Unánime: Todos los partidos denunciarán espionaje ilegal en democracia

Actualidad

29/08/2018 19:51

Unánime: Todos los partidos denunciarán espionaje ilegal en democracia

Gerardo Núñez

Informe único elevará a la Justicia pruebas sobre actividades clandestinas de inteligencia contra políticos y organizaciones sociales.

Con un informe único la Comisión Investigadora que, en Diputados, venía indagando sobre las actividades clandestinas de espionaje militar en democracia decidió remitir a la Justicia sus actuaciones, al concluir que hay suficientes pruebas de una serie de violaciones legales y constitucionales cometidas contra personas y organizaciones sociales.

Frenteamplistas, blancos, colorados, el Partido Independiente y la Unidad Popular coincidieron en que, luego de casi dos años de actuación, la comisión logró confirmar que hubo tareas de inteligencia ilegales, lo que configura un hecho delictivo.

Además, a propuesta del diputado Iván Posada (Partido Independiente) se le encomendará al Ministerio de Defensa una “investigación exhaustiva” sobre las labores de Inteligencia realizadas por personal de esa cartera en el período democrático.

La investigación tomó como base lo revelado en los archivos que guardaba Elmer Castiglioni, un coronel que durante la dictadura estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia.

La documentación fue encontrada en un viejo armario del Ministerio de Defensa en un relevamiento ordenado en 2006 por la entonces ministra Azucena Berrutti. Permitió descubrir que el militar siguió con sus tareas bien avanzado el período democrático.

La resolución dará cuenta que hubo actividades de espionaje tanto por parte de militares como de civiles, que fueron espías o informantes. Sus víctimas fueron personalidades políticas, organizaciones partidarias y sociales y sindicatos. Dichas actividades fueron voluntarias o a cambio de un pago de dinero.

La actuación de la comisión logró comprobar que hubo infiltrados en la dirección de varios gremios estatales y privados, como UTE, Antel, AEBU, los trabajadores del Puerto y la Bebida. En algunos casos, los espías llegaron a ocupar puestos de dirección.

Alusiones y menciones

Con todo, el informe evitará hacer algún tipo de referencias personales en cuanto a las responsabilidades sobre estos hechos, lo que dejará en manos de la Justicia.

En ese marco, el Frente Amplio rechazó que el informe hiciera mención al capitán retirado del Ejército Héctor Erosa, que ante la comisión describió la existencia de un plan de espionaje directamente orquestado desde el Batallón Florida.

El informe que se elevará a la Justicia sí se referirá a las situaciones denunciadas por Erosa.

El esquema, según había explicado, estaba liderado por el coronel Eduardo Ferro, que actualmente está prófugo de la Justicia y perseguido por delitos de secuestro, desaparición y torturas.

Ante los legisladores, afirmó que Ferro le ordenó en 1991 asesinar a un capitán del Ejército. Como se negó, el coronel lo acusó de “comunista” frente a sus camaradas.

En la comisión, el ex militar aportó un dato polémico. Según afirma, Ferro realizaba prácticas de tiro en el Batallón Florida junto a exmilitantes tupamaros.

Erosa afirmó que varias veces se le ordenó realizar este tipo de tareas ilegales. Como él se negó, fue sancionado y su carrera militar terminó.

El exoficial apuntó además que en su momento denunció estos hechos al ministro de Defensa de la época, Raúl Iturria, que ante la investigadora negó estar en conocimiento de los hechos.

Otro punto discorde fue la referencia, impulsada por el oficialismo, a que las actividades ilegales de espionaje debieron haber estado en conocimiento de las actividades políticas de la época.

Es que, si se toma en cuenta que la comisión investigó los hechos ocurridos en el período que va desde marzo de 1985 a febrero de 2000, la alusión implica directamente a los dos gobiernos de Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle.

Ese punto no contó con el respaldo de blancos y colorados, que votarán el informe con salvedades.

Lo cierto es que, citado a la comisión, Sanguinetti negó haber tenido conocimiento de actividades de este tipo y mucho menos haberlas ordenado. Sí admitió que pudo haber hechos aislados, cuya organización atribuyó a “grupúsculos enemigos de la democracia”.

El expresidente figura además en el archivo Castiglioni como uno de los líderes políticos espiados, junto a otras personalidades como Wilson Ferreira Aldunate, Líber Seregni y Germán Araújo.