Pese a ser interpelantes, había ocho diputados blancos mientras habló Muñoz

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

13/10/2016 16:52

Pese a ser interpelantes, había ocho diputados blancos mientras habló Muñoz
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Por la mitad de la interpelación la ministra dejó la sala para salir en vivo por el canal estatal, dejando molesta a la oposición.

Eran las 19 horas del miércoles y en Diputados se ingresaba en la novena hora de sesión de interpelación a la ministra de Educación, María Julia Muñoz, por parte de la nacionalista Graciela Bianchi.

Faltarían otras nueve para culminar, pero a esa altura la bancada del Partido Nacional consideraba que ya no tenía sentido seguir.

La ministra y las autoridades del Codicen llevaban horas de una exposición integral que abarcó hasta los aspectos mínimos de la política educativa, sin conceder ninguna interrupción a los legisladores.

El diputado nacionalista Jorge Gandini estaba fuera de su banca. Parado en una de las escalinatas del hemiciclo miraba a un punto indeterminado de la sala. Se le acercaron sus correligionarios Gustavo Penadés y Pablo Iturralde con una solicitud concreta. “Tenés que pedir un cuarto intermedio, hay que frenar esto”.

La intención era pactar con la bancada del Frente Amplio que las autoridades redondearan su presentación y cerrar así una maratón sin sentido. “Se nos fue de la manos” dijo Penadés, partidario de acotar una lista de oradores que tenía a esa altura 28 anotados.

Gandini sostuvo que sería inútil. Afirmó que Bianchi se equivocó al plantear una interpelación sin preguntas. “No podemos objetar que están fuera de tema porque no se le hizo ninguna pregunta concreta”.

Más allá de las felicitaciones políticas de rigor, muchos del Partido Nacional no quedaron conformes con cómo Bianchi llevó adelante su iniciativa. Se manifestaba en sus caras ya casi sobre las ocho de la noche.

Para entonces la directora nacional de Educación, Rosita Angelo, llevaba tres horas hablando de los diferentes proyectos educativos en el sistema público. Mencionó entre ellos algunos talleres de huerta y de ajedrez, e incluso una escuela de surf.

Luego el presidente del Codicen, Wilson Netto, invirtió el mismo tiempo para exponer las obras y los avances en el sistema educativo en el último quinquenio. Lo hizo apoyado en un Power Point con un cúmulo de gráficas y cifras.

El Frente Amplio rechazó el pedido de los blancos y decidió que cada jerarca en sala expusiera extensamente.

“El error fue nuestro. Ahora hay que bancársela” dijo Gandini resignado.

A punto

Para que la Cámara de Diputados pueda sesionar el reglamento exige un quórum minimo de 15 legisladores presentes. Fueron varios los momentos en que la oposición por sí misma no llegó a ese número. Si los oficialistas se hubieran retirado de sala habrían forzado el levantamiento de la sesión. Pero no lo hicieron.

La primera exposición de Muñoz sólo fue escuchada por 8 de los 33 diputados nacionalistas.En el cierre de la interpelación había apenas 18 legisladores de la oposición.

Algunos llegaron sobre la madrugada para estar presentes al votarse las mociones de resolución. El apoyo a las explicaciones de la ministra recogió el voto de los 50 diputados del oficialismo, superando a 32 colegas opositores.

Exclusiva

Sobre las 20 horas la ministra Muñoz, la subsecretaria Edith Moraes y la directora nacional de Educación, Rosita Angelo, se dirigieron a la bancada del Frente Amplio. Allí, en un living especialmente instalado y durante 13 minutos, concedieron una entrevista en vivo al informativo de Televisión Nacional.

El hecho molestó profundamente a los nacionalistas, que llamaron a los responsables del noticiero para pedir un tratamiento igualitario. Solicitaron una entrevista a Bianchi con la misma duración.

Desde el canal no hubo respuesta. Los blancos resaltaron la gravedad del hecho, desde el momento en que Televisión Nacional es un organismo estatal y que la entrevista exclusiva a Muñoz fue realizada con recursos públicos. Resaltaron a su vez que Canal 5 es una unidad ejecutora que, indirectamente, depende del propio Ministerio de Educación y Cultura. “Le hicieron la entrevista a la jefa”, argumentaron.

Aguante

“Chicos, a mí me tocó hacer muchas veces guardias de 24 horas”, decía a las risas Muñoz al recordar sus épocas de ejercicio de la medicina, en referencia al cansancio que mostraban los legisladores de todas las bancadas luego de la maratónica sesión.

En los hechos, la ministra tuvo una participación concreta en la interpelación. Se limitó a hacer una exposición en la apertura y otra a modo de conclusión, para lo que leyó en forma textual sendos informes que traía preparados.

Le dejó los detalles técnicos a los integrantes del Codicen, Muñoz salió varias veces de sala para pasar gran parte del tiempo en la oficina de bancada del Frente Amplio, lo que molestó a los nacionalistas que reclamaron insistentemente su presencia.

En cambio su interpelante, Graciela Bianchi, aguantó estoicamente en su puesto toda la sesión para evitar las seguras críticas que le llegarían desde el oficialismo.

