"Quería ejercer presión, amenazarla para que me diera los 2000 pesos"

Actualidad

9/01/2017 14:04

"Quería ejercer presión, amenazarla para que me diera los 2000 pesos"

El fallo judicial que procesó con prisión a la mujer que amenazó a una niña con una jeringa revela un modus operandi inédito en el país.

El pasado jueves al mediodía, una mujer se encontraba de compras con sus hijas, de tres y ocho años, en la zona de Villa Muñoz.

Caminaban tomadas de la mano cuando la indagada tomó del cuello a la menor y, tras amenazarla con pincharla con una jeringa que colocó a nivel de su cuello, le exigió a su madre "que le diera todo lo que llevaba". Así quedó indicado en el expediente judicial.

La mujer respondió que no le daría nada. Comenzó a gritarle que soltara a su hija y ambas empezaron a forcejear por la niña. La hermana mayor, en tanto, salió en busca de su padre, que se encontraba en un depósito cercano.

En determinado momento, la madre logró recuperar a su hija y ambas comenzaron a correr en dirección a la calle Hocquart, desde donde venía corriendo su esposo junto a otras personas.

Al tomar éste conocimiento de lo que había sucedido, salió en persecución de la indagaba, que se alejaba en dirección contraria.

Una cuadra más adelante logró reducirla, dejándola inmovilizada en el piso hasta que llegó la policía.

A la indagada se le incautaron dos celulares, junto con dos frascos y una jeringa con un líquido transparente en su interior.

"Vi a la señora comprando, que le dieron el vuelto como de 2000 pesos", dijo al ser interrogada.

"Ella cruzó la calle, y yo crucé medio lejos. Caminé atrás de ella y quise acercarme a la cartera. Quise agarrar a una de las nenas pero no llegué. Yo lo que quería era hacer presión, amenazarla para que me diera los 2000 pesos", aseguró.

La pericia psiquiátrica practicada por el Instituto Médico Forense concluyó que la indagada no presentó una enfermedad alienante. "Es capaz de apreciar el carácter ilícito de sus actos".

El mismo informe señaló que la niña presentó de seis a ocho exoriaciones alargadas en la base del cuello, no constatándose otras lesiones.

La mujer fue remitida a prisión por el juez penal Eduardo Pereyra, por un delito de rapiña especialmente agravado en grado de tentativa.