Talvi: el Frente es un proyecto agotado, sin reflejos ni respuesta

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

15/08/2018 06:09

Talvi: el Frente es un proyecto agotado, sin reflejos ni respuesta

Ciudadanos

El economista dijo que llega “para ganar y gobernar”. Habló del “fracaso” del oficialismo en educación, seguridad y políticas sociales.

“Como integrante de Ciudadanos, me comprometo por mi honor a trabajar con sacrificio y honestidad por un país de oportunidades, amable y justo, y por un mejor futuro para nuestros hijos”.

Este es el compromiso que se les pidió firmar a los militantes que comenzaron a trabajar en Ciudadanos, el nuevo sector colorado que este martes se presentó en sociedad, formalizando además al que será su precandidato en las internas coloradas, el economista y ex director académico de Ceres, Ernesto Talvi.

Unas 1000 personas colmaron el gimnasio de la Institución Atlética Larre Borges, en el corazón de la Unión, en un evento que mostró características inusuales para un acto político uruguayo.

Ninguno de los asistentes portaba las clásicas banderas de tela o nylon, que dejaron paso a pequeños carteles personales rectangulares, propios de una campaña estadounidense, que los asistentes subían y bajaban cada que vitoreaban a su candidato.

En particular los que se colocaron a espaldas de Talvi en el estrado, debajo de un importante afiche con la leyenda “Sabremos cumplir”, en el que predominaba un sol amarillo y los colores azul y blanco y que, en un tímido rincón, dejaba espacio para el colorado.

Más de treinta minutos pasada la hora anunciada, varios jóvenes prolijamente vestidos desperdigados por el lugar fueron confirmándose a través de intercomunicadores la novedad: “ ya viene”.

Y Talvi hizo su entrada, mientras sonaba La Vela Puerca con su “Llenos de magia”. Comenzó referiéndose a ese “paraíso terrenal” que era Uruguay cuando su padre llegó a estas tierras, un país lleno de oportunidades que hoy se les niega a los jóvenes.

“En esta tierra ya no hay lugar para los sueños”, dijo. “Los emprendimientos productivos están agobiados por impuestos, impuestos finlandeses para dar servicios latinoamericanos”, expresó. “Es cada vez más difícil conseguir trabajo”.

El precandidato comenzó a enumerar una serie de datos para exponer su análisis de la realidad: solo 38 de cada 100 jóvenes termina la Secundaria, y solo trece de cada 100 son de contexto crítico. La mayoría, dijo, egresan sin preparación para trabajar.

“Los condenamos a un empleo informal, los condenamos al delito”, aseguró. “Los condenamos a la droga y convertimos a las narcomafias en empleadores atractivos” dijo, provocando el primer aplauso de la noche.

Allí el discurso de Talvi pasó a referirse a la seguridad pública. “El crimen nos encarceló. Desde hace tiempo, los uruguayos libres tuvieron que acostumbrarse a vivor entre rejas, mientras las cárceles desbordaban y convertían en escuelas del delito, infiernos humanos de los que buena parte de los presos salen mucho peor de lo que entran”, afirmó.

Talvi alertó que hoy en Uruguay uno de cada dos chicos nace en un contexto de alta vulnerabilidad. “La aritmética nos juega en contra, no hay lugar para la pasividad”,afirmó. “Si no hacemos nada, vamos a perder definitivamente el Uruguay que todavía vive en nuestro imaginario”,sostuvo.

En ese marco, en forma similar a los análisis que hacía en Ceres, trazó un diagnóstico de los últimos gobiernos.

“El Frente Amplio tuvo una, dos, tres oportunidades de revertir esta situación. Media generación, con mayorías parlamentarias y recursos abundantes como nunca”,marcó.

Hubo, dijo, logros innegables, como la baja en la pobreza y la indigencia, el Plan Ceibal y el impulso a las energías renovables. De todas formas, fracasó en donde se suponía que iba a triunfar.

Sobre todo en educación, con niveles de deserción altísimos y calidad que empeora cada año. También en seguridad, a la que vinculó con el fracaso educativo.

