Fiscal pide prisión para marido y hermano de Mónica Rivero por lavado

Actualidad

12/04/2019 17:37

Fiscal pide prisión para marido y hermano de Mónica Rivero por lavado

Sus ingresos no justificaban el nivel de vida que llevaban. La aparición de la mujer, tras más de dos años, les complicó la situación.

El fiscal de Crimen Organizado Luis Pacheco pidió el procesamiento con prisión de M.A.D.G. y N.F.R.P. un procesamiento con prisión por un delito de lavado de activos. Se trata respectivamente del marido y uno de los hermanos de Mónica Rivero, la exfuncionaria de Julio César Lestido que reapareció el 27 de febrero de 2019, tras dos años y catorce días de estar prófuga, tras estafar a la firma durante diez años por más de 7,5 millones de dólares. Buena parte de ese dinero terminó en los casinos.

La prisión preventiva fue pedida entendiendo "la naturaleza y gravedad del delito" atribuido, que tiene una pena mínima de dos años de penitenciaría, además de la necesidad de más diligencias probatorias para saber el monto total de la maniobra, ya sea de la estafa de Rivero como el lavado de sus dos familiares.

A otra hermana de Rivero, una mujer de iniciales E.M.R.P., no se le encontraron presuntas responsabilidades penales por lo que el fiscal no pidió ninguna acción en su contra.

M.A.D.G. ganaba en marzo de 2017, poco después de la desaparición de Rivero, un sueldo nominal de 73 mil pesos. El otro hombre tenía una jubilación por incapacidad de 12.055 pesos y cobraba una renta de AFAP de $ 7.275. Sin embargo, llevaban un estilo de vida que no condecía con esos ingresos.

Entre 2007 y 2017, el matrimonio perdió US$ 3.598.097,43 en el casino del Hotel Conrad de Punta del Este. El otro hombre, hermano de Rivero, perdió US$ 646.827,56 dólares. Estas cifras fueron proporcionadas por el propio Conrad, señalando que en ese tiempo no tuvieron ganancias por juegos de azar.

Los dos ahora imputados realizaron varios viajes al exterior y tenían en sus casas, según se supo tras allanamientos, alhajas y recibos de pagos por altas sumas.

Según dijo N.F.R.P., su hermana -que ganaba aproximadamente unos 80 mil pesos nominales- lo ayudaba con 15 mil pesos por mes, plata para jugar en el casino y el 90% del dinero para comprarse un apartamento valuado en 90 mil dólares. También le costeó varios viajes al exterior, todo según indica el dictamen del fiscal.

Ambos además son titulares de cajas de ahorro en pesos y dólares. El marido de Rivero es titular de una cuenta caja de ahorros en el Itaú con 153 mil dólares.

"Los ingresos de los indagados, como el de Mónica Rivero, acreditados en autos son insuficientes para solventar el nivel de vida que llevaban, muy especialmente el monto de apuestas de juego. Sus alegaciones sobre que parte de sus ingresos provenían de las ganancias obtenidas en los juegos de azar no resisten la aplicación del principio de sana crítica y la justificación brindada es insostenible, teniendo en cuenta lo informado por el Hotel y Casino Conrad respecto al monto de las pérdidas netas de los mismos así como de Mónica Rivero", indicó Pacheco en su texto.

Rivero ya fue procesada con prisión como presunta autora penalmente
responsable por estafa y falsificación de documento privado.
Como jefa de Tesorería de Lestido, Rivero sustrajo 7.622.233 dólares y 1.435.044 pesos en un plazo de diez años, según estimó la propia empresa. Cuando a principios de 2017 anunciaron en la empresa que iban a cambiar la forma de hacer las auditorías, Rivero decidió irse. El 13 de febrero de 2017 su esposo la dejó cerca de la peluquería en Ramón Anador y Luis Alberto de Herrera, a la que nunca ingresó. No se volvió a saber de ella hasta el 27 de febrero pasado, cuando fue detenida en Barra del Chuy.

Si bien el marido y el hermano de la mujer siempre estuvieron en la mira de la Justicia -¿era posible que no supieran lo que hacía Rivero?-, la reaparición de ella complicó aún más su situación.

La abogada de los familiares de Rivero, Fabiana González Raggio, aún sigue sosteniendo la inocencia de sus defendidos. En diálogo con ECOS, indicó que tiene 15 días para responder la acusación del fiscal. Luego llegará el turno de la resolución judicial.