José Amorín Batlle: "seguramente voy a ser candidato"

Por: Daniel Rodríguez

Actualidad

16/05/2017 11:25

José Amorín Batlle: "seguramente voy a ser candidato"
Fotografía Parlamento
José Amorín, líder de Propuesta Batllista.

El senador colorado dijo a ECOS que la salida de Bordaberry es un problema, pero también una oportunidad para impulsar al partido para 2019.

-¿Con el anuncio de Pedro Bordaberry de no ser candidato para 2019, que panorama se abre para el Partido Colorado?

-Se abren distintas posibilidades. Yo creo que todos deberíamos trabajar con todas las ganas, por lo que el anuncio de Pedro no es una noticia especialmente buena. Pero brinda oportunidades, en el sentido de que habrá más gente que salga a trabajar. Hay hoy una pluralidad de candidateables (sic) y eso está bueno. Que salgan a trabajar, que recorran el país para hablar de las cosas que queremos. Creo que podemos hacer de una crisis una oportunidad.

-¿Esto genera corrimientos entre sectores?

-Seguramente el mapa electoral va a ir cambiando, pero hay que esperar que pasa de acá a fin de año. Allí se van a ver seguramente los corrimientos, sectores que van a crecer o a unirse a otro. El partido está en ebullición y el que irá a las elecciones será diferente al de ahora.

-Vamos Uruguay anunció que seguirá trabajando, aunque no tiene candidato aún. Para Amado llegó el momento de ocupar el espacio que se abre. ¿Usted que tiene resuelto hacer?

-Yo voy a seguir trabajando y tengo una estructura grande en todo el país. Desde el anuncio de Pedro, pero incluso antes, me están pidiendo que anuncie que voy a ser candidato a la interna. Desde lo de Pedro las llamadas son casi diarias, te dicen “es el momento”, “hay que apurarse”, “hay que salir”… Yo voy a hacer lo que mi responsabilidad me indica. Vamos a hacer una gran reunión de la agrupación en los próximos meses y seguramente voy a ser candidato, de eso no tengo dudas. No voy a rehuir de ninguna responsabilidad como no rehuí en el pasado. Fui dos veces precandidato para perder, porque entendí que había que levantar la bandera del batllismo y era mi obligación. Voy a seguir en esa línea, pero no para perder sino para ganar.
Fui dos veces precandidato para perder, porque entendí que había que levantar la bandera del batllismo y era mi obligación. Voy a seguir en esa línea, pero no para perder sino para ganar.

-¿Qué posibilidades hay que los sectores autodenominados batllistas terminen juntos en la interna?

-Casi todos los sectores que participen se van a autodenominar batllistas. Así que tendremos una interna batllista y que participen todos. No creo que sea bueno que haya una o dos corrientes.

-Pero hasta ahora estaba por un lado Vamos Uruguay y por otro lado los grupos bajo el ala batllista. ¿No se puede recrear eso?

-¿Todos juntos en el batllismo? No creo. Lo veo difícil. Creo que de esta nueva situación del partido van a surgir tres o cuatro grupos para participar de una interna competitiva, que le hace falta al partido. Y es bien probable que esos candidatos se autodenominen batllistas. Para afuera va a ser una interna colorada.

-¿Qué los diferencia? Porque con Vamos Uruguay si había diferencias…

-Van a haber rasgos diferentes. Con Fernando Amado, que es un candidato que ya está lanzado, tenemos rasgos diferentes. Y con otros también. Cada cual va a representar las cosas en las que cree.

-Oscar Botinelli publicó un análisis en El Observador sobre el Partido Colorado, donde habla de la necesidad de un renacimiento y plantea preguntas que debe hacerse el partido, por ejemplo sobre cómo se relaciona con el concepto del “Estado de Bienestar”.

-Entre las preguntas que se hace Botinelli son más para el pasado que para el futuro. Yo creo que nos tenemos que parar mirando a los próximos 30 años. El estado de bienestar es una creación batllista. Las políticas sociales son una creación batllista; lo que hay que hacer es ejecutarlas de forma eficiente. Para mí una señal clarísima del estado de bienestar es intentar que haya igualdad de oportunidades, y eso solo se logra con una educación pública de calidad. Va a haber un debate sobre las empresas públicas, si tienen que ser en beneficio de sus funcionarios, para gloria del estado y que viertan un montón de dinero todos los años. O bien que tengan un buen servicio y bajos precios. Yo creo en lo segundo.
Amorín en primera fila y Bordaberry atrás. Ante la decisión del líder de VU de no postularse en 2019, Amorín aspira a ser el próximo candidato colorado.
Amorín en primera fila y Bordaberry atrás. Ante la decisión del líder de VU de no postularse en 2019, Amorín aspira a ser el próximo candidato colorado.

