Juan Sartori hizo su debut como precandidato a sala llena en el Metro

Publicado: 11/12/2018 22:10 | Actualizado:

Oscar Costa y Alem García

El empresario se siente con fuerzas no solo para ganar la interna blanca "sino para ganar con amplia mayoría las presidenciales”.

"Buenas noches. Yo soy Juan Sartori", dijo el propio empresario, siguiendo el hilo de la campaña de expectativa que lleva ya casi dos meses. En una sala Metro colmada de personas de todas las edades, muchos de ellos luciendo gorros y boinas blancas con su nombre escrito, el empresario de 37 años realizó su primer acto político como precandidato del Partido Nacional.

"Finalmente llegó el momento de despejar muchas dudas", dijo para enseguida contar que llegaba de un recorrido "por todo el país". "Viva la Patria, viva la Patria", gritaron desde la platea, a lo que Sartori respondió con otro "viva la Patria".

Luego de resaltar que viene del mundo empresarial y admitir que el de la política le resulta "todavía un poco extraño", Sartori fue al punto.

"Ustedes se preguntarán, ¿por qué llevando una vida como empresario, habiendo tenido una carrera empresarial exitosa, ahora me encuentro perfilando una carrera política? Algunos me han llamado paracaidista de la política. (...) Hay que tener coraje para realizar nuestros propios sueños. El mío es ser útil a mi país y contribuir al engrandecimiento del Uruguay", señaló.

Sartori señaló que en su vida se le enseñó a “encarar problemas para resolverlos y asumir retos para superarlos”. Eso, dijo, fue lo que aplicó en su carrera empresarial. En alusión justamente al hecho de ser poco conocido en el país, resaltó que en su casa “siempre hubo mate, asado y futbol”. “Uruguay está donde se encuentre un uruguayo”, resaltó.

Luego criticó a los que lo cuestionaron, dentro y fuera del Partido Nacional. “¿Por qué le tenemos tanto miedo al éxito que se pone a disposición del país?”Aclaró, enseguida, que el mundo empresarial y el político no son iguales. “Yo les quiero decir de una vez que tengo claro que este es un rol distinto. Pero yo aprendo muy rápido. Yo no creo haber logrado las pocas o muchas cosas que he logrado por tonto”, sentenció. Enseguida, indicó que tanto en los negocios como en la política “sirve atreverse a hacer las cosas y hacerlas bien”.

“Por eso he decidido aceptar la precandidatura a la presidencia por el Partido Nacional. Para hacer las cosas, y hacerlas bien”. El público estalló en aplausos.

De inmediato, aludió a que él “no había ni asomado la cabeza” cuando comenzaron las críticas, las que tildó de “señalamientos infundados”. “¡Qué casualidad! En más de veinte años de carrera empresarial nunca he sido acusado de nada indebido. Como persona, nunca he cometido ni siquiera una infracción”, dijo, aunque bromeó que a los 20 años lo multaron por exceso de velocidad.

Entre la audiencia, se encontraba el exlegislador Alem García, líder de la agrupación "Todo por el pueblo", del Partido Nacional, que impulsa la precandidatura de Sartori. También estaba el empresario Oscar Costa, así como la esposa y el pequeño hijo del empresario.

"Yo siempre he llevado a Uruguay en mi corazón. Y apenas sentí que mi ciclo, mi etapa, ese momento de empuje empresarial, era satisfactorio, la urgencia de trabajar por mi país se hizo sentir con tanta fuerza, que me dije ¿Y ahora qué sigue? Y lo que sigue para mi es servir a los demás. Tratar de aplicar lo que he aprendido para resolver los problemas de la gente, para que entre todos hagamos de Uruguay un país próspero, pujante, seguro y con servicios públicos que funcionen", añadió.

Preocupaciones y desafíos

El precandidato dijo no estar preocupado por “los escándalos y los complots” y sí por “los hechos”. Reiteró lo que dijo al arribar al país el 5 de noviembre sobre que los partidos y la política no tenían dueño. “Como si el derecho al servicio público estuviera reservado a cierto tipo de clase social, o títulos de nobleza para poder participar. Recientemente un político dijo que todo esto era una locura. Qué usted me diga loco, a lo mejor es bueno. ¡Veremos, ya veremos! Loa uruguayos tienen derecho a opciones diferentes, propuestas diferentes, resultados diferentes, porque aspiran y merecen un país que funcione mucho mejor. ¡Ya veremos!”, dijo en indudable alusión a las recientes declaraciones del expresidente José Mujica.