Tampoco cerró los ojos. Y aunque lo hubiera hecho, ningún diputado o fotógrafo se abría arriesgado seguramente a tomarle una foto.

La diputada mantiene vigente la advertencia sobre que presentará una denuncia penal a quien le tome una “imagen incómoda” en sala. En noviembre del año pasado, al discutirse en Cámara la Ley de Presupuesto, Bianchi fue retratada supuestamente durmiendo por un colega del Frente Amplio que subió la prueba a las redes sociales.

“Los que me conocen saben que tengo un parpadeo largo”, se justificó en ese entonces la legisladora.

El preferido

Pese a ser la interpelada, María Julia Muñoz estuvo lejos de ser el principal foco de las críticas de Bianchi este miércoles.

Su preferido a o largo de la sesión fue el ex presidente José Mujica, al que varias veces calificó como “el senador itinerante”.

Bianchi admitió que votó por él en 2009. “Me desilusioné”.

Le adjudicó al ex mandatario la responsabilidad máxima por el estado de la educación. “Desprecia el trabajo y el esfuerzo y enaltece la pobreza, aunque por supuesto él no es pobre. Eso explica por qué la educación está como está”.

Miradas

Mientras estuvo presente en sala cuando hablaban las autoridades que la acompañaban, la ministra Muñoz utilizó su tiempo en varias cosas.

Tomó varios cortados, agua e incluso mate. Consultó repetidamente su celular, conversó con legisladores del Frente Amplio, saludó a varios diputados de la oposición y también a los periodistas.

En varios momentos se dedicó a observar detenidamente la bóveda y los frescos que adornan el hemiclico.

Se le dibujó una sonrisa de oreja a oreja cuando, en un Power Point presentado para cuestionarla, se vio una imagen suya, varios años más joven, brindando con champagne con autoridades del Banco Mundial junto al entonces presidente José Mujica.

Luego revisó el material que llevó a sala e incluso ojeó por varios minutos un ejemplar del programa de gobierno que Luis Lacalle Pou presentó en las últimas elecciones.

Lo que no hizo fue mirar en forma directa a su interpelante, la diputada Graciela Bianchi.

Problemas de expresión

Uno de los momentos en que Bianchi generó más repercusión es cuando optó por “corregir” ciertas expresiones que Muñoz utiliza en forma recurrente en sus declaraciones públicas. “No se dice hubieron, se dice hubo señora ministra. Ese verbo no tiene plural”.

Lo cierto que hace tres años la Real Academia Española zanjó la duda. Hubieron es la forma verbal que corresponde a la tercera persona del plural del pretérito perfecto simple o pretérito de indicativo del verbo haber. Su uso es correcto en determinados casos. “Hubieron terminado, hubieron comido, hubieron salido”.

Es incorrecto, en cambio, hablar de que “hubieron problemas”.

Como docente y ferviente opositora al lenguaje inclusivo, Bianchi hizo varias expresiones irónicas en ese sentido.

“Le faltó decir adolescentas para no discriminar,” dijo cuando, en su discurso Angelo se refirió habló de “niños, niñas y adolescentes”.

Pero la diputada también cometió imprecisiones. Sus colegas del Frente Amplio se burlaron de ella cuando reiteró varias veces la expresión redundante “vuelvo a repetir” y también cuando, al hablar de la Unesco, dijo que tiene su sede en Ginebra, cuando en realidad se ubica en París.

Algunos jerarcas también tuvieron problemas de expresión durante la sesión. La directora y magíster en educacion Rosita Angelo deslizó un “incluso incluyendo” al tiempo que la viceministra Edith Moraes generó algunas risas al hablar varias veces del “ésssito” de los programas educativos.

Ausentes

En todas sus apariciones públicas, el empresario Edgardo Novick pone los problemas de la educación como la prioridad a resolver en el país. Incluso le propuso al presidente Tabaré Vázquez que forme una comisión multipartidaria, en procura de acuerdos que contribuyan a una solución consensuada.

Por eso llamó la atención que este miércoles los dos diputados que le responden apenas aparecieran por la interpelación. El ex nacionalista Daniel Peña estuvo en el inicio de la sesión y permaneció en sala por menos de una hora. El ex colorado Guillermo Faccello, por su parte, llegó entrada la noche.

Ninguno estuvo presente al cierre de la interpelación.

Ambos comenzaron a conformar una “bancada” sentándose uno junto al otro en la parte inferior del sector que históricamente ocupa el Partido Colorado. En el caso de Peña la mudanza respondió también a otros motivos.

Cuando se anunció su pasaje de filas y como hacen los niños cuando no quieren que otro se siente a su lado en la escuela, sus ex correligionarios nacionalistas optaron por depositar carpetas, bolsos mochilas o abrigos en la banca que ocupaba hasta entonces.

Apoyo

Entre la decena de personas que presenciaron algunos pasajes de la interpelación desde las barras se destacaba Javier Miranda. Por un par de horas el presidente del Frente Amplio acompañó la sesión y le dejó vía twitter un mensaje de apoyo a la ministra. “Una gran solidez de María Julia Muñoz. La educación es un tema sensible y debe tratarse con seriedad”, dijo.