Sexo con menores en Cutcsa: "Es lo que Uruguay piensa y tolera"

Por: Leonel García
Publicado: 12/01/2017 17:43
Sexo con menores en Cutcsa: "Es lo que Uruguay piensa y tolera"

Un estudio de Gurises Unidos habla de un "piso" de 650 menores explotados sexualmente con fines comerciales en todo el país.

Para Fernanda Caballero y Diego Pailos, coordinadores de “En Ruta”, un proyecto de la organización no gubernamental Gurises Unidos, que combate la explotación sexual comercial de menores, el procesamiento de cinco funcionarios de Cutcsa por este tema es, por un lado, “un fiel reflejo de lo que la sociedad piensa y tolera” de esta práctica, por más que esté penada por ley. Por otro lado, la actuación de la justicia y la reacción de la empresa también demuestra que algunas cosas están cambiando, le dijeron a ECOS.

Pero todo esto es apenas la punta del iceberg. Eso subrayan estos funcionarios de esta ONG que fue la primera en dimensionar cuantitativamente la explotación sexual comercial de niños (sobre todo niñas) y adolescentes en Uruguay. En 2015 concluyeron que 650 menores entregaban su cuerpo a cambio de dinero o bienes materiales en todo el país. De estas situaciones, 301 pasaban en Montevideo y en la zona metropolitana, y las restantes 349 en el resto del país.

Este dato también es considerado un piso porque, precisó Pailos, no se investigaron las ciudades con menos de 5.000 habitantes.

El procesamiento de cinco funcionarios de Cutcsa por la ley 17.815, referida a la violencia sexual comercial o no comercial cometida contra mejores, “es el fiel reflejo de lo que esta sociedad piensa, cree y tolera de los hombres, la visión que se tiene de las adolescentes, y de la sexualidad del hombre y la mujer”, dijo Caballero.

La mujer rió indignada al recordar los comentarios en las redes sociales y en las web informativas: “Que ellas eran unas putas, que ellas provocaban, yo que sé… ¡Y la gente no se da cuenta que esto era un claro abuso de poder. Mandarse videos y fotos entre sí en el grupo de whatsapp (N. de R. Varios de los procesados tenían un grupo de whatsapp titulado “Los Fantásticos” por el que se contactaban entre sí) es la misma impunidad. Y ves los mensajes: ‘Bo, borren los videos que están incautando celulares’”.

Caballero, psicóloga, se rió con más fuerza y más bronca: “No advierten lo que hicieron, mandan borrar videos para que no los encuentren. ¿Qué cabecitas, no? ¿No se les dio por pensar que estaba mal lo que hacían?”
A su lado, Pailos asintió: “Esto es una ratificación que los cuerpos de las niñas, niños y adolescentes son bienes de consumo. Y de nuevo la impunidad imperante: ¿no hubo nada que operara en esta persona que le hiciera ver que estaba haciendo mal? Y en el resto, ¿no hubo ninguno que le avisara? Es que más allá de la ley, ¿está bueno que un tipo de 40 años le pague a una gurisa de 13? ¿Nadie lo pensó?”.

Franja de la muerte



Entre los 13 y los 15 años ocurre la mayoría de estos casos, según el estudio elaborado por Gurises Unidos junto a la Universidad de la República y con el apoyo de Fundación Telefónica. En esa franja ocurrió el 48% de los casos. En una cuarta parte de los casos la víctima tenía 12 años o menos.

El intercambio económico o en especies por sexo con menores estuvo en casi todas las situaciones: 96% en Montevideo y 94% en el resto del país. No necesariamente juega el dinero. En el caso de los choferes de Cutcsa, los bienes en cuestión fueron viajes gratis en ómnibus, ropa, calzado y celulares.

“Lo que nosotros llamamos ‘la franja de la muerte’ está entre los 13 y los 15 años”, dijo Caballero. El perfil habitual habla de mujeres (es de sexo femenino el 80% de los menores explotados en el Interior y el 77% de Montevideo y zona metropolitana) fuera del sistema educativo, testigos de violencia doméstica (en el 71% de los casos en Montevideo y el 65% del Interior), sin redes familiares ni sociales positivas y con varios derechos vulnerados. “Léase: pobres”, resumió la psicóloga.

En Montevideo, solo el 37% tiene a un familiar como referente adulto protector y el 30% asiste a un centro educativo; en el interior, esos indicadores son del 27% y el 31%. En ambos territorios, la mayoría no está vinculada a ninguna institución social de su zona.

Aun así, resaltó, no dejan de ser adolescentes. “Tienen las mismas características que todos: quieren ir a bailar, tener championes nuevos, un celular nuevo. La gente pregunta escandalizada: ‘¿Tienen sexo por una recarga de celular?’ Y sí, porque quieren acceder a las mismas cosas que el resto. Solo que tienen una necesidad que las hace más vulnerables. Por eso insistimos en lo del dinero y las especies. A veces es por plata, por comida, por un lugar para dormir. En invierno, hemos detectado casos de intercambio de sexo por una recarga de garrafa. Y las mismas madres que pedimos que linchen, muchas veces vivieron esa misma historia”, afirmó Caballero.

En el interior, el 58% de las menores explotadas lo fueron en casas particulares y el 42% en espacios públicos; en Montevideo, esos porcentajes bajan al 49% y 35%, respectivamente, y surge un representativo 15% en boliches y centros nocturnos.

Aplicar la ley



Gurises Unidos tiene tres centros departamentales de atención directa en el interior: Rivera, Cerro Largo y Maldonado. En los dos primeros, la zona de frontera genera un terreno propicio para el pasaje de personas y explotadores. En el último caso, la afluencia de gente por el verano alimenta una zafralidad.

Según dijo Pailos, se evita localizar cuáles son los focos de explotación sexual a menores para no generar “efectos inversos”: estigmatización y mayor invisibilización. Sin embargo, se sabe de zonas problemáticas: Nueva Palmira por la zona portuaria, la frontera seca con Brasil, Paysandú (donde funciona un equipo oficial del INAU), Tacuarembó por la intensa actividad carretera y de turismo (Iporá y San Gregorio de Polanco), el Este en el verano y, por supuesto, Montevideo.

El Cerro, barrio donde se generó este último episodio, y toda la zona oeste de Montevideo ya había sido objeto de un estudio del Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial y No Comercial de la Niñez y la Adolescencia (Conapees) en 2014 llamado “Un secreto a voces”. Nadie, aseguran los expertos de Gurises Unidos, se puede decir sorprendido.

Este episodio reciente puede, sin embargo, arroja cosas positivas. “Por un lado, es muy bueno que se empiece a aplicar la ley (17.725). Claro, es una ley que ya tiene 12 años, ¡vaya a saberse cuántas veces se usó! Pero son señales que se avanza, así como la necesidad de tener cuerpos policiales específicos”, indicó Pailos.

En este caso intervino la Policía de Crimen Organizado.

Además de la señal de la Justicia, los coordinadores de Gurises Unidos destacaron la actitud de Cutcsa, que rechazó el hecho y suspendió en sus funciones a todos los trabajadores involucrados en el episodio (los cinco procesados y los ocho que fueron dejados en libertad). El presidente de la empresa, Juan Salgado, dijo públicamente que el hecho le daba “vergüenza” y le parecía “absolutamente inmoral”.