Además de saludar a un “dirigente intachable” como Alem García, pidió un aplauso para la presidenta del Directorio del Partido Nacional, Beatriz Argimon, con quien se reunió el 7 de diciembre para presentar su precandidatura. “Yo entiendo toda la pasión que despierta la competencia política. Quiero decirles a todos que yo no voy a guardar rencores. Uruguay no se lo merece”, dijo en lo que parece ser una alusión al diputado nacionalista Jorge Gandini, quien había sido el más crítico con su postulación.

"Una de las cosas que he visto, recorriendo el Uruguay, es que hay una gran polarización, división, ensañamiento y enemistad entre muchos grupos y personas. Yo pregunto ¿por qué tenemos que hacer la política así? ¿Por qué no podemos pensar todos en el bien de Uruguay, y trabajar juntos, y despejar de obstáculos el camino hacia el futuro, y buscar los puntos en común, respetar los estilos, e incluso valorar las diferencias?", expresó.

Luego de asegurar que no quiere entrar en polémicas, que prefiere la unión al disenso y señalar que “desde una burbuja no se puede gobernar bien al país”, enumeró una serie de preocupaciones que notó en su gira por el país, las que –dijo- le manifestó la gente.

“Les preocupa a nuestros ancianos ver cómo su jubilación desaparece entre el pago de impuestos y la compra de sus remedios. Les preocupa que el sistema de salud ya no es lo que fue. Les preocupa vivir constantemente asustados porque la inseguridad se ha apropiado de las calles. Hoy nuestros empresarios del campo y sus trabajadores sienten que todo se ha perdido. La crisis se los ha llevado por delante, los precios de sus productos se han desplomado, y lo que hasta hace poco eran oportunidades promisorias, hoy luce sin otra salida que el cierre. Eso les preocupa. (…) ¿Y saben lo que necesita Uruguay? Necesitamos oportunidades para todos, buenos empleos para todos y estabilidad para todos. Un futuro seguro para todos (…) Los jóvenes ya no encuentran sentido en estudiar porque luego con eso no consiguen trabajo. Eso les preocupa”.

El precandidato señaló que ya habrá quienes dirán que no tiene nada que decir "o peor aún, que me estoy guardando los programas". "No es eso. Lo que pasa es que yo no quiero que mi gobierno sea el plan de Sartori. Yo quiero que mi gobierno sea el plan de la gente, que los escuche a todos, sin importar de qué lado de la vereda se encuentren. Si la idea es por el bien del Uruguay, y las intenciones son buenas y sanas, yo tengo la mejor disposición de escuchar y abrir las puertas a todos".

Ya en la parte final de su discurso de casi media hora, cuestionó a aquellos que dicen que no se puede ganar las elecciones sin trayectoria política ni estructura partidaria. “El único requisito necesario para ganar unas elecciones es contar con el apoyo y la aprobación de la gente, de ustedes. Y eso depende solo de nosotros. Porque nadie puede pretender tener a los electores en un corral y arrearlos como si fuesen ovejas. Llegó la hora de respetar al ciudadano, y preguntarle: “Mirá, ¿qué país estás viendo vos?” ”, indicó.

Sartori dijo ver para el futuro un país de "gente noble, buena, trabajadora, que quiere prosperar, que se merece un futuro mejor... Yo veo gente en las calles, reunida, celebrando, sin miedo, porque cuentan con un presidente dedicado a resolver los problemas. Yo veo gente que duerme tranquila porque no le va a pasar nada, y que se levanta confiada todas las mañanas porque sabe que tiene futuro. Veo hombres trabajadores, mujeres emprendedoras, jóvenes dedicados al estudio, niños felices en sus escuelas, abuelas viviendo con dignidad su edad y un país completo trabajando arduamente para estar entre los mejores del mundo".

En esa línea, se dijo con fuerzas no solo para ganar las internas blancas "sino para ganar con amplia mayoría las elecciones presidenciales”.

El acto terminó con el empresario, ya vestido como precandidato, pidiendo a los asistentes –que terminaron aplaudiendo de pie- que se sumen a su proyecto.