Relaciones de Paraguay con Taiwán impiden TLC regional con China

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

29/10/2016 10:49

Relaciones de Paraguay con Taiwán impiden TLC regional con China

Presidencia

El vínculo de Asunción con el régimen nacionalista hace inviable pensar en un acuerdo conjunto. Asia observa expectante qué hará Uruguay.

El presidente Tabaré Vázquez retornó la semana pasada de China con el beneplácito de ese país, para entablar negociaciones con el objetivo de firmar un Tratado de Libre Comercio en 2018.

La posibilidad generó una inmediata reacción entre los socios del Mercosur, ya que cualquier país del bloque necesita la aprobación regional para embarcarse en ese camino en forma unilateral.

Vázquez aseguró que cuenta con el visto bueno del presidente de Brasil, Michel Temer. En tanto el lunes pasado el argentino Mauricio Macri sostuvo que el TLC sea firmado por todo el bloque.

Más allá de declaraciones políticas, desde el punto de vista técnico y diplomático hablar de un acuerdo de ese tipo es inviable.

La razón es que Paraguay, uno de los socios, reconoce diplomáticamente a la República de China en Taiwán, lo cual le impediría firmar un TLC con la República Popular ya que mantener relaciones con uno, implica automáticamente la ruptura con el otro.

Ambos gobiernos chinos además mantienen un pacto para conservar el “status quo”, por el cual se comprometieron a no interferirse mutuamente, por lo que Beijing tampoco aceptaría que Asunción rompiera con Taiwán para sumarse al eventual acuerdo.

Por otra parte, la resolución 32/00 obliga a Uruguay a obtener el visto bueno de sus socios para poder firmar un tratado unilateral con el gigante asiático.

Al respecto Ignacio Bartesaghi, director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, dijo a ECOS que la única alternativa es que el Mercosur firme un convenio marco con China para que luego cada país negocie su propio acuerdo a diferentes velocidades.

El especialista ve además un impedimento económico para que el Mercosur suscriba un TLC con China y es la resistencia de los industriales argentinos y brasileños a entablar una negociación ese país.

Es que, a diferencia de Uruguay, Buenos Aires y Brasilia le aplican hoy a los productos chinos una tasa de 35%, la máxima prevista en el Arancel Externo Común, que desaparecería en el marco de un TLC, abaratándolos sensiblemente.

“Una cosa es lo que digan Temer y Macri, pero otro es lo que opinen sus cancillerías, que siguen siendo proteccionistas”, afirmó.

Bartesaghi sostuvo además que los sectores industriales de los grandes vecinos, temen el impacto que la entrada masiva de China les puede significar. Por lo que no están dispuestos a abrirse a ese mercado.

Mientras que por otra parte está el problema de Venezuela, que sigue siendo socio del Mercosur pero en los hechos fue apartado por el resto del bloque que, por lo tanto y virtualmente, ha dejado de funcionar.

Hasta resolver ese tema, el bloque regional no está en condiciones de encarar ningún tipo de negociación.

En la mira de Asia

Bartesaghi dijo que la sola posibilidad de que Uruguay suscriba un TLC con China, puso al país en la primera plana internacional. En ese sentido dijo que desde Asia ha recibido numerosas consultas.

“Allí se observa con suma atención esta posibilidad. Si Uruguay logra cerrar este acuerdo cambiará dramáticamente su estrategia de inserción internacional”, agregó.

Al respecto países competidores como Australia, Japón o Corea miran con preocupación el hecho que Montevideo pueda ingresar en forma preferencial al mercado chino ya que esos países, a través de distintos convenios, logran hoy ingresar a China con precios preferenciales.

No habrá desindustrialización

El gobierno rechazó este viernes que el eventual acuerdo de libre comercio entre Uruguay y China derive en la desindustrialización de Argentina y Brasil.

Un comunicado divulgado por Presidencia indicó que, al no haberse alcanzado a nivel del Mercosur la implementación de medidas para evitar el doble cobro del Arancel Externo Común, un producto extraregional no sólo deberá tributar por el país que ingresó si no también en el país de destino en que caso que sea reexportado dentro del bloque.

“Ello significa que, aunque los productos chinos ingresaran al territorio nacional sin abonar arancel alguno, persistiría la exigencia de pagar el arancel de importación aplicable en el territorio de los demás países”, indica el texto.

El comunicado agregó que, teniendo en cuenta las reglas de origen vigentes en el Mercosur, el mero tránsito de los bienes por territorio uruguayo no alteraría su naturaleza ni su origen chino.

Tampoco el resto del mundo se vería afectado a partir de la re-exportación de un producto chino ingresado a Uruguay, en tanto tales productos pagarían el arancel de importación correspondiente a su país de origen.

Por lo tanto concluye: “no resulta prudente asimilar el eventual ingreso de productos chinos a una desindustrialización absoluta de nuestros socios regionales o extraregionales”.