"Tengo tendencia a la franqueza, y si no me gusta algo respondo"

Por: Fabian Cambiaso
Publicado: 30/12/2017 09:35
"Tengo tendencia a la franqueza, y si no me gusta algo respondo"

Darío Pérez cuestionó el "mecanismo de ajuste" del MEF sobre salario y pasividades sin tocar al gran capital. "Hay que cambiar la pisada".

No soy muy amigo de las fiestas. soy más bien espartano". El diputado frenteamplista Darío Pérez (Liga Federal), explicaba así este viernes su decisión de no asistir al encuentro que el presidente Tabaré Vázquez mantuvo ese mismo día, a modo de despedida de año, con la bancada del oficialista.

Más allá de esta apuesta por la tranquilidad, el legislador por Maldonado tuvo más motivos para no responder la convocatoria. Todos giran en torno a la actitud díscola que viene manteniendo en los últimos tiempos sobre ciertas decisiones del gobierno y del fuerza política.

Por eso, prefirió evitar seguros encontronazos con sus compañeros o con el mismo presidente. "Tengo tendencia a la franqueza, y si no me gusta algo salgo y respondo" afirmó.

Entrevistado por ECOS, Pérez sostuvo además que los encuentros de este tipo son poco útiles. "Que me llamen una vez al año no tiene gracia" dijo. "Me gustaría que la colectivización fuera cada tres meses, y poder trasladarle a nuestros gobernantes los reclamos y preocupaciones que recibimos de la gente".

Entre ellas, señaló, se incluyen muchos de los motivos que lo llevaron a enfrentarse con el resto de la bancada a lo largo de este año. Y el diputado por Maldonado se preocupó en enumerarlos uno por uno.

El primero fue la forma en que el Frente Amplio enfrentó el proceso que desembocó en la renuncia del vicepresidente Raúl Sendic.

Pérez fue de los dirigentes frenteamplistas que reclamaron en forma más enérgica que Sendic diera un paso al costado meses antes que se concretara. Ahora, el diputado dice que el tema está zanjado. "Le toca ahora al pueblo decidir dónde lo va a poner", dijo.

En la lista también figura la Ley de Riego, una normativa con la que no estaba de acuerdo y que terminó votando luego que una negociación interna le asegurara la inclusión de ciertos "resguardos ambientales" en la normativa.

Una normativa que responde a una visión "economicista, fruto de un acuerdo entre los técnicos de Ganadería y el Banco Mundial", alertó.

Pérez se refirió también al notorio enfrentamiento que mantuvo con el Ministerio de Economía sobre la polémica reestructura del Banco República, una política "apátrida" implementada por el presidente de la institución, Jorge Polgar, amparada y alentada por Danilo Astori y por el presidente Vázquez.

"La reestructura del Banco República es una traición a los lineamientos históricos del Frente Amplio con respecto a las empresas públicas", señaló. "Se le cede el territorio a privados a los que se les paga por hacer cosas que el banco está en condiciones de hacer", sostuvo.

La última perla del largo collar de discrepancias fue su negativa a votar la creación de un impuesto sobre los retirados de las Fuerzas Armadas con el fin de paliar el déficit de la Caja Militar. La iniciativa fracasó precisamente a la falta de un voto en la Cámara de Diputados.

Además de considerarlo inconstitucional, Pérez englobó este tributo en el "modelo de ajuste" implementado por Astori que, cebándose en los ingresos de trabajadores y jubilados, deja sin afectar al gran capital.

En ese marco incluyó los incrementos registrados a principios de año en el IRPF y el IASS.

"Nos hemos quedado en aguas de borrajas", lamentó al hacer referencia al hecho que, si se observan los ingresos del Estado, la recaudación del Impuesto al Patrimonio es muy poco significativa.

"El 0,1% de la población de este país controla la cuarta parte del capital", sostuvo. "No estoy de acuerdo con el modelo con el que se ha ido ajustando" dijo, para luego admitir que "no tengo fuerza para cambiarlo".

Su negativa a votar el impuesto a los militares le generó a Pérez un nuevo cortocircuito en las últimas horas. El diario El País señalaba este viernes que un audio de Whatsapp, difundido entre los legisladores frenteamplistas, relataba un diálogo entre Pérez y un uniformado en el que el legislador "se comprometía" a no apoyar el tributo.

El diputado sostuvo al respecto que, si bien el diálogo existió, nunca asumió un compromiso, desde el momento en que suposición contraria al impuesto era pública y notoria. "No tengo una relación particular con los militares, más allá que recibo sus planteos al igual que lo hago con cualquier persona", sostuvo.

"Estoy caliente como pichicho, me dieron ganas de salir a buscarlos puerta por puerta", dijo en referencia a los responsables de difundir el diálogo, que atribuyó a una actitud mezquina.

Apuntó directamente a su correligionario Carlos Varela (Asamblea Uruguay) como el que envió el audio a toda la bancada.

Pérez deslizó que en la voluntad de crear este impuesto existe cierta motivación revanchista. En su opinión, la raíz del problema está en la "ausencia de verdad y justicia" y a que la izquierda haya optado por diferir la resolución de los 50 años que diferencias que mantiene con las Fuerzas Armadas. En su opinión, hubo una resolución "manca y coja" de las violaciones a los Derechos Humanos.

El cielo a pedacitos

Pérez se mostró muy preocupado por lo que supone el gran desafío del país: el futuro de la actividad productiva.

"Aumenta el desempleo y los concordatos en muchas empresas y disminuye en forma rotunda el área de siembra, con lo que se ponen en riesgo 8.000 puestos de trabajo", advirtió.

A eso se le agrega, mencionó, el alto costo energético que afecta profundamente a sectores como el lechero.

"Hay que cambiar la pisada", remató. "Yo soy frenteamplista, Lo que hago no lo hago contra mi partido sino contra la dirigencia actual", aseguró.

Pérez, que está sometido al Tribunal de Conducta Política (TCP) por haberse negado a votar dos artículos del Presupuesto en 2015, dijo esperar un nuevo apercibimiento por su reciente rebeldía. "Tampoco me importa mucho", aseguró.

Pese a todas estas diferencias, el diputado remarcó que nunca abandonará la fuerza política. "El cielo se conquista de a pedacitos, voy a seguir dando la lucha en el Frente Amplio", sostuvo.

Según su visión, la coalición de izquierdas es lo que más acerca hoy en Uruguay a la justicia social y a la distribución de la riqueza. "Eso no significa que sea lo mejor, pero es lo mejor de lo que hay", expresó.

El brete de la Vivienda
El Frente Amplio deberá definir en los próximos meses si respalda o no el proyecto de ley de "Vivienda Popular" presentado por el diputado Eduardo Rubio (Unidad Popular).

La iniciativa, que el oficialismo se negó a respaldar en comisión, llegará al Plenario de Diputados gracias a Darío Pérez, que la votó en discordancia con su bancada.

El legislador puso así en un brete a sus compañeros, que deberán explicar eventualmente por qué rechazarían un proyecto cuyos claros beneficiarios serían los sectores con menores recursos de la sociedad.

Si bien admite que el proyecto de Rubio tiene algunas falencias - entre ellos la falta de financiación - Pérez destacó que pone sobre la mesa una situación que nadie el sistema político ha logrado resolver en estos años, y que afecta a un gran grupo de gente, conformado principalmente por mujeres solas con hijos las que, sin capacidad de ahorro, no han encontrado solución en ningún gobierno.