Astorismo orgulloso de su “papel perseverante” en la salida de Sendic

Actualidad

22/04/2019 23:53

Astorismo orgulloso de su “papel perseverante” en la salida de Sendic

ECOS

Ministro de Economía lamentó que “la corrupción también llegó a nosotros” y llamó a que la política no termine en un “son todos iguales”.

“La corrupción también llegó a nosotros, y eso no lo podemos permitir”. El ministro de Economía, Danilo Astori, había comenzado su discurso este lunes cuando soltó este lapidario diagnóstico ante sus correligionarios.

Una exposición que debía servir como marco del relanzamiento del Frente Líber Seregni (FLS), el conglomerado político y electoral que desde 2009 lo tiene como máxima figura.

Se podrá decir, dijo Astori, que la corrupción que pudo ser detectada en Uruguay es menor si se la compara con los casos “escandalosos” y “gigantescos” de otras partes de América Latina.

“No hay corrupciones grandes ni corrupciones chicas, hay corrupción” sentenció, bajo una lluvia de aplausos.

Astori dijo que el FLS pretende defender a la política como una actividad humana noble, que “ha sido malherida por quienes, por razones de corrupción, de demagogia y de irresponsabilidad, de falsedades, la han venido hiriendo gravemente en los últimos tiempos”.

Para Astori, la política no puede terminar en un “son todos iguales”, porque “no podemos sentirnos iguales a quienes incurren en estos desvíos graves desde el punto de vista político”.

El ministro evitó en todo momento hacer referencia a algún nombre o caso concreto, pero entre los asistentes estaba más que claro. Y comprendieron que se trataba del propio Frente Amplio.

“No somos todos iguales”, remarcó por su parte la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, que develó, si hacía falta, el destinatario de los cuestionamientos. “Levantemos la cabeza y digámoslo bien fuerte. Si tuvimos algún episodio, supimos como resolverlo, como ninguna otra fuerza política se animó”.

La ministra aludía al caso del ex vicepresidente Raúl Sendic, procesado sin prisión por peculado y abuso de funciones por su gestión al frente de ANCAP, que terminó suspendido y radiado de la campaña política luego de haber tenido que renunciar a su cargo.

Un desenlace en el que, afirmó Kechichian, el FLS jugó un “papel importante” del cual se siente “orgullosa” por haber sido “perseverante” en afirmar que “el que se sale del camino, no puede ser apañado en sus actitudes”.

Para el senador Rafael Michelini, en tanto, el Frente Líber Seregni es “ética y conducta en el manejo de los dineros públicos”.

La declaración, divulgada luego del encuentro, fue elocuente.

“La política es una actividad imprescindible para transformar las sociedades, pero pierde su nobleza cuando es manchada por conductas que degradan”, se afirmó.

En ese marco, el FLS recordó que ha condenado “sin cortapisas y desde el primer momento las desviaciones éticas que tanto daño han causado” y renovó al respecto su “compromiso esencial” con la ciudadanía.

Ni las empezamos

El Frente Líber Seregni realizó un balance “ampliamente positivo” de los tres gobiernos frenteamplistas.

“El Frente Amplio cambió a este país, y lo cambió para bien”, afirmó Astori. “Crecimos y disminuimos la pobreza como nunca” sostuvo, al remarcar los logros en distribución de la riqueza.

También resaltó la apertura al mundo y la diferenciación de los “casos complicados” a nivel económico en la región. Desde el punto de vista cultural, agregó, “somos otro país”.

Logros que le sirvieron de introducción para marcar las falencias de estos 15 años de gobierno. “Autocomplacencia no, autocrítica sí”, enfatizó.

“Hicimos cosas mal y otras que ni siquiera empezamos”, remarcó. Astori insistió en que “no hemos sabido manejar la calidad del gasto público”. Un falla a corregir en un país con un desequilibrio fiscal importante.

Tampoco, sostuvo, se ha avanzado en seguridad y educación. En ese marco, dijo, un eventual cuarto gobierno del Frente Amplio deberá dar un “salto de calidad” hacia el futuro. También habló de notorias deficiencias en materia de vivienda.

