Adriana Castillo: "era constante el destrato" del técnico de Nacional

Por: María José Mallot

Actualidad

23/01/2017 14:38

Adriana Castillo: "era constante el destrato" del técnico de Nacional

Nacional

"Escuchábamos que les decía al cuerpo técnico cosas de nuestro cuerpo. Nos decía gorda o que teníamos mal olor", dijo la futbolista.

Veinte jugadoras del plantel femenino de Nacional acusaron al director técnico Ignacio Chitnisky, de no ejercer su rol como preparador y de discriminarlas por su peso o sus rasgos físicos.

Varios medios de prensa publicaron una carta que veinte futbolistas le entregaron a la directiva del club denunciando esta situación y su alejamiento del club.

Dentro de la misma expresaban que Chitnisky no participó en "casi el 90% de las prácticas". A su vez, señalaba que "sus decisiones para la alineación de cada partido no se basaban en lo futbolístico y físico solamente, sino también en lo personal, ya que mientras más afinidad se tenía con él, el puesto estaba asegurado".

Por otra parte, la carta indicó que el director técnico también ofrecía dinero a las jugadoras para que lastimen a sus rivales en la cancha. "Ofreció 100 dólares por quebrar a una jugadora de otro equipo".

ECOS conversó con Adriana Castillo, una de las jugadoras del plantel que juego como delantera y a su vez integra la selección uruguaya de fútbol femenino.

"No nos daba bola en los entrenamientos, de repente lo mirabas y estaba con el celular o jugando con un drone que traía", señaló Castillo.

La jugadora denunció que Chitnisky no tenía disposición para entrenarlas y que dicho trabajo recaía en sus ayudantes.

"Como siempre pasaba lo mismo en varios entrenamientos, le planteamos nuestra opinión y él nos dijo que iba a cambiar. Pero no lo hizo y siempre nos daba excusas para justificar que él estaba atento. Por ejemplo, decía que dejaba cámaras filmando la práctica y que luego se tomaba el tiempo para mirar los videos en su casa y que ahí veía todo lo que se perdió en el entrenamiento", dijo.

Castillo agregó que Chitnisky nunca faltaba a ninguna de las cuatro prácticas semanales que tenía el equipo. Sin embargo, aclaró que "parecía como si no estuviera".

"Hubo días que fuimos y no entrenamos, tal fue el caso de un entrenamiento antes de la copa Libertadores. Nos pusimos a jugar un fútbol tenis porque al parecer a él le dolía la panza, entonces se quedó toda la práctica sentado abajo de un árbol con su celular. ¡Y estábamos a días de empezar el campeonato!", enfatizó.

La jugadora y otras del plantel acusan de que Chitnisky tuvo comentarios dañinos para con ellas, independientemente de una crítica futbolística.

"Escuchábamos que les decía al cuerpo técnico cosas como que una de nosotras era espantosa de cara o que era fea. También se metía con nuestro cuerpo, nos decía gorda y además que teníamos mal olor", contó.

Y continuó: "las críticas por nuestro físico también estaban presentes en las charlas técnicas porque sus estrategias eran por ejemplo: 'ataquen al otro equipo del lado derecho porque ahí está la gorda y sabemos que no va a picar'. Era constante el destrato".

Agregó que el entrenador no tiene el mismo trato con las futbolistas de los planteles juveniles. "Él nos dice que a ellas las trata diferente, que las quiere más. Y ellas lo aman".

Además se refirió a los que las jugadoras expresan en la carta del favoritismo que tiene Chitnisky con alguna de las jugadoras.

"Sólo jugás si le caes bien, por ejemplo la novia de Chitnisky, que está en nuestro equipo, siempre es titular. Otra anécdota que me acuerdo es una vez antes de comenzar el entrenamiento: él nos dijo que nos pusiéramos las canilleras para protección y una compañera le contestó que para qué hacerlo si su novia, que pega bastante en las prácticas, no estaba. Eso le costó un partido en el banco y ella juega muy bien", contó Castillo.

Y aclaró el extracto de la carta donde acusaban Chitnisky de intentar pagarles para que lastimaran a las rivales.

"Eso sucedió cuando ibamos a jugar con el equipo de fútbol femenino de River Plate. Una de las jugadoras del equipo es Juliana Castro (la hermana del jugador de fútbol Gonzalo "Chori" Castro) y el técnico le tiene una bronca especial a ella", expresó Castillo.

