Peñarol y el cricket, una histórica vuelta a sus raíces el sábado

Por: Jorge Savia

Deportes

9/02/2019 06:30

Peñarol y el cricket, una histórica vuelta a sus raíces el sábado

El club debuta en la liga nacional del deporte para cuya práctica los ingleses fundaron en 1891 el C.U.R.C.C. de los ancestros aurinegros.

Si Peñarol se propusiera volver a lo más profundo de sus raíces, no podría hacer nada más fuerte y revulsivo que volver a jugar en forma oficial al cricket. Esa vuelta a sus ancestros del Central Uruguay Railway Cricket Club (CURCC), fundado el 28 de setiembre de 1891, se concreta este sábado 9 de febrero, más de 127 años después, en la cancha de Las Acacias.

“Para Peñarol es una obligación estar en todas las canchas”, dijo Leonardo Viñas a ECOS, integrante de la Comisión de Deportes. “Aquí siempre discutimos los criterios para que Peñarol compita en una nueva disciplina, y esos criterios son muy laxos. Cuando surgió esto del cricket no hubo ningún criterio de por medio, sino la obligación que el club tiene con su propia historia de impulsarlo. Es el regreso a nuestro origen, y a partir de ahí, entramos a ver cómo viabilizarlo”.

El anclaje histórico para la vuelta de Peñarol al cricket es tan claro que, en realidad, el C.U.R.C.C. recién jugó por primera vez al fútbol en marzo de 1892. “El club se jugó para jugar al cricket y al football, que en ese entonces aún no era el fútbol de hoy, sino una mezcla de las reglas del ‘football-association’ con las del rugby”.

Ahora, Peñarol va a participar del campeonato oficial de la Liga Uruguaya de Cricket, que este sábado comienza la disputa de su 12ª temporada. “Todo empezó con los residentes indios que empezaron a llegar a Uruguay a principios de siglo y hoy forman una colonia de más de 2.000 integrantes”, señaló Viñas. “Como todos los indios, su pasión es el cricket. Ellos armaron una liga en la que hasta ahora juegan seis equipos en los que el 99% de sus integrantes son indios, aunque también hay paquistaníes, ingleses y australianos”.

El novedoso cambio para 2019 es que el campeonato tendrá la participación de ocho equipos, a raíz del ingreso de Peñarol y Wanderers, ya que este último cuenta con el concurso de residentes venezolanos asociados al club a través de una campaña de captación para inmigrantes de ese origen desplegada hace un par de años.

“En Venezuela el deporte de mayor arraigo popular es el béisbol, y a los venezolanos les gusta el cricket porque son parecidos, tienen punto de contacto”, indicó el dirigente aurinegro. “El cricket también se juega con un lanzador de la bola y un bateador que en este caso utiliza un bate plano”.
Peñarol y Wanderers, precisamente, debutan este sábado en la Liga Uruguaya de Cricket enfrentándose en el partido que a partir de las 13:30 se disputará en Las Acacias.

El campeonato se divide en dos torneos, Apertura y Clausura, y la mayoría de los partidos se juegan en la cancha ubicada en el espacio verde de la rambla Mahatma Gandhi -cedido a la Liga de Cricket por la Intendencia de Montevideo- que se abre entre el club Nautilus y el restaurante Ártico. En el caso de Peñarol, sólo jugará en Las Acacias ante Wanderers, después lo hará en Punta Carretas y, cuando sea visitante, en la cancha del complejo deportivo del Colegio y Liceo Elbio Fernández.

Viñas habló de la estructura de la Liga de Cricket, diciendo que está muy organizada, producto de la cultura anglosajona, muy diferente a la criolla. “Los jugadores se inscriben para el campeonato. La Liga con el paso de los años va generando un ranking de puntuaciones individuales. Los ocho mejores rankeados son los capitanes de cada equipo, y ellos son los que después van eligiendo a los jugadores. Sí… ¡es la vieja pisadita de los picados que jugábamos en la calle!”.

En ese contexto, Peñarol tiene armado su plantel en base al capitán y tres jugadores indios casados con uruguayas y que se hicieron todos hinchas del club. “Algunos ya llevan 15 años en el Uruguay y, además, en más de un caso las esposas son fanáticas”, apuntó el directivo, quien sonrió al revelar que uno de esos jugadores le comentó: “Si no ganamos, la presión la tengo en casa”.

Algo por el estilo sucedió con los diálogos mantenidos por Jorge Barrera con Marcelo Areco, presidente de la Comisión de Deportes, y el propio Viñas cuando se analizó la incorporación del cricket: “Jorge siempre habla de un Peñarol inclusivo y ésta es no sólo una apuesta a un deporte con gran significado histórico para el club, sino también a la inclusión de una colonia de inmigrantes a un club de inmigrantes, que es la esencia y el ADN de Peñarol; pero… igual, Jorge nos preguntó: ‘¿Y…podemos ganar?’, porque también es nuestra obligación cotidiana”.

En ese aspecto, el directivo aurinegro destacó también que hoy “en el club se apuesta a internacionalizar cada vez más la ‘grifa Peñarol’, y ésta es una forma de hacerlo con miras al futuro, porque el cricket es un deporte menor en Uruguay, pero es el segundo deporte más popular en el mundo”. De inmediato dio cifras: “La final del Mundial de Sudáfrica 2010 entre España y Holanda la vimos en vivo unos 530.000.000 de personas, mientras que la final del Mundial de cricket al año siguiente, la vieron 560.000.000; es algo poco conocido por estos lares, pero impactante”.

Viñas, incluso, reforzó sus manifestaciones con más datos: “La BBC acaba de firmar un contrato para la transmisión de partidos con la Liga inglesa de Cricket hasta 2020 por 1.600 millones de euros. Y no hace mucho, Argentina y Brasil fueron a jugar un amistoso (de fútbol) a Australia, y en vez de jugar en un estadio de fútbol, jugaron en uno de cricket porque tenía capacidad para 200.000 aficionados”.

El cricket se juega con 11 jugadores por equipo y los partidos son de dos tiempos, en los que se van turnando: primero batea un equipo y después el otro, y van puntuando. Los que batean en el segundo tiempo tienen que puntuar más que los del primero para ganarles.

La cancha, a su vez, es un rectángulo de 25 metros de largo por 5 de ancho, con el entorno de un perímetro de 90 metros cuadrados, que en el caso del predio de la Liga Uruguaya en Punta Carretas -según señaló Viñas- “es más chico por una razón de espacio”.

En ese rectángulo, se ponen tres palitos, uno de ellos transversal y apoyado sobre dos verticales. El que lanza la bola tiene que tirar el palito de arriba para puntuar y la misión del bateador es que no pegue ahí y el palito no caiga. “Cuando le pega”, explicó el dirigente aurinegro, “empiezan las carreras como en el béisbol, hasta que un jugador recibe la pelota y ahí ya el bateador no puede correr más, porque cuanto más corre, acumula mayor puntaje”.

Peñarol, pues, cumple este sábado un giro muy fuerte y revulsivo, de hondo significado histórico y profundo contenido emocional para sus hinchas, en dirección a sus raíces ancestrales. También con una precisión que Marcelo Areco, presidente de la Comisión de Deportes, le hizo a ECOS: “Al club no le pedimos ni un peso, sólo utilizamos correctamente las herramientas que nos da Peñarol. El cricket, como el resto de los deportes menores, se practican con generación propia de recursos, son autosustentables”.