Caso María: deberá volver a España con su hija de seis años

Publicado: 7/06/2018 16:56
Caso María: deberá volver a España con su hija de seis años

La Suprema Corte de Justicia falló que se dieron todas las garantías en la primera y segunda instancia. Debe regresar y seguir juicio allá.

Un ambiente de gran tristeza ocupó el hall del Palacio Piria, luego de conocerse este jueves el fallo, resuelto por unanimidad entre los ministros de la Suprema Corte de Justicia, por el cual se resolvía que María y su hija debían regresar a España. Había una veintena de familiares de la mujer y de su hija de seis años, acompañados por activistas como Teresa Herrera y Andrea Tuana. Escucharon en silencio a sus abogados comunicándoles el fallo, que cayó como un mazazo. Hubo lágrimas y abrazos.

En rigor, como señalaron los abogados de la familia, lo que hizo la SCJ fue algo muy formal: no ordenaron la restitución de la mujer y de su hija a España sino que concluyeron que el proceso judicial que sí lo ordenó se hizo con las garantías necesarias, que no hubo indefensión por parte de la niña.

"El fallo desestimó el recurso en cuanto las causales por las que se pidió la revisión no se pudieron probar. Entonces quedan confirmadas las sentencias anteriores y ahora se va a litigar a España", dijo en rueda de prensa Carlos Beceiro, uno de los abogados de María.

El fallo emitido este jueves es inapelable. Las partes solo podrían presentar un recurso de ampliación y aclaración; los patrocinantes de la madre ya dijeron que no lo harán. No se hizo audiencia y simplemente se les entregó la sentencia a las partes. Los abogados del padre, residente en Vielha, Lleida, España, se fueron rápidamente sin hacer declaraciones. Los últimos días ya se barajaba la posibilidad de un desenlace como el que hubo.

Es que si bien la abogada de la niña, Luz Calvo, había recomendado que la pequeña se quedara para evitar un nuevo desarraigo, tomando en cuenta que había llegado a Uruguay con su madre en abril de 2016, el motivo por el cual la SCJ había aceptado en octubre pasado revisar el caso -una presunta colusión de intereses entre el primer abogado patrocinante de la pequeña y los representantes del padre, lo que determinaría indefensión- no pudo ser probado.

"La niña tiene que volver a España. Se mantienen entonces las medidas de seguridad impuestas por el Tribunal de Apelaciones (de diciembre de 2016). Esto es: el padre no debe tener comunicación con la madre y la hija, no debe acercarse a 500 metros y la madre debe tener la tenencia. Además, no se podrá accionar penalmente contra María", indicó María Eugenia Cal, otra abogada de la mujer.

Recién en setiembre del año pasado, el padre había accedido a ratificar las medidas de protección, agregó otra de las abogadas de María, Virginia Salvo.

La restitución es a España, no al padre. El hombre tiene una denuncia penal en ese país, donde fue denunciado por violencia doméstica contra ambas y por abuso sexual contra la niña. En Uruguay, lo primero fue comprobado a nivel judicial; lo segundo no, aunque los abogados señalan que existen indicios.

María había venido con su hija en abril de 2016. Tenían pasaje para volver a España para el 25 de ese mes. Allá residían con el padre de la pequeña, que entonces tenía cuatro años, en la localidad catalana de Vielha. Fue acá que María comenzó a notar comportamientos “extraños” en su hija por lo que decidió hacerle unas pericias psicológicas primero y quedarse en el país después.

Se constató que la niña percibe a su padre como “peligroso”, se dio por hecho que presenció situaciones de violencia doméstica, aunque el abuso sexual denunciado no fue probado a nivel judicial. Desde España, el padre –que siempre negó haber dañado a su hija-, un técnico radiólogo, comenzó a accionar legalmente la restitución internacional para que su situación sea resuelta allá, lo que le fue concedido en primera instancia y también durante la apelación, ambas en 2016.

El 3 de octubre de 2017, días después de que el padre aceptara las condiciones impuestas para el regreso, la SCJ aceptó el recurso de revisión del caso en base a una eventual "colusión de intereses" entre el primer abogado que defendió a la niña y a los representantes del padre.

"Queremos que la niña y la madre estén fortalecidas en su regreso a España", indicó Cal, quien admitió que el fallo les generó "desazón y angustia". Su colega Salvo señaló que la niña deberá dejar el jardín de infantes, el centro médico, la terapia "y toda la contención de su familia" materna.