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Actualidad

6/04/2018 16:22

Ruidos molestos, boliches y nueva normativa generan controversias

En 120 días se reglamentará que boliches y pubs tengan cámaras de seguridad y retiren sillas y mesas antes de la doce de la noche.

Ruidos molestos, boliches y nueva normativa generan controversias

IM

La nueva normativa aprobada por unanimidad por la Junta Departamental de Montevideo y que tendrá bajo su jurisdicción a todos los locales nocturnos de esparcimiento, cayó muy mal en el seno del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines Del Uruguay (CAMBADU) ya que les exige el cumplimiento de medidas que consideran impracticables.

Boliches y pubs deberán contar con cámaras de seguridad, ofrecer agua de forma gratuita y entrar sillas y mesas que ocupen un espacio en las veredas antes de las 12 de la noche de domingos a jueves mientras que para viernes y sábado el horario se extiende hasta la 1.30 de la mañana entre los meses de abril y octubre. En el resto el horario tendrá una hora libre adicional.

Además la normativa establece un horario máximo de actividad hasta las seis de la mañana para discotecas, bailes y espectáculos en vivo mientras que bares, pubs y restaurantes podrán operar solo hasta las tres.

El derecho de admisión está contemplado dentro del decreto municipal pero los locales deberán comunicar claramente en la entrada cuales son las condiciones para no ingresar a un establecimiento.

La Intendencia también le exige a los comercios instalar cámaras de seguridad y sensores de sonido como una nueva herramienta de fiscalización y para prevenir desbordes en cuanto al derecho de admisión para prevenir la discriminación.

El prosecretario general de la Intendencia Christian Di Candia dijo a ECOS que “desgraciadamente en 2018 sigue habiendo lugares donde hay personas que son discriminadas por género, raza o religión y no pueden ingresar a determinados lugares. Cambadu dice que hay una injusticia y es al revés, nosotros tratamos a todos por igual. La diferencia es que no podemos darle la misma capacidad a un local bailable con una zona despejada a un lugar que tiene mesas, sillas y elementos. Si la Intendencia les da la misma capacidad comete una irresponsabilidad enorme, por eso hacemos una diferenciación entre los locales gastronómicos y locales bailables”.

Para Di Candia la normativa nació por el insistente reclamo de los vecinos y por la necesidad que tenía Montevideo de tener una normativa que la regule. Para eso “se trabajó durante ocho meses con consejos vecinales, con alcaldes, juventudes partidarias como la del Frente Amplio y la del Partido Nacional y también con Cambadu. Todas las partes acudieron a la Junta Departamental y la normativa salió con el voto unánime de 31 ediles que apoyaron el proceso de trabajo de más de ocho meses”.

Si bien la Intendencia de Montevideo tiene 120 días para reglamentar el decreto, el presidente de Cambadu Daniel Fernández dijo a ECOS que muchas de las medidas del decreto son impracticables en la realidad. “Estuvimos reunidos con la Intendencia y llevamos por escrito todos los puntos pendientes que son discordantes. Tenemos que discutir puntos que no se pueden aplicar con sentido común. Por ejemplo, los comerciantes pagan un alquiler muy costoso para poder armar un deck en la vereda y es improcedente, además de que queda horrible, pedirle a la gente que se levante y se vaya del lugar a las 12 de la noche. Es imposible también, entre otras cosas, que los boliches sean responsables de la gente que se mueve alrededor porque no se puede contener. Hay gente deambulado a metros de los boliches y algunos se ríen, disfrutan y charlan y otros discuten y se pelean. No pueden los locales hacerse cargo de la gente que está afuera de los establecimientos porque no se los puede controlar”.

Fernández dijo que acudieron a la Junta Departamental por un motivo razonable ya que “nos plantearon que había que ponerle un límite a la situación de los ruidos molestos pero después nos salieron con este mamarracho. Además pedimos igualdad de reglas para todos. A unos nos obligan a cerrar a las tres de la mañana y a otros a las seis, entonces lo que va a pasar es que toda la gente migre de un boliche a otro y algunos se queden sin público”.

Consultado sobre la postura de Cambadu, Di Candia cerró diciendo que “es ilógico que digan que no hubo negociación. Ellos nos dejaron una nota con algunos apuntes que no son de recibo y luego llevaron el debate a los medios. Hay un proceso de negociación de dos años con versiones taquigráficas de por medio”.