Frente Amplio analizará si apoya realización de debates obligatorios

Actualidad

26/11/2018 19:59

Frente Amplio analizará si apoya realización de debates obligatorios

Intendencia de Montevideo

El diputado Fernando Amado, autor de la iniciativa, quiere terminar con la “viveza criolla” de los postulantes que no quieren arriesgar.

La bancada de Diputados del Frente Amplio analizará este martes si le da el visto bueno a un proyecto de ley que establece la obligatoriedad que los candidatos presidenciales se sometan a un debate público de ideas.

La iniciativa había sido presentada en la pasada legislatura por el diputado Fernando Amado, entonces en el Partido Colorado, que ahora persigue el objetivo de reflotarla y hacerla prosperar.

Debido que para hacerlo se requieren mayorías parlamentarias especiales, Amado comprende que sin el oficialismo eso será imposible. Es por eso que el legislador apuntó a obtener el apoyo de Daniel Martínez, favorito en las encuestas para ganar la nominación en la coalición de izquierdas.

El legislador recibió este lunes en su despacho al jefe comunal, que dio el visto bueno al proyecto en carácter personal y general.

“Me parece bien, pero en un formato que sea en igualdad de condiciones”, dijo el intendente a la salida de la reunión.

Martínez se refería a lo sucedido antes de las elecciones de 2014, cuando el entonces candidato frenteamplista Tabaré Vázquez rechazó participar en un debate con el resto de los postulantes.

Su atril vacío fue lo más destacado del aquel evento, celebrado en el Ateneo de Montevideo. Martínez apoyó en ese sentido la decisión que tomó Vázquez en ese momento.

“Cada uno tenía el mismo tiempo y todos terminaron pegándole al candidato frenteamplista, que iba adelante en las encuestas”, recordó.

El intendente capitalino dijo preferir un formato “mano mano” en el que se debatan ideas, y no uno en el que el resto termine atacando al que puede ganar.

“Me parece una iniciativa que profundiza la democracia. En general estoy de acuerdo, pero me gustaría charlarlo con la barra” precisó, adelantando que consultará a sus compañeros del oficialismo antes de tomar una posición.

Martínez descartó que los debates obligatorios puedan realizarse en la interna del Frente Amplio. “Sería muy aburrido, ya que nos une un programa común”, señaló.

Paradoja

En líneas generales el proyecto de Amado establece la obligatoriedad de, por lo menos, un debate antes de la primera vuelta y otro antes del balotaje. Su intención, es que la disposición pueda estar vigente para este ciclo electoral.
El encuentro, según la iniciativa, deberá ser moderado por periodistas “de reconocida trayectoria” y prevé por lo menos que en uno de los bloques exista un intercambio real de posturas entre los participantes.

También prevé que el candidato que se niegue a participar en un debate será sancionado con la quita del dinero que la Corte Electoral le entrega a los partidos por los votos recibidos en la elección.

“Nos jactamos de tener un sistema político fuerte, pero se da la paradoja de que no hay debates, algo que sí sucede en todo el mundo civilizado”, dijo Amado en defensa de su proyecto.

El legislador recordó que el último debate entre candidatos se remonta a 1994, y fue el protagonizado por Julio María Sanguinetti y Tabaré Vázquez.

Desde entonces, precisó, ganó la “viveza criolla” del que va primero y entonces evalúa que no le conviene exponerse a perder esa condición en un debate.

Para Amado, lo natural es que no fuera necesaria una ley, sino que los candidatos sintieran que es un deber confrontar ideas públicamente. “Primero debería estar el derecho de la ciudadanía a ser informada, más cuando las actuales campañas tienden a ser cada vez más artificiales”, señaló.

Con todos

Amado procura obtener el máximo respaldo del sistema político a su iniciativa, y por eso intentará reunirse con todos los candidatos presidenciales.

Ya agendó encuentros con la frenteamplista Carolina Cosse y con los nacionalistas Jorge Larrañaga y Verónica Alonso. En ese partido, también le envió la propuesta y agendará una reunión con Juan Sartori.

También intentó un contacto con el colorado Julio María Sanguinetti. El ex presidente, a quien se señala como seguro candidato batllista, le recomendó que hablara con el secretario general partidario, Adrián Peña.

Del que ya obtuvo aprobación fue de Luis Lacalle Pou, quien ya le había adelantado previamente su apoyo.

Lacalle Pou coincidió con Amado en que la realización de debates no debería ser obligada por una ley. “Los candidatos deberían debatir para darle más información a la opinión pública”, dijo el postulante nacionalista. “Es hasta sensato y lógico”.

En su visión, está lejos de ser correcto el hecho de que quien quera ser presidente pueda eludir el debate de ideas. “No es subirse a un ring”, precisó.

El de adelante no debate

Lo que Lacalle Pou obvió es que él mismo se rehusó a debatir mano a mano en 2014, cuando se lo propuso su contrincante colorado Pedro Bordaberry. El nacionalista había desafiado a Vázquez, primero en las encuestas, pero se negó cuando se lo planteó el que iba tercero.

Lo cierto es que el último cuarto de siglo de la historia electoral nacional vio la total ausencia de debates entre los candidatos.

Se negó Jorge Batlle en 1999, cuando se lo había propuesto Vázquez. El frenteamplista fue el que se negó a su vez en 2004 cuando, seguro ganador, se negó a una propuesta de Jorge Larrañaga.

“Voy a debatir si me conviene”, había expresado en 2009 José Mujica, al ser desafiado por Luis Lacalle Herrera. Tampoco aceptó y, al igual que en los casos anteriores, ganó las elecciones.

En 2014 fue el turno nuevamente de Vázquez, que rechazó participar en una debate múltiple con los demás postulantes que pugnaron ese año por la Presidencia.