En Venezuela, Diyab amenazó con suicidarse y pidió volver a Guantánamo

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

7/10/2016 21:36

En Venezuela, Diyab amenazó con suicidarse y pidió volver a Guantánamo

Fabián Cambiaso

El canciller Nin Novoa dijo que el sirio frustró varias veces la llegada de su familia. Le pidió que deje la huelga de hambre.

A fines de julio, luego de abandonar Montevideo sin rastro, Jihad Diyab apareció en el consulado uruguayo en Caracas. Allí solicitó que le facilitaran documentos y dinero para viajar a Turquía con el propósito de reunirse con su familia, que allí reside.

El planteo fue hecho en medio de insultos por parte del sirio al personal de la oficina, e incluso amenazó con suicidarse y pedir que lo retornaran a la Cárcel de Guantánamo si sus demandas no eran contempladas, afirmó el canciller Rodolfo Nin Nova, este viernes en conferencia de prensa.

El Ministro decidió hacer pública su posición sobre las acciones llevadas a cabo con respecto al refugiado desde que llegó al país hace dos años, dada la notoriedad que cobró su caso, sus recientes declaraciones y la “campaña mediática” que realizó.

Las autoridades parecen estar cansadas de las declaraciones del sirio, que sistemáticamente viene denunciando que Uruguay incumplió en reiteradas ocasiones un supuesto compromiso asumido con él luego de su traslado al país, en octubre de 2014.

Nin ratificó la postura oficial en cuanto a que “no existe en Cancillería ningún documento” que acredite que el gobierno de José Mujica le prometió al sirio que su familia estaría esperándolo a su llegada a Montevideo, a cambio de que permaneciera en Uruguay por dos años.

Diyab había afirmado la semana pasada que, cuando aún estaba preso en Guantánamo, el enviado personal de Mujica, el tupamaro José “Chacha” González”, asumió ese compromiso por escrito.

Para el canciller eso no es cierto. “Ultimamente, está mintiendo mucho”, había dicho Nin a ECOS, este miércoles.

Idas y vueltas por su familia

El ministro se preocupó en precisar el polémico periplo de Diyab en Venezuela, que terminó por frustrar la posibilidad que su familia lo visitara en Montevideo. Una reunificación que, según el Gobierno, el propio refugiado boicoteó sistemáticamente.

A fines de julio las autoridades venezolanas le informaron que el refugiado “se encontraba detenido y en averiguaciones por su ingreso ilegal y que se le iniciaría un proceso de deportación”.

Esta versión contrasta con la del sirio, que dijo la semana pasada haber entrado en forma legal, que nunca estuvo detenido y que incluso le ofrecieron asilo o tramitar la reunificación con su familia en otro lugar. Denunció además que a su retorno a Montevideo se debió a las presiones que Caracas recibió por parte de los Gobiernos de Uruguay y Estados Unidos.

Nin Novoa recordó que en febrero de 2015 el ministerio firmó un convenio con el Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana, para que este organismo acompañara la inserción de los seis refugiados que llegaron desde la Cárcel de Guantánamo por un período de dos años.

Los seis, relató, fueron alojados en una vivienda cedida por el PIT CNT. Entre mayo y junio de ese año, cinco de los asilados fueron trasladándose a otras residencias. No así Diyab, que “no consintió en abandonar el inmueble” hasta el 28 de agosto, que se instaló en un apartamento amoblado a la espera de otra vivienda que cumpliera con sus requerimientos locativos para una eventual reunificación con su numerosa familia.

Es así que a fines de 2015 se le adjudica por parte de la Dirección Nacional de Vivienda el apartamento que hoy ocupa.

El 20 de enero del año pasado Cancillería aprueba la primera solicitud presentada por el sirio para la reunión con su familia. A partir de allí se puso en contacto directo con la Cruz Roja internacional para procesar los trámites necesarios.

“Según la información de la que dispone el ministerio, el interesado retractó verbalmente que sus familiares fueran reunificados en repetidas ocasiones. Se le pidió que confirmara la voluntad en cuatro ocasiones y no respondió nunca".

En mayo de este año, según la versión oficial, Diyab solicitó a Cruz Roja que su familia visitara Uruguay, pero en forma temporaria. En julio siguiente dejó el país, reapareciendo en Venezuela.

Días atrás la delegada de esa organización, Marianne Bessancou, se reunió con Diyab y confirmó a ECOS que dichas gestiones se paralizaron al perderse la pista del sirio por varias semanas.

Nin afirmó que el gobierno había dispuesto casi un año atrás todo lo necesario para el otorgamiento de las visas a la madre, esposa e hijos de Diyab a través de la Embajada en el Líbano, el Consulado de Distrito en Teherán y el Consulado Honorario en Estambul.

Dicha documentación estaba lista desde el 19 de octubre de 2015, pero tres días después el propio sirio le comunicaba a Cruz Roja que desistía de la reunificación.

Este año ante una nueva manifestación de Diyab para que su familia lo visitara en Montevideo, se reinició el proceso para actualizar la documentación.

“El 3 de junio se invitó por escrito a la familia desde el Consulado en Estambul para realizar los trámites de visa. Pero nunca concurrieron a la entrevista ni presentaron ninguna excusa al respecto”, sostuvo Nin.

Por otra parte, y por la misma fecha, la Embajada en el Líbano le entregó a Cruz Roja el Título de Identidad de Viaje a la madre de Diyab, siendo autorizado su traslado por las autoridades libanesas. Cancillería toma conocimiento días después de que el viaje estaba en suspenso porque el sirio había solicitado que su esposa e hijos viajaran antes que su madre. Todo se frustró por la salida del refugiado hacia Caracas.

"Escapa a nuestras posibilidades"

El canciller afirmó que continúan las gestiones para lograr que algún país árabe, musulmán o de mayoría musulmana acepte acoger al refugiado y a su familia. “Lo hacemos inspirados por motivos humanitarios y atendiendo a los deseos expresados por el propio señor Diyab”.

Sostuvo que por ahora sólo se han recibido algunas respuestas negativas y otras están pendientes de respuesta.

“Como resulta evidente, escapa a las posibilidades de esta Cancillería adoptar decisiones que son materia exclusiva y soberana de los otros Estados”.

La Comisión de Refugiados, que Cancillería integra, está considerando la solicitud del ex preso en cuanto a que se le extiendan cartas en donde se acredite que el Gobierno está de acuerdo en que inicien gestiones personales para lograr asilo en Turquía, Líbano, Qatar y Venezuela.

Al respecto, la postura precisada por Cancillería es clara. Diyab es libre de trasladarse cuando lo desee tanto dentro como fuera de Uruguay, al ser portador de una cédula de identidad emitida oficialmente.

Se aclaró no obstante que si decide viajar a otro país y allí se le exige un visado, eso está fuera de la jurisdicción del Estado uruguayo.

"Al borde de entrar en coma"

"Me permito hacer un llamado al señor Diyab para que abandone la huelga de hambre que se encuentra llevando a cabo y continúe con la búsqueda de un futuro mejor para él y para su familia”, le pidió Nin.

Lo hace en momentos en que el sirio atraviesa el quinto día desde que dejó nuevamente de ingerir líquidos, en el marco de una huelga de hambre que lleva casi dos meses.

Este viernes Diyab ratificó en un documento su negativa a ser atendido, internado o resucitado si cae en coma producto de su medida.

Según su vocero, Andrés Conteris, ese momento está muy cerca. “Su estado de salud es muy crítico y está al borde de entrar en coma”.