Diyab desmiente al gobierno y dice que firmó compromiso al salir de Guantánamo

Actualidad

30/09/2016 14:51

Diyab desmiente al gobierno y dice que firmó compromiso al salir de Guantánamo

Aseguró que, a cambio de permanecer dos años en el Uruguay, su familia lo estaría esperando a su llegada. El lunes retoma la "huelga seca".

Fabián Cambiaso

El vicecanciller José Luis Cancela retorna este sábado desde Bakú, la capital de Azerbaiján. En un viaje oficial a esa zona de Asia Central, además realiza nuevas gestiones para que ese u otro país de la región le conceda refugio a Jihad Diyab y a su familia.

La necesidad de una pronta solución se aceleró luego que este viernes el ciudadano sirio anunciara que en 72 horas retomará la “huelga de hambre seca” ante la falta de avances en su reclamo de ser derivado a un país musulmán.

Lo anunció en una conferencia de prensa en la sala de su departamento en el Centro de Montevideo, en la que además y por primera vez desmintió la versión que el gobierno uruguayo ha dado sobre los pormenores de su llegada.

Diyab aseguró que, en la entrevista que mantuvo con delegados uruguayos en Guantánamo poco antes de ser liberado, le hicieron firmar un acuerdo por el que debía comprometerse a permanecer en el país durante dos años.

A cambio, Montevideo le garantizaba que, al aterrizar aquí, su familia lo estaría esperando.
Este compromiso está documentado y fue firmado por “Chacha”, un delegado del presidente Mujica que fue a Guantánamo

“Este compromiso está documentado y fue firmado por “Chacha”, un delegado del presidente Mujica que fue a Guantánamo”, precisó.

Se refería a José “Chacha” González, un histórico dirigente tupamaro de particular confianza de Mujica, al que el ex mandatario encomendó las negociaciones para asilar a los ex presos.

Diyab desmintió así la versión del anterior y del actual Ejecutivo, que repetidamente aseguraron que no existía ningún compromiso para retener a los refugiados en el país.

"No hay que hacer novela, no hay ningún acuerdo. Es un pedido por una cuestión de derechos humanos. Hay 120 tipos que están presos hace 13 años. No vieron un juez, no vieron un fiscal, y el presidente de Estados Unidos quiere sacarse ese problema de encima. El Senado le exige 60 cosas entonces le pidió a un montón de países si podían darle refugio a algunos y yo le dije que sí", expresó Mujica en una rueda de prensa a mediados de 2014, poco antes de la llegada de los entonces presos.

También lo hizo el actual canciller, Rodolfo Nin Novoa, que en mayo pasado y ante el Parlamento negó la existencia de un acuerdo firmado con Estados Unidos que los refugiados debían permanecer en el país.
Uruguay no ha sido fiel a su palabra. Mi familia nunca llegó

Diyab resaltó que la llegada de su familia nunca se concretó, pese a que en un principio decidió darle margen al gobierno para que cumpliera el compromiso.

“Uruguay no ha sido fiel a su palabra. Mi familia nunca llegó”.

Aseguró que el pasado 17 de junio su esposa y sus hijos se presentaron en el consulado uruguayo en Estambul, dispuestos a hacer los trámites para venir a visitarlo, pero fueron rechazados. “No hay visa para ustedes”, dijo que respondieron los funcionarios.

Según Marianne Pecassou, la delegada de la Cruz Roja Internacional que se reunió con él el jueves, la presencia temporal de los familiares estaba casi cerrada, pero se frustró cuando Diyab desapareció en julio y viajó a Venezuela.

Al respecto, el refugiado reiteró que el país bolivariano le ofreció facilitarle la reunificación en Turquía o bien dar asilo a todos en Caracas. Eso no fue posible, dice, por las “presiones” de Uruguay y Estados Unidos sobre el gobierno de Nicolás Maduro.

Señaló que su ingreso a Venezuela fue en forma correcta y legal. Llamó “mentiroso” al cónsul uruguayo en Caracas, Juan Pablo Wallace, que había afirmado que ese país lo había deportado por haber entrado clandestinamente.
Balanza de Diyab en su habitación.
Balanza de Diyab en su habitación.

Diyab dijo estar convencido que, en realidad, "el gobierno uruguayo nunca quiso" que su familia viniera. "Sigue dilatando la solución”.

Habló contra el trato que, dice, ciertos medios nacionales le dan a los refugiados sirios, ante el cual su familia quedó consternada.

“Preferirían morir en Siria que venir a Uruguay”. En ese sentido dijo que explora vías legales contra ellos, en especial Canal 4, que “tergiversaron la historia y los hacen aparecen como peligrosos”.

Luego de toda esta serie de incumplimientos, dijo que ya no confía en Cancillería.

“No entiendo las razones que invoca el Gobierno para decir que no puedo ir a Turquía a reunirme con mi familia. No entiendo por qué no puedo ir al Líbano, el país donde nací".

Ha dado suficiente el tiempo que le dio al gobierno para que cumpla con su palabra y encuentre una solución a sus planteo, consideró. “No puedo seguir en este juego. Las puertas se cierran y la salida está cada vez más lejos”.

Por eso, anunció que a partir de este lunes suspenderá nuevamente la ingesta de líquidos, ingresando en un nuevo período de huelga seca. “Es una decisión muy dura, pero es lo que tengo que hacer”.

La huelga de hambre que lleva a cabo es una causa humanitaria. “Yo o mis familiares hemos sufrido mucho. Ese sufrimiento debe terminar”.

Remarcó que no quiere morir. “A lo único que aspiro es a una vida normal junto a mi familia en un país islámico”.

Pareció que la conferencia de prensa había concluido pero minutos después volvió al living del departamento para hacer una precisión.

“A partir del lunes, cuando retome la huelga seca, no aceptaré ser atendido por los médicos en Uruguay. Tampoco aceptaré que me internen o que me resuciten”.

El anuncio hizo que a una mujer que integra el grupo de sus allegados se le llenaran los ojos de lágrimas.

Reiteró que la responsabilidad por su eventual muerte será de los gobiernos de Uruguay y Estados Unidos.