Esposa de Diyab dijo que Cancillería uruguaya no les entregó visados

Actualidad

28/10/2016 09:56

Esposa de Diyab dijo que Cancillería uruguaya no les entregó visados

Ecos.

Ahora, la mujer confiesa que quieren que “se acabe esta pesadilla de Guantánamo”.

Desde Turquía, afirmó que se enteró por la prensa que el sirio dejó la huelga de hambre y encontró un país que lo reciba.

“Quiero decir a todo el mundo que mi marido es inocente. Lo detuvieron los servicios secretos pakistaníes, y es inocente. Jihad no es terrorista. Tiene buen corazón”. Estas fueron las palabras de Yusra Al Hasne, esposa del ex preso de Guantánamo Jihad Diyab, en entrevista con el semanario Brecha en Estambul.

La mujer junto a uno de sus hijos y un primo, dijo que hace más de un año esperan poder encontrarse con el sirio que vive en Uruguay. Y se enteraron por la BBC que Diyab detuvo su huelga de hambre al enterarse que un país le dará asilo, por lo que tampoco saben cuál es.

Al Hasne asegura que esperan reencontrarse con él desde seis meses antes que fuera liberado de Guantánamo, cuando su abogado les avisó que lo trasladarían a Uruguay.

Pero contrariando las declaraciones del canciller Rodolfo Nin Novoa, la mujer relató que a principios de setiembre les informaron desde el consulado uruguayo en Estambul que tenían los visados listos para que pudieran viajar. Pero al llegar a la puerta de la sede junto a sus tres hijos para retirar los documentos, la custodia no les permitió entrar y les dijeron que llamen otro día.

El canciller informó en conferencia de prensa que la mujer no fue a la sede diplomática.

“Estamos totalmente preparados para el viaje a Uruguay pero no lo aceptan, no aceptan darnos el visado desde el principio. Quien lo anula, no lo sabemos. Puede que sea Uruguay, puede que sea Estados Unidos”, expresó al semanario el primo de Al Hasne, quien prefirió no ser identificado.

La familia del ex recluso, compuesta por la mujer, dos hijas mayores y un varón de 14 años, hoy vive en Estambul bajo el estatus de refugiada. Comparten una casa con otros ciudadanos sirios y se sustentan con la ayuda de familiares o amigos ya que el gobierno turco no los apoya económicamente, según informa el semanario.

Hoy se refugian en Turquía porque tras la detención de Diyab en Pakistán, lugar donde vivían en 2002, la familia volvió a siria su país natal pero el gobierno empezó a investigar a la mujer por terrorismo, motivo por el que estuvo presa tres años, según relató. Ahora, confiesa que quieren que “se acabe esta pesadilla de Guantánamo”.