hacerlo era clave transformarlo en una Sociedad Anónima Deportiva, y eso en Albion era mucho más viable”.

Transitando en el plano competitivo por el camino de la “C”, aquel recorrido inicial llevó dos años, hasta que en 2015 “la sociedad civil del Albion y la SAD firmaron un convenio por el cual la segunda pasó a gestionar la parte deportiva, mientras la primera quedaba de garantía, era la figura madre; y ahí, entonces, salimos a buscar un inversor”, señaló Blanco.

“A fines de 2016 llegamos a un acuerdo con un inversor francés del ámbito financiero, que no tenía nada que ver con el fútbol, y eso nos ayudó a apuntarle al ascenso a la ‘B’ en 2017”, aunque en el marco de esa transformación quien había sido el entrenador durante tres años pasó a encabezar el proyecto institucional en función de manager, y fue Ignacio “Nacho” Veiga el técnico con el cual Albion volvió a hacer historia al conquistar un título de campeón dentro de la AUF después de 117 años.

La meta alcanzada, aún siendo histórica y muy importante, en el contexto de la evolución del emprendimiento en dirección al destino para el cual fue concebido por Blanco, quedó atrás como un simple mojón al costado del camino: “En 2018, el objetivo era mantenernos en la ‘B’, aunque sabíamos que era dificilísimo, porque éramos un cuadro nuevo y, si nos había costado cuatro años poder subir de la ‘C’, el cambio era muy grande; pero lo logramos y, también en 2018, al primer inversor se sumó uno suizo; ahí, a cambio de la inversión, les vendimos algunas acciones del club, y con eso fuimos tirando, aunque siempre en la búsqueda de un inversor que nos permitiera fortalecernos y apuntar a cosas más grandes, porque aparte del aspecto deportivo, está el social y el de la infraestructura, que también son muy importantes”.

“Por agosto o setiembre de 2019, que fue un año de mucho ida y vuelta en negociaciones, logramos un acuerdo con un inversor más fuerte, que no sólo nos absorbe el costo operativo sino que también nos permite estar planificando cosas mayores para un futuro inmediato”, contó el manager, precisando que ese socio mayoritario “es un extranjero que tiene negocios con el exterior pero está radicado en nuestro país y una de las vetas que le faltaba sumar a su batería de empresas era la parte deportiva; vio que en el Uruguay el fútbol es un tema cultural muy fuerte, empezó a buscar una opción de inversión, y…bueno, ahí apareció Albion”.

Así está hoy, entonces, el club de la SAD que -por la historia que está detrás de la institución a la cual respalda, por y la forma pausada y evolutiva como se ha ido afianzando- no es una más dentro del espectro actual del fútbol uruguayo, donde ese tipo de figura es tan habitual como en tiempos de pandemia andar con tapaboca por la calle: “Hasta aquí hemos estado bajando a tierra la parte administrativa, y a partir de ahora se van a proyectar los otros frentes como el de la infraestructura y el fortalecimiento del equipo de Primera División para lograr el ascenso a la ‘A’, quizá en 2021 o capaz que dentro de dos años, veremos, no hay que apurarse”, dijo Blanco.

El manager de 51 años hizo notar que “también hay que fortalecer los cuerpos técnicos, capacitarlos, alinearlos en una misma metodología par todas las categorías, desde la Primera División hasta la captación, porque le idea no es sólo ganar campeonatos, subir a la ‘A’, sino crecer en materia de infraestructura y de juveniles, y a su vez concretar el proyecto educativo, algo que va de la mano con la infraestructura, porque el Centro de Formación requiere tener en un mismo lugar una residencia y un mini colegio con comedor, que es como se trabaja en el resto del mundo; creemos que en Uruguay hay que hacerlo, pero para todo eso hay que estar alineado con gente del exterior, sino es imposible, y nosotros estamos elaborando acciones para ver si en algún momento podemos concretarlo”.

