Daniel Carluccio: "nadie se arriesga a poner un tablado"

Por: María José Mallot

Actualidad

30/01/2017 11:58

Daniel Carluccio: "nadie se arriesga a poner un tablado"
ecos
Murga Patos Cabreros

El dueño del Gigante del Buceo dice que solo abrirlo le sale cada noche 150 mil pesos. Una crónica en uno de los cinco tablados comerciales.

Llega el fin de semana y con ello también las filas largas en las boleterías de los tablados. El Gigante del Buceo no fue la excepción. Sobre las 21 horas del viernes el tablado, ubicado en Avenida Rivera y Propios, tenía cerca de una cuadra de personas que querían ingresar. El programa ayudaba: ese día actuaban Cayó la Cabra, Don Timoteo, Sociedad Anónima, La Gran Muñeca y Patos Cabreros.

Ya había comenzado la actuación de Don Timoteo y la fila de la boletería aún seguía llena. Los jueves, viernes, sábados y domingos son los días con mayor concurrencia.

"Este es el tercer día que tenemos con más público", dijo a ECOS el dueño del tablado. Daniel Carluccio. A simple vista las localidades -el lugar tiene una capacidad para 1.800 personas- estaban casi completas.


La entrada no es accesible en comparación con los quince tablados municipales, donde por 60 pesos se pueden ver cuatro conjuntos. Las sillas tienen un costo de entre 250 y 280 pesos por persona, dependiendo de la cercanía al escenario; las gradas están a 130 pesos.

"El año pasado salía más barato, pero tuvimos que aumentar los precios por los servicios que implementamos. Arreglamos la infraestructura del tablado, pusimos más baños químicos, contratamos seguridad y mejoramos el sistema de sonido y luces del escenario. Todo eso requirió dinero y por ello es que subimos el costo de las entradas", señaló Carluccio.

El lugar cuenta con 10 baños químicos, cerca de 10 puestos de comida, una zona de juegos inflables para niños, sillas de plástico para lo que sería la platea baja, si se lo compara con el Teatro de Verano, y gradas en el fondo del lugar. Este año incorporaron un deck al costado del escenario para aquellos que prefieran una mesa para cenar mientras miran las actuaciones.

Este es el segundo año que abre el Gigante del Buceo. En 2016 se había hecho una inversión de 35.000 dólares. Este año se realizó otra de US$ 18.000 para hacer las mejoras en servicios e infraestructura, según contó Carluccio.

"Hoy en día nadie se arriesga a hacer un tablado porque es una cuota de riesgo altísima y es por eso que se han ido cerrando. Para abrir cada noche la puerta el costo no baja de 150.000 pesos que tenés que gastar con todos los servicios que te dan y los impuestos que hay que pagar", expresó.

Y continuó: "El año pasado pedí dinero, pese a que la gente me acompañó. Y es que poner los espectáculos encima del escenario cuesta mucho dinero y nosotros no escatimamos en la programación, ya que queremos que la gente pague por ver buenas actuaciones. Pero lo cierto es que para abrir un tablado te tiene que apasionar el carnaval, sino no lo harías".

Carluccio es un viejo carnavalero, tal como él se define. Supo ser integrante de murgas referentes uruguayas como Falta y Resto y La Reina de La Teja. Hoy es dueño de la murga Curtidores de Hongos y directivo de DAECPU (Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos Populares del Uruguay).

Con respecto a la programación, Carluccio señaló que las contrataciones de los conjuntos se hacían de acuerdo al puesto en el que se habían colocado el carnaval anterior en la tabla de ganadores. "La gente viene cuando hay conjuntos que obtuvieron los mejores puestos en el ranking o por ser un conjunto de renombre. Eso lo tenemos en cuenta, pero también intentamos incorporar otros espectáculos".
Cayó La Cabra
Cayó La Cabra

La explicación de Carluccio se puede visualizar en la programación de los otros tablados.

Murgas como La Trasnochada, Don Timoteo, Patos Cabreros, La Gran Muñeca y Diablos Verdes están en casi los cinco tablados comerciales que existen (al del Buceo se le suman el Velódromo, el Monumental de la Costa, el de la Rural del Prado y el Club Malvín) en una sola noche.

También sucede en los parodistas, donde Zíngaros cuenta con una mayor cantidad de escenarios comerciales en comparación a otros conjuntos de su misma categoría.

Si bien los precios son altos, Carluccio expresó que intentan acercarle el carnaval a todo el público. "Tenemos varios convenios con sindicatos y con bancos para abaratar el costo de las entradas. A su vez hacemos un 10% de descuento a aquellos que vivan en el barrio y que presenten una constancia de domicilio".

Propuestas gastronómicas


Esta año el Gigante del Buceo intentó incorporar nuevas propuestas a la oferta gastronómica usual.

A los clásicos puestos de pizzería y hamburguesería se agregaron una barra de tragos, un stand de pastas, uno de comida venezolana, heladería, y de pescado en donde se realizó una paella el día sábado.

"Hay muchos interesados por tener un puesto de comida dentro del tablado, pero nosotros seleccionamos según recomendaciones y lo que haya sucedido el año anterior. Por ejemplo, en 2016 tuvimos varias quejas de atención al público de uno de los locales y decidimos ya no tenerlos este año. Nosotros debemos cuidar el servicio que le damos al público", dijo Carluccio.

Los precios de los tragos y los platos rondan entre los 130 y 190 pesos. En cuanto a los helados, dos bochas cuesta 75 pesos. Las bebidas sin alcohol salen alrededor de 90 pesos la botella chica (600 centímetros cúbicos).

"No controlamos los precios porque es derecho de cada puesto, pero si vemos si son accesibles o no. No podemos permitir que una persona venga al tablado y no se pueda comer un choripán porque es muy caro. Tratamos de ser razonables", comentó Carluccio.