Moreira advierte por el "avance" de militares en la seguridad pública

Actualidad

10/10/2018 18:40

Moreira advierte por el  "avance" de militares en la seguridad pública

PL

Votó por disciplina y marcó su oposición a la ley que le otorga a las FFAA tareas de vigilancia, patrullaje y represión en la frontera.

Con los votos de todos los partidos, el Senado aprobó este martes el proyecto de ley que le otorga a las Fuerzas Armadas la misión de vigilancia y control de la seguridad pública en la frontera. Se trata de una iniciativa elaborada por el gobierno, largamente debatida y que generó fuertes resquemores en la propia bancada oficialista.

Al punto que la senadora Constanza Moreira (Casa Grande), la apoyó obligada por la disciplina partidaria, una postura que se preocupó en dejar en claro durante la discusión, al considerar que representa un avance de los militares sobre tareas que le corresponden a otra fuerza del Estado.

Al respecto, Moreira sostuvo que el proyecto atenta contra la necesaria separación que debe haber entre el rol de las Fuerzas Armadas y el de la Policía.

"La adjudicación de funciones y la regulación tienen que ser completamente específicas, porque estamos hablando de instituciones armadas del Estado", advirtió. "También estamos hablando de sus relaciones con ciudadanos que pueden ser sometidos a la intervención de estas instituciones".

Moreira recordó que Uruguay tiene "una horrible historia en relación con la actuación de sus cuerpos armados respecto a civiles indefensos. Así que perdónenme que sea absolutamente susceptible respecto de este vínculo entre los cuerpos armados y los ciudadanos".

Para apoyar sus conceptos, se refirió al "avance de la militarización" en América Latina. En especial al éxito del candidato presidencial brasileño, Jair Bolsonaro.

"No es casual que tengamos a un militar candidato a presidente con una militar candidato a vice en un país que, después de Colombia, es el que más militarizada tiene su seguridad pública. La militarización avanza en América Latina ante la demanda de seguridad de su sociedad. Avanza la seguridad en relación a a la libertad", afirmó.

La conductora de Casa Grande sostuvo que colocar a las Fuerzas Armadas con potestades de auxiliar de Justicia en una franja de 20 kilómetros en la frontera, tal como prevé el proyecto, es una manera de "cederles terreno en materia de seguridad pública".

En ese marco cuestionó el argumento de que es para que colaboren en el combate al narcotráfico en esas zonas. "Las organizaciones de narcos no son ejércitos. No cuentan con sistemas de armas mayores ni despliegan tácticas militares. Aún si así sucediera, el gobierno contaría para lidiar con ello con las fuerzas militarizadas o intermedias que ya existen en la Policía", sostuvo.

El proyecto le asigna a las Fuerzas Armadas tareas de patrullaje, indentificación de personas y control de vehículos. Una enmienda realizada en el Senado impuso que cualquiera de estas acciones deba ser comunicada al fiscal o juez de turno.

Moreira destacó la modificación, al considerar que la redacción original que salió del Poder Ejecutivo "era terrible".

Emergencia

Los conceptos vertidos por la senadora frenteamplista chocaron con la exposición del senador nacionalista Jorge Larrañaga, al que el proyecto le cayó como anillo al dedo tomando en cuenta su propuesta de otorgarle a los militares tareas vinculadas a la seguridad pública.

"Es público y notorio que nosotros impulsamos un proyecto de reforma para crear una Guardia Nacional, con integrantes de las Fuerzas Armadas, como una segunda fuerza que apoye a la Policía. Bienvenidos al club", afirmó.

Larrañaga sostuvo que la iniciativa que estaba votando el Senado era incluso más amplia que su propio planteo, que se limita a crear una fuerza integrada por 2000 efectivos.

"Algo hay que hacer. Se está ante una emergencia en materia de seguridad pública", afirmó.

El texto, que deberá volver a Diputados para su ratificación, establece que las Fuerzas Armadas servirán de apoyo en la zona asignada a los organismos con jurisdicción y competencia correspondiente.

El área en la que podrán actuar comprende una franja de 20 kilómetros a partir de los límites establecidos en los tratados internacionales. Quedarán excluidos los centros poblados, en los que seguirá actuando la Policía.

La redacción deja en claro que, en caso de verse obligados a usar la fuerza, los militares "deberán hacerlo en forma racional, progresiva y proporcional, agotando previamente los mecanismos de disuasión que estén a su alcance".