El necesario equilibrio

“La llama está encendida, está pidiendo un poco de oxígeno”, dijo Astori sobre el Frente Líber Seregni.

Una aglomeración política que, reconoció, “ha decaído en su fuerza y disminuido en su presencia” en los últimos años, terminando con una “debilidad orgánica muy importante” que habrá que superar.

Más allá de esta situación, Astori se mostró convencido que sus integrantes seguirán compartiendo una visión común del mundo y de los problemas nacionales.

Una visión que, “quienes somos de izquierda y queremos cambiar el mundo”, debe reunir dos ingredientes: acumulación de fuerzas y unidad. Para que estos dos factores se reúnan, aseguró, se requiere equilibrio.

“Nosotros queremos hacer ese aporte de equilibrio entre diferentes visiones,” afirmó el ministro. “Podemos aportar ese equilibrio” sostuvo.

También, dijo, se comparten una serie de “valores superiores”, principalmente la libertad.

En otro mensaje implícito hacia la interna, Astori advirtió que, para cambiar al mundo, hay que conocer la realidad que se pretende transformar. “Queríamos cambiar al mundo y el mundo nos cambió a nosotros” dijo, citando la famosa frase del director italiano Vittorio De Sica.

“Cuidado, esa frase no es una renuncia, es una invitación al trabajo responsable, a comprender que nadie puede cambiar lo que no conoce”.

Astori también citó una frase de su ex profesor de Sociología, el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso: “para cambiar hay que conocer”.

El ministro admitió que en el Programa de Gobierno del Frente Amplio existen diferencias entre los planteos del FLS y de otros sectores. “Eso facilita el papel que elegimos jugar” dijo, insistiendo en el rol de equilibrio que pretende tener la agrupación.

La consigna es, sostuvo, no solo lograr un cuarto gobierno, sino seguir transformando al país.

Según Kechichian, para lograr ese objetivo el FLS se torna imprescindible. “Más que sumar, multiplica”, dijo. Lealtad, compromiso y responsabilidad son algunas de las cualidades que la ministra enumeró como distintitivos del conglomerado astorista.

“Muchas de las reformas profundas que transformaron al Uruguay han surgido de las cabezas de los que están hoy aquí”, afirmó.

Michelini por su parte reivindicó el “acuerdo natural” que existe entre los integrantes del FLS. “A la hora de votar, nos miramos y sabemos lo que tenemos que hacer”, señaló. “Codo con codo y espalda con espalda.Eso es impagable”.

El senador dijo estar convencido que, con un FLS débil, el Frente Amplio no gana las elecciones.

Pero, aún triunfando, existe un gran riesgo. “Si no hay un FLS fuerte, el próximo gobierno del Frente Amplio estará desequilibrado y a los tumbos”, afirmó. “El país no tendrá esa prosperidad que queremos”, agregó.

Para Michelini, en octubre se juega una parada mucho más importante de lo se piensa. “Toda América Latina nos están mirando”, aseguró. “Si el Frente Amplio no tiene éxito en octubre la izquierda latinoamericana no tendrá un espejo en el que reflejarse”.

El nuevo impulso

Durante su discurso, Astori llamó al FLS a sentir ese “nuevo impulso” que plantea la campaña de Daniel Martínez, del que aprovechó a su vez para destacar las condiciones que, en su visión, lo diferencian del resto de los postulantes del oficialismo y lo transforman en el “mejor candidato”.

Presidente de la empresa pública más grande del país, ministro y senador fueron los jalones que se preocupó de destacar. También su papel al frente de la Intendencia de Montevideo, la vieja “tumba de los cracks”, recordó.

Prueba que Martínez, dijo, superó con creces. “Supo conducir el gobierno departamental y por eso lo queremos presidente, para que se ponga al frente de ese nuevo impulso”, afirmó.

Que el ex intendente sea el candidato del Frente Amplio debe ser el desafío máximo, sostuvo por su parte Kechichian, llamando a “prender los motores” y reivindicando el rol de dirigente sindical de Martínez.

La ministra puso el foco en en los 170 mil nuevos votantes que habrá en esta elección, que no vivieron lo sucedido antes de los gobiernos de izquierda.