Layera "colocó al FA en una posición muy difícil y debe ser removido"

Publicado: 14/05/2018 16:51
Layera "colocó al FA en una posición muy difícil y debe ser removido"
PL

Casa Gande cuestionó las declaraciones del jefe de la Policía Nacional por amplificar el desprestigio de las políticas sociales.

Una creciente dificultad de la Policía para combatir a la delincuencia. Una excesiva compartimentación de información en ciertos organismos del Estado. Un fuerte mensaje de violencia en el submundo del delito y el riesgo, a corto plazo, de que Uruguay se convierta en una sociedad como El Salvador o Guatemala. 

Las declaraciones que el director nacional de Policía, Mario Layera, hizo en las últimas horas en una entrevista con El Observador generaron, a esta altura, un terremoto político, sobre todo a la interna del Frente Amplio. 

Los sindicatos policiales respaldaron su postura, la oposición lo convocará para que explique el alcance de sus dichos y en el oficialismo, el desconcierto campea. 

Sus expresiones serán analizadas en las próximas horas por los organismos internos de la coalición de izquierda en donde ya se está pidiendo que sea removido del cargo. 

"El pensamiento del director de la Policía Nacional no es nuevo ni original", dijo el senador de Casa Grande, Rafael Paternain. Según sostuvo, lo dicho por Layera, forma parte desde hace muchos años de la política de seguridad, tanto a nivel local como internacional. 

Expresiones que, en diálogo con ECOS, Paternain consideró inoportunas, exageradas y que le hacen el juego a una visión catastrófica que, además, debilita la posición del Frente Amplio en materia de seguridad. 

"Un enemigo que avanza y que está un paso adelante, un sistema político vacilante que no se atreve a tomar medidas duras, normas y leyes que dificultan la acción policial y una visión fatalista que anticipa siempre lo peor. Una mezcla perfecta de elementos, a la altura de las prioridades conservadores y en sintonía con la política de los miedos", sostuvo el suplente de Constanza Moreira en la Cámara Alta. 

Según Paternain, las palabras de Layera se amplifican en un contexto de deterioro evidente de las condiciones de seguridad del país, y de desprestigio de las políticas sociales llevadas a cabo por el Frente Amplio. Un desprestigio que, indicó, se expresa también dentro del oficialismo. 

"El problema no es que pueda llegar a tener razón, el problema es lo que oculta", afirmó. Allí mencionó la criminalización de la pobreza, la violencia institucional cotidiana, las políticas represivas sobre el microtráfico, el encarcelamiento masivo, la discrecionalidad y la corrupción. 

Aspectos todos que, según Paternain, han incidido negativamente en los espacios sociales más vulnerables. "Que estamos en problemas, no hay dudas. Pero eso no significa aceptar cualquier diagnóstico", señaló. 

Para Paternain, que hasta 2010 fue director del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, admitir que hay problemas no significa aceptar cualquier diagnóstico. 

"Una política de seguridad de izquierda es, en primer lugar, una política de inclusión social y un proyecto de prevención radical", dijo. Es por eso que reclamó más políticas sociales, más inversión en proyectos preventivos y nuevos impulsos para transformar el sistema de sanción y control del delito. 

"Hemos perdido demasiado tiempo en un realismo agorero que solo quiere hacernos dependientes de su necesidad," sostuvo Paternain, cuyo sector se prepara para pedir la remoción del director nacional de Policía.  "Debe ser removido. Ha colocado al Frente Amplio en una posición muy difícil". 

Paternain planteó a su vez la duda sobre si las declaraciones de Layera fueron a título personal o con el aval político del Ministerio del Interior.  "Quiero suponer que no representan a la conducción política", dijo. 

No tiene códigos

El Partido Comunista pedirá en las próximas horas que la situación de Layera sea analizada a nivel interno. Entrevistado por Subrayado, el secretario general de ese sector, Juan Castillo, aseguró estar sorprendido por las declaraciones. 

En particular porque, en las reuniones preparativas para la reciente interpelación a la que fue sometido el ministro Eduardo Bonomi, el director nacional de Policía jamás planteó ante la bancada las dificultades que esgrimió públicamente, en particular las presuntas dificultades en cuanto al acceso de información de otros ministerios. 

Para Castillo, la actitud de Layera representa una "falta de códigos políticos".