Manini: militares condenados con pruebas “fraguadas o inventadas”

Actualidad

13/03/2019 06:10

Manini: militares condenados con pruebas “fraguadas o inventadas”

SCI

Vázquez se negó a avalar fallos de tribunales militares, para los que no hubo convicción de que represores “faltaron al honor”.

El presidente Tabaré Vázquez anunció a última hora de este martes la designación de José Ariel González como nuevo comandante en Jefe del Ejército, en sustitución del destituido Guido Manini Ríos.

Así fue confirmado en una cadena de resoluciones que, con la firma del mandatario, ahondan en las razones del cese del hasta ahora titular de la fuerza de tierra con duras consideraciones hacia su actuación.

Allí Vázquez remarcó que la remoción se desencadenó a raíz de las expresiones de Manini al elevar, en febrero, los fallos de los Tribunales de Honor dispuestos por el Ministerio de Defensa sobre un grupo de militares condenados por la Justicia civil por diversas causas vinculadas a la violación de los derechos humanos.

Los fallos eran relativos a la conducta de Jorge Silveira, José Gavazzo y Luis Maurente, todos en situación de retiro.

Allí Manini habría realizado “graves cuestionamientos” a la actuación judicial. Los tres ex militares habían sido condenados como autores responsables de 28 delitos de homicidio muy especialmente agravados en reiteración real, decisión confirmada por un tribunal de Apelaciones y por la Suprema Corte de Justicia.

Como telón de fondo está la negativa de Vázquez a homologar el dictamen de los tribunales de honor, que no dieron por válidas las actuaciones judiciales que terminaron en la condena de los involucrados, al considerar que los hechos que se les imputan “no fueron suficientemente aclarados” y que “no existen suficientes pruebas para condenarlos”.

En concreto, los jueces militares concluyeron en que “no existe convicción para fundamentar que los oficiales sometidos faltaron a los códigos de honor, de la Institución Militar, del Cuerpo de Oficiales o los suyos propios”. Dan cuenta de la imposibilidad de reconstruir “ situaciones que, se dice, ocurrieron hace 42 años” y que dieron lugar a trámites judiciales a tres décadas de ocurridos esos hechos.

Sí, afirmaron, los involucrados incurrieron en una falta al honor cuando, cuando conociendo la condena con prisión al coronel retirado Juan Carlos Goméz por el asesinato del militante tupamaro Roberto Gomensoro en el Batallón de Artillería 1 y cuyo cuerpo apareció en aguas del río Negro, “no le comunicaron a la Justicia penal ordinaria que el acuso era inocente”.

Luego de tres años preso, Gómez terminó absuelto luego de contradicciones en el testigo que lo inculpó, en un caso en el que también aparecía involucrado Gavazzo.

La posición del gobierno es que existe un inexorable vínculo entre el honor de las Fuerzas Armadas y la gravedad de los delitos por los que estos militares fueron enjuiciados.

Por eso y más allá de su responsabilidad penal, sus conductas son también indudablemente reprochables desde el punto de vista del honor, como cualidad moral de todo miembro de las Fuerzas Armadas.

La resolución de Presidencia se refirió a a las expresiones de Manini Ríos al solicitar la homologación de los fallos.

Allí el comandante aseguró que un militar citado por la Justicia “no tiene las garantías del debido proceso y es condenado en base a conjeturas o convicciones inadmisibles, sin pruebas fehacientes, o fraguadas e inventadas”.

Vázquez insistió en que en el ordenamiento jurídico nacional existe la separación de poderes, por lo que corresponde que el Poder Ejecutivo acate y respete los fallos emanados a nivel judicial.

El presidente consideró que los cuestionamientos de Manini a la Justicia violan el artículo 53 del Reglamento General de Servicio, previsto en el Decreto 305/003.

Se trata de la misma normativa citada cuando a Manini se lo sancionó con arresto a rigor por 30 días en setiembre del año pasado, por haber realizado desde su cargo declaraciones políticas sobre la polémica ley de reforma de la Caja Militar.

Así las cosas, Vázquez consideró ahora que la actitud asumida por el comandante en Jefe al cuestionar al Poder Judicial resultó “incompatible” con el cargo que venía desempeñando, por lo que se dispuso su cese.