Los cinco puntos de acuerdo que Sanguinetti le propone a la oposición

Actualidad

30/05/2018 17:05

Los cinco puntos de acuerdo que Sanguinetti le propone a la oposición

ECOS

Además de Lacalle Pou y Larrañaga, colorados comenzaron contactos con otros sectores políticos en una estrategia no exenta de riesgos.

Seguridad, educación, agro, inserción internacional y medio ambiente. Esos son los cinco puntos en los que, para el expresidente Julio María Sanguinetti, la oposición debe acordar si quiere tener chance de derrotar al Frente Amplio en 2019.

Eso fue lo que el exmandatario les planteó el lunes a los líderes nacionalistas Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga en la reunión que mantuvieron en el despacho del primero.

Un encuentro que, en palabras del propio Sanguinetti, constituyó una "semillita" que está intentando comenzar a sembrar.

En esos cinco tópicos, según su opinión, es que la ciudadanía debería ofrecerle una visión común para las próximas elecciones nacionales, sin condicionar la identidad de cada partido.

Una "semillita" que el ex presidente, con ayuda de otros dirigentes colorados, pretende hacer prosperar en otras tiendas políticas.

Así, al mismo tiempo que Sanguinetti se reunía con los líderes nacionalistas, personas de su confianza hacían lo propio, pero en un ámbito reservado.

Según pudo saber ECOS, uno de esos dirigentes es el exvicepresidente Luis Hierro López. "Sigo siendo muy amigo de varios senadores", se limitó a explicar.

Así, los colorados han establecido contactos en todas direcciones, alcanzando incluso al recién formado Partido Animalista, en procura de ese tan ansiado acuerdo.

Es que en la histórica colectividad existe un convencimiento. La próxima elección se definirá en segunda vuelta, y por una diferencia mínima. Algunos dirigentes cercanos a Sanguinetti arriesgaron incluso que el ballotage se decidirá por menos de 50 mil votos.

Por eso es que un entendimiento entre todo el arco opositor se considera vital para inclinar la balanza y obtener ese plus que permita desplazar al oficialismo del gobierno.

Una estrategia de riesgo

Más allá de este punto, los dirigentes consultados confiaron que Sanguinetti persigue otro objetivo: que el Partido Colorado recupere su participación en la escena política y logre en 2019 una votación importante.

El objetivo, si fuera posible, sería reproducir la "coalición" que en 1999 hizo que Jorge Batlle derrotara a Tabaré Vázquez en las elecciones de ese año.

De todas formas, se reconoció que la voluntad acuerdista de Sanguinetti podría chocar con la estrategia interna de cada partido, una situación que se pudo apreciar en las última horas.

Es que con su planteo el ex presidente eclipsó la propuesta de reforma constitucional que Larrañaga presentó días atrás para instaurar una serie de medidas relativas a la seguridad.

También se inmiscuyó en la interna blanca, en la que Larrañaga y Lacalle Pou mantienen diferencias en este y en otros temas y en la que el "acuerdo" deberá ser discutido y, eventualmente, aprobado.

Además, con 82 años y luego de anunciar que no volverá a ser candidato presidencial, Sanguinetti se transformó en el protagonista indiscutido de la interna colorada, que aún no tiene un postulante claro para los próximos comicios.

La actitud del expresidente lejos está de generar unanimidad en el Partido Colorado. En particular en lo que respecta al diputado Fernando Amado (Batllistas Orejanos), férreo detractor del protagonismo del exmandatario y de su propuesta.

Amado interpretó de mala manera la reunión con Larrañaga y Lacalle Pou, afirmando que así los colorados terminarán como "furgón de cola" de los blancos. Cuestionó asimismo que este nuevo liderazgo de Sanguinetti sirva para recuperar votantes cuando, según, dijo, él mismo fue uno de los responsables de la debacle.

"La restauración es el camino para atornillar al Frente Amplio", sentenció.

Sus comentarios le volvieron a generar una lluvia de críticas por parte de dirigentes cercanos a Sanguinetti. "Después de la reunión con los líderes blancos, algunos niños chicos se enojaron porque no fueron invitados a la fiesta", ironizó Hierro López.

"I see dead people", se limitó a responderle Amado.

Con nosotros no cuenten

Por lo pronto y, aún pendiente la respuesta, la propuesta de Sanguinetti no parece con chances de tener éxito más allá de filas nacionalistas.

En el resto del arco opositor su planteo fue descartado de plano. "Me siento muy por fuera de eso", dijo a ECOS el senador y presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres. "Con esa reunión quedaron marcadas dos líneas de oposición".

Una es, según explicó, la de colorados y blancos. "Restauradora, nostálgica y que representa un cambio hacia atrás". La otra, aseguró, es la que encarna su propio partido y que propone un cambio hacia el futuro.

La posibilidad de sumarse a ese acuerdo también fue descartada por la Unidad Popular. "No vamos a entrar en ese camino", ratificó el diputado Eduardo Rubio.

Por razones diferentes, la reunión entre Sanguinetti, Larrañaga y Lacalle Pou fue rechazada por Edgardo Novick.

"Se juntan entre ellos porque no quieren Concertación", lamentó el líder del Partido de la Gente, que aseguró que la mayoría de los uruguayos desea un cambio de gobierno.

"Para conseguir eso lo mejor es votar juntos", aseguró. "Tienen que dejar de pensar solo en sus sillas. Así es más de lo mismo. Lo que importa es cambiar al país", concluyó el empresario.