Y también en políticas sociales, porque, “en lugar de crear oportunidades provocaron dependencia”, dijo.

Después de 13 años, Talvi consideró que el Frente Amplio es un proyecto político agotado, sin reflejos ni capacidad de respuesta.

“Muestra los síntomas de un gobierno hegemónico, que se siente dueño del poder” sostuvo, despertando uno de los grandes aplausos de la noche.

Para Talvi, Uruguay necesita un mejor futuro y recuperar la esencia. Para eso, dijo, nació Ciudadanos, “un proyecto político nuevo, con propuestas serias, financiables y posibles, con un equipo comprometido a llevarlas a cabo”.

Para ganar y gobernar

A nivel partidario, su equipo aparece bien posicionado. Talvi arranca con la bancada colorada más numerosa en Diputados, con Ope Pasquet, Valentina Rapela, Nibia Reisch, Graciela Matiaude, Susana Montaner y Adrián Peña, que además es el secretario general del partido.

Entre el público se pudo divisar al ex candidato a la Intendencia de Montevideo, Ricardo Racchetti, al ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Bonilla, y al presidente de la Asociación Rural, Pablo Zerbino.

La pauta, dijo, es frenar el deterioro social del país y reconstruir la convivencia pacífica.

Y para lograrlo, anunció cuál será la fórmula. “Seré precandidato a la Presidencia de la República”, señaló, desatando otro estruendo.

Y lo será por un partido “que representa las mejores tradiciones de la República, que construyó el Estado de Bienestar y que nos enfrenta hoy al desafío de construir un estado moderno para el siglo XXI”, subrayó.

En ese sentido, marcó una postura muy clara. “Estamos aquí para ganar para gobernar”, aseguró.

Talvi se sintió en la obligación de puntualizar, “desde el día uno”, quién es, en qué cree y hacia dónde va.

“Somos progresistas”, afirmó. Una postura que se basa en que “el ciudadano, por su sola condición, tiene derecho a una vida digna”. El economista apuntó que, como no todos son iguales y como la desigualdad existe, necesita esfuerzos desiguales para solucionarla.

“Somos liberales, y que lo escuche todo el mundo” agregó casi de inmediato, en medio de nuevos vítores y gritos. “Creemos en las instituciones, en la separación de poderes y en el imperio de la ley, pilares de la democracia que protegen al ciudadano del abuso y la arbitrariedad del poder”, dijo.

Talvi reivindicó que Ciudadanos representa una nueva cultura política. “Donde lo importante es servir y no servirse, y donde el compromiso es con el poder de los cambios, no con el poder”, aseguró.

Asumir la responsabilidad

El economista, que dijo ser un “privilegiado”, realizó en su presentación una propuesta concreta de gobierno vinculada a que todos los jóvenes puedan tener las mismas oportunidades a través de la educación pública.

“Que la suerte de un niño no quede sellada por el lugar en el que nace”, expresó.

Para eso planteó su idea de instalar 136 liceos públicos “modelo” en todos los barrios vulnerables, con propuestas académicas de “excelencia”, para “darles a todos la oportunidad de ser lo que quieran ser” y revertir la exclusión social y la marginalidad.

Puso como ejemplo los resultados del Liceo Impulso, del que fue uno de sus fundadores. “No hay marginalidad ni violencia que pueda contra la educación”, afirmó.

Para Talvi, ya no queda tiempo pada promesas fáciles. “Tenemos que mirar a los problemas a los ojos, reconocer su gravedad y resolverlos”, dijo.

Casi finalizando un discurso que se extendió por media hora, el precandidato confesó que sus hijos le preguntaron varias veces por que aceptó ingresar a la política. “En la vida uno debe asumir sus responsabilidades”, contestó, para concluir con las que son sus dos grandes aspiraciones.

“Que los uruguayos volvamos a estar orgullosos de nuestra educación pública y para poder volver a dejar abiertas las puertas de nuestras casas”.