Actualmente, el espacio físico donde Albion centraliza sus actividades es Carrasco Polo: “Todas las categorías entrenan ahí, y estamos muy agradecidos al club, porque entendieron por dónde iba el proyecto y nos han recibido en una forma increíble; más allá de que nosotros pagamos un arrendamiento, ellos no tienen la obligación de cederle las instalaciones a nadie, y de hecho, en algún momento que se nos complicó financieramente, jamás tuvimos una insinuación de nada y nos dijeron que siguiéramos trabajando”.

Albion, enfatizó Blanco, “trata de cuidar ese espacio, insistiendo con los técnicos y los chicos que cuiden lo que tenemos, que tengan respeto por el lugar y los socios, que no es un tema menor, y gracias a Dios es el cuarto año que estamos funcionando ahí y nunca tuvimos un problema con nadie”.
Desde 2017, Albion compite en Cuarta y Quinta División de la AUF, “y en 2018 ya sumamos las restantes, cinco en juveniles, y aparte está la captación”, indicó el manager, agregando que “también tenemos una academia para los chicos que no tienen nivel deportivo de AUF, pero participan en nuestra actividad jugando torneos preuniversitarios; les creamos un espacio para que jueguen a nivel amateur, y ahí es fundamental el apoyo de los padres, porque pagan una cuota y se les brinda un servicio a cambio, pero se genera un ida y vuelta con ellos que es muy interesante”.

Por si fuera poco, “hay un espacio nuevo en el club desde el año pasado, que se viene con mucha fuerza, y e el fútbol femenino”, apuntó Blanco, señalando que en ese plano “estamos manejando la posibilidad de concretar un convenio con Carrasco Polo, porque ellos también tienen el servicio del fútbol femenino, de modo que se podrían unir dos fuerzas para generar cosas más grandes”.
De todas formas, la punta del “iceberg” que supone la estructura más compleja de una SAD, que es distinta a la que caracteriza a los clubes tradicionales, incluso con anclaje a un determinado barrio, es siempre la misma: el equipo de Primera División, que en el caso del Albion -como los del resto de la “B”- se apresta a encarar, dirigido por Ignacio Ordóñez, el inminente comienzo del Campeonato Uruguayo.

En ese aspecto, el manager expresó que “tenemos mucha confianza en el equipo que armamos, la base del plantel es la del año pasado, que estuvimos a sólo tres puntos de ingresar a los play off, la reforzamos con jugadores de experiencia como (Christian) Yeladian y (Gonzalo) Bazallo, y también hemos traído chicos jóvenes de Nacional y River Plate con muy buen nivel, además de que tenemos otros de nuestras formativas que están esperando para dar el salto”.

Aparte de eso, Blanco enfatizó que “a veces también es importante fortalecer todo lo que se arma, estando al día, logrando que el cuerpo técnico y los jugadores tengan las condiciones adecuadas”, por lo cual reflexionó que “si conseguimos alinear esas dos partes, vamos a estar muy cerca de lograr el ascenso que queremos, aunque no es la prioridad en el corto plazo”.
Obviamente, tratándose de Albion y del propio Leonardo Blanco, no podían faltar dos referencias “cantadas”, respecto de las cuales el manager no deslinda el vínculo histórico y familiar que liga a ambos, según el caso: Nacional y “Cacho”, su padre.

“Sería injusto desconocer que a través del tiempo hubo gente de Nacional como Falco, Chainca y Ache apoyando al Albion; y en cuanto a ‘Cacho’…bueno, diría que es mi escudo, el hombre con quien hablamos todo el día de fútbol: a veces, cuando se complica Nacional, hablamos de Nacional, y cuando se complica Albion hablamos de Albion; además, por el respeto que genera en los que lo vieron jugar y quienes lo fueron conociendo de cerca, es una persona que abre puertas en todos lados”.

Sin embargo, el manager puntualizó que “ahora Albion se nutre con gente de muchos cuadros y, este proyecto que es 100% vocacional, aunque me siento muy profesional en lo que hago, evidentemente surgió a partir de todo lo que escuché a hablar toda esa otra gente del Nacional del 71 y el Nacional del 80, pero también de Peñarol de aquellos años, porque en aquella época andaban todos juntos: yo era un niño y tenía la misma relación con Juan Mugica y Víctor Espárrago que con Pablo Forlán, el ‘Lito’ Silva y el ‘Cacho’Caetano”.