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Actualidad

23/12/2017 15:37

También se celebra la Navidad en el Vilardebó, el INAU y el Inisa

Navidad y Año Nuevo son fechas de por sí removedoras. Más aún pueden ser complicadas para quienes no están en sus casas.

También se celebra la Navidad en el Vilardebó, el INAU y el Inisa

Archivo Presidencia

Regalos en el Hogar Lezica, del INAU
La tercera y cuarta vez que internaron a Óscar en el hospital psiquiátrico Vilardebó, su madre estuvo de visita en Navidad y Año Nuevo. Pasó de las nueve de la mañana a las doce de la noche. Como era la única persona que fue a visitarlo, la dejaron quedarse más tiempo. Oscar, que hoy está de alta, también recuerda que fueron “las monjitas a traer pan dulce, budín inglés, turrones y comida especial”.

El pasado viernes 15 el hospital hizo una celebración para los 340 internados que pasan allí las fiestas. Óscar contó a ECOS que fueron familiares y amigos de los pacientes y pasaron el día comiendo.

Aunque no sabe bien cómo va a ser la movida el 24 y 25, y 31 y 1 de este año, sí espera lo que siempre viene: las tortas de la cocina del hospital que se comparten entre todos los internos. También dice que si participas de la huerta del centro diurno del hospital, el 31 puedes comer “unos choricitos y un asadito que hacen”.

Navidad y Año Nuevo son fechas que pueden ser removedoras. Más lo son para los menores y adultos que no están en sus casas (en caso de que tal posibilidad exista), sino presos, internados en hospitales psiquiátricos y niños y adolescentes en hogares del INAU. La de Oscar es una historia. Hay más.

Adolescentes presos, angustias y ansiedades potenciadas

En Uruguay hay 360 adolescentes en las cárceles del Instituto de Inclusión Social Adolescente (Inisa). Álvaro Viviano, director representante del Partido Nacional, contó a ECOS que debido a “las muchas ansiedades y angustias” que se potencian en estos días, el Inisa elaboró un mecanismo de “atención más intensivo”, al punto de que se regulan las licencias de los casi 1.450 funcionarios para no disminuir “ni cantidad ni calidad” de atención.

En ese sentido, Viviano señaló que en el último trimestre ingresaron unos cien funcionarios que trabajan con los chiquilines en trato directo o en seguridad, y eso permitió “intensificar los dispositivos de alerta y acompañamiento”. “El personal de los centros siempre están buscando favorecer la integración familiar, más en estas fechas, para que el joven se sienta mejor”, aseguró.

Dentro de la “atención más intensiva” está el tema de la comida: Inisa “prevé especialmente que la alimentación tenga que ver con lo tradicional, que haya variedad de carnes y artículos navideños, como budines, turrones, pan dulce. Así el joven que está recluido tiene elementos que son típicos de las fiestas y disminuye la angustia que suele generarse”. También recordó que en estas fechas los jueces otorgan más salidas transitorias, y eso también hace que baje el número de chiquilines a ser atendidos.

Un regalo para cada niño

Edgardo Rodríguez es el director de los 36 Centros de Protección 24 horas de Montevideo del Instituto del Niño y Adolescente (Inau). A él se le ocurrió que los directores de cada centro sean quienes compren los regalos que los niños pidieron a Papá Noel y a los Reyes Magos en las cartitas que les dejaron, y que los referentes acompañen a los adolescentes a comprarse lo que quieran. El Inau dispone de una partida de 750 pesos por niño y adolescente en Navidad y otra de 1500 pesos para Reyes Magos.

“Tratamos de transformar esos momentos, que pueden ser muy angustiantes, en una fiesta”, explicó. “Se mueven muchas cosas en estas fechas, y aunque sabemos que no es lo mismo que en cualquier casa, tratamos de que puedan pasar en algún contexto familiar y armamos una fiesta con todo el despliegue, hay música, comida, juegos”, agregó.

Este año hay 840 niños y adolescentes viviendo en estos hogares, y cada uno recibirá un regalo. Como cualquiera lo merece.