Mujica sobre Placeres: "¿Cuál fue el pecado? ¿Pelear por una fábrica?"

Actualidad

8/05/2019 06:25

Mujica sobre Placeres: "¿Cuál fue el pecado? ¿Pelear por una fábrica?"
Mujica, el real, mirando una caricatura de Mujica, por Arotxa.

El expresidente dijo que el diputado renunciante "hizo lo que debía hacer, y chau". Destacó que renunciara a sus fueros y al subsidio.

El expresidente José Mujica, líder del Movimiento de Participación Popular (MPP), dijo que el diputado de su sector Daniel Placeres “hizo lo que tenía que hacer, y chau”, al oficializar este martes la renuncia a su banca, luego de un pedido de procesamiento en su contra por parte del fiscal de Crimen Organizado Luis Pacheco. “Lo que tenía que hacer es ir a la Justicia y terminarla. Luego ver lo que diga la Justicia y ta”, agregó el líder frenteamplista en rueda de prensa.

Consultado sobre si esta situación no puede afectar las chances electorales del FA y el MPP, Mujica contestó negativamente. “No creo, en primer término no hay un pecado mortal”. El viernes pasado, Pacheco pidió el levantamiento de los fueros de Placeres para iniciar un proceso en su contra bajo el cargo de “conjunción de interés personal y público”, por supuestas gestiones irregulares que realizó desde su cargo en favor de Envidrio, empresa cooperativa a la que también ha estado ligado.

Placeres vivió en la chacra de Mujica, en el Rincón del Cerro. Su cercanía con el expresidente es otro de los flancos abiertos para el ataque de la oposición. “Él se fue a vivir a mi casa cuando la fábrica en la que trabajaba cerró. Él tenía tres hijos y puso a alquilar un apartamentito que tenía en La Teja, y se vino a vivir a mi casa porque no pagaba nada. Así arrancó (la relación entre ambos), por darle una mano a un tipo que se quedó sin laburo. En mi casa viven tres familias y ninguna paga alquiler. Eso por hacer una pierna. ¿Cuál es el pecado? ¿Pelear por una fábrica? ¿Qué la fábrica permanezca abierta? Eso me parece que es humano”.

Al fundamentar su pedido, Pacheco indicó que desde su banca Placeres participó de varias acciones que terminaron beneficiando a Envidrio. Por caso, firmó una minuta de comunicación exhortando al Poder Ejecutivo a acelerar un préstamo para la cooperativa, y fundamentar y votar un proyecto de ley para extender el seguro de paro de sus trabajadores.

Para Mujica, hay que “bajar a los hechos” a la figura invocada. “Lo que hizo fue cinchar para una fábrica, una cooperativa y una fuente de trabajo. Vaya a averiguar cómo vive, la cama que tiene, el cuarto que tiene, la mujer vende huevos en la feria, ¡por favor! No se puso un peso en el bolsillo. Pero además, (Placeres) renunció al subsidio”. El subsidio, según el expresidente, habrían significado 140 mil pesos “en la mano” por mes durante un año. Su sector, agregó, presentó un proyecto para reducir ese plazo a seis meses.

El humor como salvación

Mujica realizó estas declaraciones luego de participar en la presentación del libro “Dibujos al Pepe”, del caricaturista Rodolfo Arotxarena, Arotxa, en un local cercano a Tres Cruces. El libro consta de unos 156 dibujos realizados por el artista al dirigente, en un período de tiempo que va entre 1994 y 2017, entre trabajos ya publicados (en diario El País) y otros inéditos.

Arotxa contó que a Mujica lo conoció en un asado al que lo llevó el entonces editor jefe de Búsqueda, Claudio Paolillo, ya fallecido, antes de las elecciones de 2009. “Este hombre va a ser presidente. Más vale que lo veas ahora porque en cinco años va a ser más difícil”, dice que le dijo. En ese primer encuentro, contó el caricaturista, aprovechó tenerlo cerca para “escanearlo a 30 mil dpi”, lo que luego le sirvió en su trabajo. En ese día, el caricaturista llevó a la comida “una damajuana de vino tempranillo” y se subió al Fusca de quien en meses llegaría a la Presidencia: “Fue como subirme al Gusano Loco cuando tenía cuatro años”.

Durante la presentación, Mujica señaló que “gracias al humor” logró desterrar el odio “hace mucho”, que la caricatura periodística “se toma unas libertades que el resto del periodismo no tiene” y que, con la excepción de Jorge Batlle y él, “algunos señores se agarraron flor de calentura con Arotxa”.

Aprovechó también para decir que la historia de que un policía le preguntó cuánto tiempo pensaba quedarse estacionado, cuando llegó con su moto por primera vez al Palacio Legislativo en 1995, fue “una leyenda que nunca pasó”. También señaló que su expresión “como te digo una cosa te digo la otra”, más que un latiguillo, fue una frase que usó una única vez en un debate televisivo con un solo legislador. Finalmente, lamentó que “por la era digital, estamos perdiendo aceleradamente calidad, cuando el periodismo escrito es insustituible”.

“En los momentos más dramáticos el humor ayuda a sobrevivir”, dijo luego Mujica, ya en diálogo con periodistas. Ahí relató anécdotas de la prisión, con Eleuterio Fernández Huidobro “relatando la venida de los Reyes de España en un ómnibus de Cutcsa, con el rey en el asiento de los bobos”. Eso fue en el cuartel de Paso de los Toros “con los milicos descostillándose de risa”.

En tono más serio, señaló que a su criterio la pérdida de calidad en el periodismo actual está unido a una escasa formación de los nuevos profesionales: “son botijas que salen de la escuela de periodismo y los tiran a la calle enseguida, para pagarles poco”.

También se refirió, ahora en un tono decididamente serio, a la situación en Venezuela. De su frase que recorrió el mundo el 1 de mayo (“No hay que ponerse delante de las tanquetas”) se quejó de que no se destacara que dijo más. “Ahí está la falta de periodismo”. Criticó a “los jefes” que intentaron un fallido ingreso de ayuda humanitaria en febrero y un levantamiento en abril.

“El otro día se mandan una insurrección, un Golpe de Estado, con unos discursos incendiarios y la gran flauta en la puerta de un cuartel. Y cuando aparecieron unas tanquetas, los ‘crá’, los jefes, se rajan, algunos se van a unas embajadas y dejan a unos gurises con piedras, ¡no seas malo! Yo digo que (la prensa) no dice todas las cosas. ¿Cómo van a mandar gente a una resurrección y los jefes luego disparan y se refugian a las embajadas? ¡Salite a la clandestinidad, ándate a las sierras, qué se yo! Me calienta que usen a los botijas”, concluyó el exmandatario.