Vázquez evitó hacer balance y recurrió a las comparaciones con 2005

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

2/03/2017 06:58

Vázquez evitó hacer balance y recurrió a las comparaciones con 2005
Presidencia

Al cumplirse dos años de su mandato, el mensaje del presidente optó por repasar la gestión de los tres gobiernos del Frente Amplio.

"Somos concientes que queda mucho por hacer. Mi compromiso es seguir trabajando en la construcción de la nación que merecemos".

Esta fue una de las conclusiones del mensaje que el presidente Tabaré Vázquez dirigió al país al iniciar el tercer año de gobierno.

Lo hizo en un discurso de 40 minutos a través de cadena obligatoria de radio y televisión, en el que desgranó los que a su juicio fueron los puntos altos de su administración.

Y lo hizo de forma particular.

Es que, más que un balance del último año, la mayor parte de su discurso estuvo enfocada en una comparación entre la situación actual del país y lo que sucedía antes de la llegada del Frente Amplio al gobierno, en 2005.

En la práctica, casi ni hubo comparaciones con respecto a la situación del país hace doce meses.

El presidente evitó mencionar así una de las principales medidas ejecutivas de 2016, como fue el incremento de impuestos y el ajuste de tarifas públicas, en el marco del "plan de consolidación fiscal".

El Desafío

Vázquez dejó en claro que el gran desafío para este año será lograr la aprobación de la Rendición de Cuentas. "Para despejar cualquier duda. Queremos que se apruebe", dijo.

La importancia del mensaje presupuestal había sido remarcada por Vázquez un año atrás. "Tenemos Presupuesto Quinquenal, vaya si será importante", dijo en marzo de 2016.

Pero las cosas no fueron así. El gobierno decidió el año pasado que ese proyecto rigiera solo por dos años, por lo que la Rendición de Cuentas de 2017 servirá como un Presupuesto para lo que resta del período.

Hay problemas, pero se avanzó

La educación fue la única área en donde Vázquez reconoció un debe en su gestión.

En su discurso admitió que existen "problemas" en la enseñanza secundaria, sobre todo en su etapa inicial.

De todas formas, aseguró que se han dado "pasos sustanciales" en estos años. Entre ellos, la disminución de los índices de repetición. Puso como ejemplo la reducción a la mitad con respecto a los índices que se registraban en 2002.

Enumeró además la universalización del acceso a la enseñanza en la primera infancia.

"Ratificamos el compromiso de tender a llegar al 6% del PBI para la educación", remarcó.

Vázquez optó por destacar el éxito del Plan Ceibal, buque insignia de su primera gestión y que cumplió diez años de su implementación.

En 2016 se había quejado del "año difícil" que había tenido que sufrir a raíz de los prolongadados conflictos gremiales en la educación registrados el año anterior, que incluyeron la desocupación por la Policía de la sede del Codicen, ocupada por grupos radicales.

Hace un año, había prometido seis liceos de tiempo completo y 17 centros de tiempo extendido.

Economía y la lucha eterna

El presidente recordó que en marzo del año pasado debió encarar situaciones complejas por contexto económico regional y mundial. Eso provocó, dijo, que las prioridades pasaran por la baja de la inflación y la disminución del gasto público no prioritario.

“Hoy podemos decir que logramos todos los objetivos y, por esto, el país se encuentra en una situación diferente”, afirmó.

Vázquez había prometido el año pasado una lucha frontal contra la inflación, "una carga pesada para la población con ingresos fijos y menores ingresos".

Al inaugurar su mandato en 2015 había dicho que el objetivo era que el guarismo concidiera con el rango meta de entre 3% y 7% fijado por el gobierno en un plazo de 18 meses.

Prueba superada

De la mano de la política económica llegó una de las prioridades planteadas por Vázquez hace un año.

"Hemos mantenido el grado inversor. Trazamos un rumbo y lo cumplimos", afirmó.

Ese fue objetivo declarado por el presidente en 2016, en el entendido que perderlo implicaría impactos drásticos en la confianza en el país y la llegada de inversión extranjera.

En esta sí

La seguridad fue la única área en que Vázquez optó por hacer su comparación frente 2016.

Así, destacó la disminución, según cifras oficiales, de las rapiñas y homicidios con respecto al año anterior.

"Es la primera vez desde 1985 que se produce una baja sostenida de las rapiñas", dijo.

Vázquez destacó la implementación del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO), el cual es una "referencia para el exterior" y que, como ya adelantara el gobierno, será ampliado y reformulado.

El presidente también mencionó el "abordaje con fuerza" que se hizo para intentar erradicar la violencia en el deporte, prometiendo algunos ajustes a las recientes medidas.

"Queremos que la familia pueda disfrutar del fútbol y lo vamos a garantizar", aseguró.

"La seguridad nos importa y mucho", había dicho Vázquez en su discurso de 2016. Allí prometió un nuevo modelo de gestión policial, destacando los recursos aplicados a la tecnología, la comunicación y el transporte de la Policía.

Con 23 mujeres muertas en lo que va de este año, el presidente hizo una mención especial a uno de los grandes flagelos

"Queremos luchar radicalmente con todas las herramientas necesarias para destruir esa patología tan infernal como es la violencia de género" expresó, recordando que el gobierno envió el año pasado un proyecto de ley al respecto.

Más y mejor

Vázquez volvió a recurrir a los gobiernos anteriores al Frente Amplio para destacar las cifras en materia laboral y de empleo.

Resaltó que el salario mínimo nacional creció 261% con respecto a 2005, aventurando que al final de este período llegará a $15.000.

También mencionó una baja de casi 5 puntos en el desempleo, el incremento de 50% en el salario real y los aumentos consecutivos en el poder de compra de las pasividades en estos diez años.