Y relató el porqué de esa rivalidad: "Juliana era jugadora de Nacional y cuando la directiva del club nos comunicó que el nuevo entrenador iba a ser Chitnisky, ella se fue porque dijo que ya conocía como era y que no le gustaba su manera de trabajar. En fin, cuando nos tocó enfrentarnos a ella, Chitnisky le ofreció a una de mis compañeras 100 dólares para que quebrara a Juliana. Él dice que fue un chiste, esa es su excusa. Pero ninguna lo vio como tal porque todas nos escandalizamos cuando lo ofreció".

Veinte jugadoras quieren renunciar


La situación explotó en diciembre, luego del último partido de la copa Libertadores, en el que Nacional perdió 7 a 0. El desencadenante fue, una vez más, las actitudes que el técnico tomaba con las jugadoras.

"Para el último partido citó a una juvenil de 16 años y le dijo que nosotras la íbamos a matar y a odiar si ella no hacía un gol. Cuando nos enteramos fue ahí donde comenzó todo", dijo la futbolista del plantel.

"Él es un lleva y trae. Nos hace pelear y discutir entre nosotras por cosas que él arma. Le dice a una que otra del plantel le dijo que estaba con sobrepeso, cuando es él que inventa. No sé por qué nos quiere desunir, pero esa situación y la falta de profesionalismo es lo terminó de convencernos que no daba para más".

Al final del partido, las jugadoras regresaron al vestuario y allí comenzó la pelea. "Le dijimos lo que pensábamos y decidimos que íbamos a dejar el club. La escena fue espantosa, porque había por lo menos 20 jugadoras que estábamos llorando porque no queríamos irnos y otras personas más del cuerpo técnico muy tristes. Todos amamos a Nacional y personalmente soy hincha del club. Pero la situación nos agobió".

En ese lugar estaba presente la presidenta del fútbol femenino de Nacional, María Laura Muxi, quien se mostró sorprendida frente a las acusaciones de las jugadores al director técnico, según relató Castillo.

"Cuando dijimos el tema de que nos quería pagar para quebrar a una de las rivales, Muxi abrió los ojos pero en ningún momento intentó arreglar el problema siendo la presidenta. Sólo se quedó ahí, parada".

Veinte jugadoras emitieron una carta al directorio de Nacional, explicando los motivos de por qué se alejaban de la institución. Las firmantes fueron: Romina Soravilla, Sabrina Soravilla, Mariana Buidid, Fernanda Landaco, Martina González, Jessica Kirchnitz, Ximena Velazco, Lucía Meyer, Adriana Castillo, Naiara Ferrari, Fernanda Iglesias, Keisy Silveira, Paz Vila, Camila Forestiero, Natalie Rosado, Nicole Ernaut, Valeria Colman, Carla Olivera, Federica Silvera y Lucíana Fleitas, según indicó Montevideo Portal y confirmó la jugadora.

Luego, las futbolistas fueron citadas para dos reuniones con la presidenta Muxi. "No le dio importancia a nuestro planteo. Nos contestaba solo con 'claro' o 'ah sí' o 'no', pero parecía como que no lo tomaba enserio. Nunca lo hizo", señaló la jugadora.

A finales de diciembre, las firmantes de la carta recibieron un comunicado de la institución que decía que apoyaban al director técnico, según contó la futbolista, y tuvieron una segunda reunión con la presidenta.

"Ella nos comunicó la continuidad del director técnico. Y mientras una compañera le reiteraba la poca profesionalidad que tuvo el técnico y que el club nos había decepcionado porque esperábamos que hicieran algo, ella sólo se rió. Quiero pensar que fue por los nervios", dijo Castillo.

En dicho encuentro Muxi les dijo que de permanecer en el club, recibirían más beneficios que con los que contaban anteriormente.

"Nos decía que íbamos a tener más ropa, viajes y hasta dos cenas con los jugadores de primera de Nacional en el caso de que decidiéramos quedarnos. ¡Como si nos interesara eso!", dijo la jugadora.

La futbolista expresó que ellas ya sabían que la decisión de Nacional iba a ser el apoyo al director técnico. "Él siempre nos habló que era amigo del vicepresidente del club y por eso tenía asegurado su cargo".

Y añadió: "además no cobra por su cargo, como los demás del cuerpo técnico. Él lo hace gratis y a la institución le sirve. Estamos muy dolidas con el club".

ECOS intentó hablar con Muxi por dicha situación, pero no se la pudo contactar.

Asimismo se habló con Ignacio Chitnisky, quien quien negó las acusaciones y dio varias explicaciones. Pero luego llamó para señalar que sus declaraciones no debían publicarse, ya que así se lo había dicho su abogado. El director técnico borró sus cuentas de redes sociales.