Hay un montón de temas en discusión y tienen que ver con el estado de bienestar. Pero el estado de hace 50 años ya no es posible porque el mundo cambió. Hay que ser mucho más eficientes, mucho más serios en la administración y tener los objetivos más claros. El objetivo del batllismo nunca fue darle dinero a la gente para que se mantenga en la pobreza. El objetivo fue darle oportunidades a la gente para salir de la pobreza.

-Dentro del paradigma del estado de bienestar, quien fue exitoso para convocar a la gente fue el Frente Amplio. ¿Por qué en este aspecto no llega el Partido Colorado a comunicarse con la gente?

-Nosotros tuvimos un problema de comunicación sin duda. Pero yo lo voy a preguntar en la campaña a los trabajadores a ver si el estado de bienestar se logra poniendo impuestos a la gente que trabaja, si el castigo fenomenal que se hace con el IRPF es batllismo o estado de bienestar, o habrá que administrar bien para que los que trabajan cosechen el fruto de su trabajo y no brindárselo al estado. Ahí hay diferencias esenciales con el Frente Amplio. Y vamos a marcar diferencias en nuestro sentido liberal, en nuestro amor por la libertad en todas las situaciones. A mí ni se me ocurre que un batllista puede defender la situación de Venezuela como lo hace el Frente Amplio, que defiende a una dictadura que está aplastando a su población. Yo no puedo creer que un partido que se diga de izquierda haya abandonado a la educación pública. Y todavía hay que aguantar a la Ministra de Educación y al Presidente de la República decir que está todo bien. Y a la ministra decir que Netto es el “Varela del siglo XXI”. El Frente Amplio tiene poco de batllista y de esas cosas tenemos que hablarle a la gente.

-¿El liderazgo de Bordaberry y la agenda de Vamos Uruguay dificultó a los batllistas a conectarse con la gente en estos temas?

-Seguramente hubo gente que se acercó al partido por Bordaberry y seguramente, y esto me consta, hubo gente que no nos votó porque estaba Bordaberry. La figura de Pedro marcó al partido, fue candidato en las dos últimas elecciones. Tuvo, como tenemos todos, gente que lo quiere y gente que no. Nuestra tarea es traer a esos que se sienten colorados y batllistas y que no nos votaron. Esa es la principal tarea desde el punto de vista electoral. Pero para eso vamos a tener que hablarle de las cosas que vienen, de lo que hay que hacer. Si hacemos eso bien mucha gente va a volver.
El Frente Amplio tiene poco de batllista y de esas cosas tenemos que hablarle a la gente.

-¿Sin Bordaberry el partido vuelve a correrse al centro?

-Veremos. Yo aspiro a que la gente vea a la gente como un partido moderno, porque el batllismo tuvo como eje de su trabajo la modernización del país.

-Le planteo este escenario: nuevo triunfo del FA, pero sin mayorías propias. Hay dirigentes como Amado que manifestó que apoyaría iniciativas de la izquierda si está de acuerdo. En su caso y el de otros dirigentes que integraron un gobierno, que son de otra generación, ¿cuesta más pensar en acordar con un FA que fue muy duro cuando estaba en la oposición?

-Si vivimos mirando para atrás, da un poco de fastidio pensar en esta gente que a todo lo que dijo que no, ahora le dice que sí. Pagar la deuda externa, las pasteras, el aeropuerto, el puerto… a todo eso le dijo que no. Pero nosotros tenemos que mirar para adelante y pensar en el país. El problema de los colorados es que no somos buenos opositores, porque siempre pensamos en las cosas que hay que hacer para el país. Espero que el FA no sea gobierno, vamos a trabajar para que no sea gobierno. Pero si es gobierno y plantea temas interesantes lo vamos a votar. No vamos a ser como ellos. Somos distintos.

-Teniendo el Partido Colorado el ADN de gobierno, ¿en estos últimos doce años no hubo una tendencia a llevarlo a la posición de “todos contra el FA”, más que marcar un perfil diferente?

