Águila del Graf Spee: existe acuerdo en que "debe salir del cajón"

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

17/08/2017 08:43

Águila del Graf Spee: existe acuerdo en que "debe salir del cajón"

EFE

Los partidos apoyan la idea de que sea vendida. Defensa se inclina por exhibirla. Comité Israelita teme convertirla en "santuario" neonazi.

Una reunión este miércoles en el Ministerio de Defensa comenzó a definir el destino del águila que adornaba al Admiral Graf Spee. Con ese objetivo fue que el ministro, Jorge Menéndez, convocó a su despacho a los representantes de todos los partidos con representación parlamentaria.

Si hubo algún tipo de acuerdo, es que la histórica pieza debe dejar de dormir en los depósitos del Cuerpo de Fusileros Navales en el Cerro, donde permanece desde que fue rescatada de las aguas del Río de la Plata en 2006.

“Todos acordamos que el águila debe salir del cajón en el que está”, dijo a ECOS el diputado nacionalista Jorge Gandini, al convenir que carece de sentido seguir manteniéndola a resguardo sin aportar nada útil para el país.

En lo que hubo diferentes opiniones es en qué hacer con el mascarón de proa del “acorazado alemán, hundido frente al Puerto de Montevideo en 1939, en el marco de la II Guerra Mundial.

Con matices, el sistema político se mostró a favor de que el águila del Graf Spee sea subastada o vendida y derivar su producido a mejorar el equipamiento de la Armada Nacional.

La propuesta es que sea una subasta restringida a instituciones de prestigio a nivel internacional que tuvieran el cometido de conservar la pieza por su valor histórico, evitando que se le diera un destino de veneración por parte de grupos afines al nazismo.

En ese postura concordaron colorados, independientes, Unidad Popular y el Partido de la Gente.

El diputado Tabaré Viera planteó a su vez definir un precio base para la subasta. El legislador colorado sugirió que podría oscilar entre 15 y 20 millones de dólares.

El gobierno quiere que el destino del águila sea una “política de Estado. Y, si bien no emitió opinión, los participantes de la reunión quedaron con la sensación de que Menéndez es escpético en cuanto a su venta y que se inclina por que sea exhibida en forma pública.

Mientras el secretario político del Frente Amplio, Gonzalo Reboledo, se limitó a expresar el apoyo de la fuerza política a cualquier decisión del Ejecutivo, el diputado Guillermo Faccello (PG) planteó una serie de alternativas en relación a la segunda opción.

Una sería destinarla al Museo Naval, que alberga otros elementos que pertenecieron al Graf Spee. La otra es derivarla a Sarandí del Yí, lugar en el que estuvieron recluidos en su momento muchos de los tripulantes del barco y en el que se ubica la única muestra del país dedicada a ese hecho histórico.

Menéndez dejó en claro que el encuentro del miércoles constituyó el primero de varios que habrá para definir el tema.

Funcionarios de Defensa y de Cancillería sí se preocuparon en remarcar a los invitados que el águila es, según una sentencia de la Suprema Corte de Justicia, propiedad exclusiva del Estado, que puede disponer enteramente de un bien que, al no ser considerado patrimonio nacional, puede ser vendido al exterior sin problemas.

Comité Israelita: qué siga fondeada

Si ese fuera el caso, el 50% de lo producido irá a los privados que financiaron y realizaron las tareas de rescate de la pieza, ya que así lo indica el contrato firmado.

Menéndez se reunirá en las próximas horas con representantes del Comité Central Israelita, con los cuales el martes mantuvo un encuentro previo en relación al tema.

Las autoridades del Comité habían pedido ser recibidas por el jerarca debido a que el destino del águila volvió a estar en discusión en las últimas semanas.

“Si la dejarán donde está ahora estaría todo perfecto”, dijo el presidente del Comité, Israel Buszkaniec, que se declaró partidario de que el águila “siga fondeada. En esas condiciones, no tenemos problema”, aseguró.

La organización se opone terminantemente a su exhibición pública en Uruguay. “No queremos que se utilice como un santuario”, expresó Buszkaniec, preocupado porque su exposición en el país atraiga el peregrinaje de neonazis muy activos a nivel mundial.

Puso como ejemplo los 12 mil votos que cosechó el domingo el ultraderechista Alejandro Gandini con su Frente Patriota Bandera Vecinal en las elecciones primarias en Argentina.

“No es poco. Para qué queremos crearnos un problema atrayendo a esa gente”, expresó.

Buszkaniec se mostró escéptico en que una venta del águila genere los millones de dólares que se han señalado. “Son cifras disparatadas”, dijo.

Ante esa posibilidad, el Comité quiere que sea lejos de Uruguay. El presidente sugirió como opción el Museo Imperial de Guerra británico, país cuyas naves fueron las que hundieron al Graf Spee. “Sería una muestra de su triunfo”, señaló.

El presidente del Comité dijo dudar, además, de que algún museo dedicado al Holocausto esté interesado en comprar el águila.

Oferta alemana

Menéndez tiene pendiente además una reunión con el embajador de Alemania en Uruguay, que en las últimas semanas ofreció financiar la construcción de un museo a nivel local en el que el mascarón de proa del Graf Spee pueda ser exhibido.

Se trata de un cambio apreciable en la postura del gobierno del país donde se construyó la nave y en donde el nacionalsocialismo, además de ser delito, sigue siendo un tema tabú.

En 2007 Berlín había enviado un exhorto al Poder Ejecutivo uruguayo en el que pedía evitar la exhibición de la pieza, debido a la presencia en su base de la característica esvástica.

Durante la pasada administración, había solicitado a su vez que la figura no fuese vendida, ante el temor de que cayera en manos de neonazis.