Vázquez vuelve a San Luis donde cuestionó el "extremismo" opositor

Actualidad

15/03/2017 07:10

Vázquez vuelve a San Luis donde cuestionó el "extremismo" opositor

Frente Amplio

Vázquez en San Luis, en el primer acto de campaña en 2014

El presidente encabezará un Consejo de Ministros abierto en San Luis, tres años después del acto que inauguró su camino de retorno al poder.

Una caravana de 11 kilómetros que lo acompañó en el trayecto a lo largo de la Ruta Interbalnearia. Una cuerda de tambores que, encabezada por Raúl Sendic y Oscar Dourado, lo escoltó por ocho cuadras. En las pequeñas calles, 5.000 personas lo vitoreaban y celebraban su vuelta.

Eso fue lo que Tabaré Vázquez vivió el 26 de enero de 2014 en San Luis, el mismo lugar en el que el lunes realizará una nueva edición del Consejo de Ministros abierto.

Hace más de tres años y en una escenario muy diferente del actual, arrancó allí la campaña electoral que lo terminó ubicando por segunda vez al frente del país.

El entonces precandidato centró en ese entonces su discurso en la educación, el único tema en el que admitió falencias cuando el 1 de marzo hizo un balance de su gestión.

Pero en 2014 el escenario era otro. Vázquez, consciente de la popularidad con la que contaba, optó por ir a un choque frontal contra los precandidatos que de la oposición desafiaban su triunfo.

Es que blancos, colorados e independientes ya empezaban a enfocar sus baterías sobre el estado de la enseñanza pública, al que consideraban el talón de Aquiles de la gestión oficialista.

Lo dijo con la cara llena de brillantina, por haber saludo previamente a los integrantes de Diablos Verdes, la murga de sus amores que amenizó el inicio del acto sobre el escenario móvil que su amigo y presidente de Cutcsa, Juan Salgado, puso a su disposición.

Según dijo, para los gobiernos anteriores al Frente Amplio la educación nunca fue una prioridad. “En 2004 un maestro ganaba 200 dólares, hoy gana 800”, destacó.

Calificó de “asombroso” el “alarmismo y extremismo” de la oposición al hablar de los problemas en la educación.

“Es como si hubiera un incendio forestal en Rivera y se diga que todo el Uruguay está arrasado por las llamas", señaló entonces.

Vázquez relativizó los magros resultados de las pruebas PISA sobre problemas de aprendizaje de los alumnos. “Hay otros, como la Unesco, que indican que estamos mejor en el contexto regional”, dijo.

En enero de 2014, Vázquez sostuvo que lo primero a definir tendría que ser “qué modelo educativo se quiere y para qué se quiere educar”.

Esa definición, señaló, está en manos de todo el sistema político y en la misma deberían participar los docentes y trabajadores de la educación.

Cuando aún restaban catorce meses del gobierno de José Mujica, Vázquez admitió como “inaceptable” que existiera un índice de repetición de 35% en el primer año de ciclo básico de Secundaria.

De todas formas, durante su discurso señaló que esa situación "podía responder a varias motivaciones”.

Planteó que su segundo gobierno “no podía ser más de lo mismo” porque el país había cambiado. “En 2004 la gente nos pedía trabajo, pero hoy son otras las prioridades”, aseguró

Nombró varios de los “pilares” que cimentarían su nueva gestión. Uno de ellos sería el de los derechos humanos. “Que no sólo implicará el pasado reciente, si no más aún los derechos de esta generación y de las que vendrán” en relación a la educación, la vivienda y la dignidad.

Vázquez prometió que en materia económica seguiría el rumbo trazado desde 2005. “No se puede mejorar la calidad de vida de los uruguayos y cumplir con sus expectativas si no se asegura el crecimiento económico”, remarcó.

Los Tomatitos

Desde hace varios años, San Luis es uno de los lugares preferidos por Vázquez para su descanso.

“Los Tomatitos”, su casa, está situada a pocos metros de la playa, en la zona desde la que una decena de barcas de pescadores artesanales salen todos los días a procurar su sustento.

La pesca es, precisamente, una de las actividades predilectas del presidente en sus ratos de ocio.

Sólo o con amigos, no es raro verlo sobre la costa practicando este deporte, con su equipo de seguridad cuidándolo discretamente y una prudente distancia.