-Yo creo que hubo cosas que no hicimos bien. Por ejemplo una expectativa de futuro posible es que el PC no gane la presidencia. Y es bien posible que haya segunda vuelta. Yo quiero al FA fuera del gobierno, porque me han demostrado que no son capaces. Si gana otro partido que no sea el PC yo no creo que haya que ir a un apoyo sin condiciones. Para que alguien tenga el apoyo nuestro, si nos toca a nosotros negociar, vamos a tener que ponernos de acuerdo en cómo vamos a trabajar en cuatro o cinco temas que son sensibles. De esa forma se puede recorrer el país y pedir el voto para un candidato no colorado con mucho más entusiasmo. Ese es el camino. Hubo cosas que hicimos en que nos equivocamos…
Seguramente hubo gente que se acercó al partido por Bordaberry... y hubo gente que no nos votó porque estaba Bordaberry

-¿Está de acuerdo con lo que acordaron Batlle y Lacalle para el balotaje del 99? ¿Una coalición programática?

-Tiene que ser así. A mí no me gusta lo de todos contra alguien. A mí me gusta lo de todos con estas ideas.

-¿Pero el PC no se inclinó en estos tiempos al “todos contra el FA”?

-Sí. De acuerdo. Pero yo estoy a favor de todos a favor de estas ideas, que son seguramente contrarias a las que planteó el FA en este gobierno.

-¿Hay diferentes oposiciones?

-Se van a marcar. Creo que las hay porque los partidos somos distintos. Pero también va a depender de los liderazgos y el PC los está renovando. La gente en la próxima interna va a elegir candidatos y a lo mejor liderazgos. Eso va a marcar el perfil del partido para los próximos años.

-Mieres planteó la idea de crear un espacio socialdemócrata que reúna a sectores con esa sensibilidad política. ¿Está de acuerdo?

-Nosotros vamos a seguir trabajando en el PC. Ese tipo de iniciativas no ha funcionado. Se puede hacer un espacio socialdemócrata para gobernar, pero después de las elecciones.
Para Amorín Batlle el apoyo colorado a otro partido en un balotaje debe estar condicionado a un acuerdo programático en temas sensibles.
Para Amorín Batlle el apoyo colorado a otro partido en un balotaje debe estar condicionado a un acuerdo programático en temas sensibles.

-¿Concertación sí o no para el futuro?

-Para gobernar. No para las elecciones. Con un programa común entre octubre y noviembre. Como en el 99. Ese programa común que tiene que armarse después de las elecciones. Porque tenemos diferencias y no podemos armar un programa común general. Va a haber diferencias con Mieres y el Partido Nacional. Pero después de octubre, cuando tengamos que decidir los pasos del siguiente gobierno, tenemos que ponernos de acuerdo los que armemos una coalición para gobernar.

-¿Cómo se hace, una vez en el gobierno, que la coalición funcione y no se quiebre cuando llega una nueva instancia electoral?

-Las coaliciones tienen que ser sobre temas importantes y que pueden existir matices. No tenemos que estar de acuerdo en todos los temas, pero si en los grandes. Por ejemplo una reforma educativa. Ahí no puede haber matices. En una reforma educativa tenemos que decir quién va a gobernar la educación, personas de confianza y de fuera de los partidos. Y no puede haber fisuras. En temas coyunturales puede haber diferencias y cada partido marcará su perfil.

-¿En ese panorama futuro para el PC como juega Novick?

-Yo pensé que era colorado, pero lo escuché en alguna entrevista y dijo que había votado a casi todos. Lo conocí cuando trabajó en la campaña con Jorge Batlle. Yo creo que no le va a hacer mella al partido colorado. No creo que sea un problema serio para el partido.

-¿Suma para una coalición?

-No sé. No tengo muy clara la posición de él. Alguna vez sumó con el intendente de Martínez. Tiene una relación de sociedad con el asesor de Tabaré Vázquez. Me gustaría que sumara, pero hay que ver.

-Pensando en el futuro del batllismo, ¿qué cosas no van más, que cosas cambian y que cosas siguen?

-Del batllismo de don Pepe pasaron más de 100 años. Hay batllistas que todavía creen en el colegiado. Para mí no va más. No tiene mucho sentido en el mundo de hoy. Cuando Batlle y Ordóñez hablaba del monopolio de las empresas públicas, tenía sentido en un momento en que era imposible la competencia. Yo creo en las empresas públicas, pero tienen que estar en competencia. Y se defienden bien, como el caso del Banco de Seguros o la telefonía celular. Eso mejora la calidad de servicio y los precios. No es que pensemos distinto a don Pepe, es que el mundo cambió. El objetivo es el mismo: la modernización para que la gente viva mejor. Las herramientas no son las mismas hoy que entonces.