Sin educación, salud ni poder llegar a viejos: ser trans en Uruguay

Actualidad

17/05/2017 16:35

Sin educación, salud ni poder llegar a viejos: ser trans en Uruguay

PRESIDENCIA

Más de un tercio solo completó primaria y solo uno de 42 supera los 65 años. Para revertir eso se presenta un proyecto de Ley Integral.

El 36,3% de las personas trans en Uruguay, más de un tercio, solo completó educación primaria. El ciclo básico lo terminó otro 32%, siendo los 16 años el promedio de deserción del sistema educativo. Esto en una población que, según el primer censo realizado en 2016 por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), alcanza a 937 personas.

Es una población que no llega a vieja: solo el 2,4% supera los 65 años. Solo uno de 42. El acceso a la salud es un problema. El 65,5% se atiende en dependencias de salud pública, que muchas veces no saben bien cómo atenderlos. Y reclaman que se les obligue a los centros a prestarles servicios sanitarios.

Estos son algunos de los datos divulgados este miércoles durante la presentación del proyecto de Ley Integral para Personas Trans en la Torre Ejecutiva, el Día Internacional contra la Homo-lesbo-transfobia.

Otros indican que solo el 19% de la población censada realizó el cambio de nombre y que otro 18% lo está tramitando. Esto deja en evidencia que la mayoría de la población trans no ha realizado este proceso por diferentes motivos, tales como no poder acceder a un abogado para realizar el proceso, o no quieren contar su historia a juez para que este lo decida, según dijo Federico Graña, director nacional de Promoción Sociocultural del Mides.

Es que el ingreso promedio de los hogares de las personas trans, en mayores a 51 años, es de 7.418 pesos. Esto se debe, aseguró Graña, a la falta de inclusión laboral, y a las posibilidades de acceso a la educación.

El jerarca repasó los diferentes artículos que componen la nueva ley, y aseguró que el objetivo es "mejorar las condiciones de las personas trans, para mejorar la sociedad en la que vivimos". Según dijo, el planteo más fuerte es el referido a la modificación del trámite judicial para la adecuación registral de nombre y sexo de las personas trans. Lo que se plantea es que éste pase a ser un proceso administrativo, con el fin de facilitar el proceso.

Esta nueva ley, afirmaron busca impulsar políticas públicas que reviertan esta situación, y colaboren para la correcta inserción y promoción de oportunidades para todos, como por ejemplo a través de cuotas para ocupar puestos en los entes públicos, becas estudiantiles, prioridad ante el acceso a la vivienda, entre otros.

Otro de los puntos destacados, es la importancia de otorgarle carácter de ley a la normativa impulsada por el Ministerio de Salud Pública y ASSE, respecto a la asistencia de la salud para personas trans. El objetivo es que ningún centro de salud tenga excusa para no atender a las personas por desconocimiento, dado que el servicio a brindar ya estaría establecido de antemano.

Además del hecho que casi dos tercios del total de esta población se atienda en dependencias de salud pública, en la presentación se señaló que el 8,5% lo hace en el Centro de Enfermedades Infecto contagiosas, el 7,7% en el Hospital Saint Bois de Montevideo, mientras que el 5,3% lo hace en el Hospital Maciel.

Respecto a este punto, Rodrigo Falcon, del colectivo Transboys Uruguay, indicó: “Necesitamos un marco que obligue a los centros a darnos servicio. No todos podemos emigrar a ASSE, por lo que queremos que se dé en todos los centro de salud del país”.

Y agregó: “Es más fácil a través de la ley que los centros brinden servicios de humanización, porque si alguien no lo quiere hacer, hay un marco legal que nos respalda. Pedimos sensibilidad. Está en juego la vida de muchas personas”.

Por caso, los artículos 16 y 17 de esta nueva ley dan status legal a las políticas desarrolladas por el Ministerio de Salud Pública y ASSE respecto a las intervenciones quirúrgicas, totales y parciales, y a los tratamientos hormonales para adecuar sus cuerpos sin necesidad de recurrir a autorizaciones judiciales o administrativas.

En otro orden, Sofia Santa Cruz, representante del Colectivo Ovejas Negras, destacó que esta ley representa un largo proceso de lucha, y acusó al Parlamento de contar con integrantes “muy conservadores” que quieren “tirar abajo” sus derechos.

Por otro lado, Alejandra Spinetti, presidenta de la Unión Trans del Uruguay, indicó: “Hay que tener claro que esto sale porque estamos en un gobierno de izquierda. Si fuera blanco o colorado no estaríamos acá. Debemos enfrentar una lucha política terrible por nuestros derechos”. Y cerró: “Esto no cambia la cabeza de la sociedad, pero es el trampolín para generar el cambio”.