Fábrica recuperada con préstamo Fondes exportó máquina por U$S 320 mil

Publicado: 23/03/2017 07:21
Fábrica recuperada con préstamo Fondes exportó máquina por U$S 320 mil

Los trabajadores pidieron un préstamo al Fondes y esta semana concretaron su primera gran venta. Fueron 7.000 horas de trabajo.

Tras 7.000 horas de trabajo, la cooperativa Cotraydi, conformada por 15 trabajadores de la ex Tecnoluce, exportó a Paraguay una máquina envasadora para leche larga vida en sachet por valor de US$ 320.000. Es la primera gran venta que realiza este núcleo, que funciona en el Parque Tecnológico Industrial (PTI) del Cerro, y que celebra ahora que “se puede”.

Video del momento en que la máquina se va del PTI rumbo a Paraguay.


La máquina, de última tecnología, fue adquirida por la empresa Parmalat de Paraguay y está viajando actualmente, en camión, rumbo a su destino. Su producción fue larga y no exenta de contratiempos, pero significó un antes y un después para la cooperativa, que cumple con ella uno de sus objetivos iniciales.

“Cuando fundamos la cooperativa teníamos dos problemas. Uno era que la empresa dejó deudas en todos los clientes y proveedores. Y el segundo, que no teníamos plata para fabricar una máquina, que era lo que necesitábamos para demostrarle a los clientes que éramos capaces de hacerla y que funcionara, que podían confiar en nosotros”, explicó a ECOS Juan Carlos Asencio, integrante de Cotraydi.

Lo que hicieron fue reunirse con el Fondes y establecer un acuerdo. Recibieron un préstamo por US$ 270.000 dólares, que devuelven a razón de US$ 90.000 por cada máquina vendida. “Cuando cobramos esta venta lo primero que hicimos fue pagar ese monto. Además, en forma cuatrimestral pagamos los intereses”, agregó Asencio. Al llegar a su cuarta máquina ya esperan tener fondos propios para la producción.

Con el préstamo concedido, comenzó la fabricación de esta avanzada máquina envasadora que este martes partió rumbo a Paraguay. El acuerdo con Parmalat se cerró en 2016 y con él llegaron además otras oportunidades laborales en empresas vinculadas, a las que les realizan mantenimiento y actualización de tecnologías.

Apuesta al trabajo y formación constante

Cuando cerró Tecnoluce, en 2010, los trabajadores debieron elegir si continuaban intentando cobrar los créditos laborales que le adeudaban o si apuntaban a seguir produciendo. La opción fue la segunda y así fue que formaron la cooperativa mientras ocupaban las instalaciones de la empresa ya cerrada y en poco menos de un mes comenzaron a trabajar con lo que tenían allí.

“Optamos por mantener un grupo produciendo. Había compañeros que no querían, decían que estábamos perdiendo plata, pero la empresa y los dueños no tenían nada a su nombre, no había forma de cobrar, y de este modo nos generábamos un trabajo y seguíamos haciendo lo que sabemos hacer”, agregó Asencio.
La mayoría del equipo de Tecnoluce está hoy en Cotraydi. Allí tienen al equipo de producción, los técnicos y oficiales de montaje y de producción y electricistas. “Pero continuamente estamos preparando compañeros en diferentes áreas y aprovechando todos los cursos que hay de especialización.
Lo decidimos en conjunto y por lo menos hay que hacer un curso por año. Acá ganamos todos lo mismo, el que sabe menos y el que sabe más, y queremos que todos asuman responsabilidades”, explicó Asencio.

Para definir los cursos intentan que los trabajadores que tienen conocimientos específicos de un área se formen en otra que también involucre a este tipo de máquinas envasadoras que producen, que requieren de conocimientos mecánicos, pero también tecnológicos y de programación.

“De esa forma, todos manejamos un lenguaje común respecto a los temas involucrados en la producción y además, formamos un equipo que nos permite superar cualquier imprevisto. No dependemos solo de un compañero que tenga los conocimientos, hay varios formados y capaces de llevar la producción adelante”, agregó.

“Como en toda familia, hay problemas y dificultades que enfrentar, pero se van superando y seguimos trabajando. Esta es la demostración de que se puede”, concluyó Asencio.

Intendente Martínez destacó el trabajo de Cotraydi

Cuando los trabajadores estaban finalizando el ensamblado de la máquina, el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, visitó las instalaciones de la cooperativa. Allí recordó, con orgullo, que en el pasado había trabajado junto a ellos en el diseño de este tipo de maquinaria.

“Es importante que Uruguay haga esta tecnología con máquinas de varios cientos de miles de dólares, con niveles de complejidad interesantes, porque es parte del salto cualitativo que tiene que dar el país. Lo importante es hacer las cosas bien, la excelencia, porque no se compite atándola con alambre. Este grupo tiene nuevos planes y desafíos, y las ganas de trabajar de forma cooperativa, que es una alternativa que puede funcionar haciendo las cosas bien, como cualquier otra empresa”, dijo el jefe comunal.