Virtudes y pecados musicales

Actualidad

29/08/2016 07:48

Virtudes y pecados musicales

Valerie Boillot/Rey Toro

Boliches que no pagan lo que obliga la ley. Músicos que reciben dinero del Estado para comprar instrumentos y los venden en provecho propio.

Proyectos inconclusos. Ganadores que se repiten. El Fondo Nacional de Música tiene muchos aspectos positivos pero también algunos problemas que solucionar.

Por Joaquín Silva

“Sabemos que hay gente que vende los instrumentos y equipos a los tres meses de haberlos obtenido gracias a nuestro apoyo”, lamentó Juan Carlos Goberna, secretario de la Comisión Administradora del Fondo Nacional de Música (Fonam), un organismo que desde 1996 otorga financiaciones a proyectos musicales.

“Lo sé de buena fuente, de hecho, los conozco, pero no tenemos los recursos para inspeccionar si los músicos conservan sus instrumentos y les dan el uso que fundamentaron en el proyecto”, prosiguió el secretario, quien representa a la Sociedad Uruguaya de Artistas Intérpretes –Sudei– en la Comisión Administradora. “Pero no podemos comprobarlo. Es muy difícil”, lamentó.

La Comisión Administradora del Fonam está integrada, además, por un presidente designado por el Ministerio de Educación y Cultura, un compositor que elige la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu), un representante de la Federación Uruguaya de Músicos (Funem) y un quinto miembro designado por los cuatro antes seleccionados. Cada integrante dura tres años en funciones y puede ser reelecto.

Fernando Torrado, el presidente de la Comisión, manifestó encontrarse sorprendido con la denuncia de Goberna. “Voy a exigir que detalle esa información –dijo– porque tendríamos que tomar acciones en el asunto”.

En el último llamado realizado –el primero de los dos de 2016– fueron seleccionados 220 proyectos, de los cuales 69 se tratan de compras de equipos e instrumentos. El presupuesto total que dispuso el Fondo en esta ocasión para todas las financiaciones fue el mayor de su historia: $ 9.299.668 pesos, unos 325.000 dólares.
Ganadores se repiten hasta siete veces

En el contrato que los solicitantes firman una vez obtenido el dinero para comprar equipos o instrumentos, hay una cláusula que determina que por cinco años el bien no puede ser vendido.

Además, el Fonam exige que sus beneficiarios presenten pruebas que corroboren el buen uso del dinero asignado. Por ejemplo, cuando se trata de financiación de clases de música, el estudiante debe presentar, una vez culminado el curso, un informe de su docente certificando el aprendizaje. O si se acordó la financiación de un disco, el artista debe ir presentando adelantos del mismo hasta, finalmente, brindar al Fondo un ejemplar del producto.

Pero para el caso de proyectos cuya propuesta es la adquisición de instrumentos, “el Fonam sencillamente confía en la buena voluntad de la persona, y en que se solicita esa compra para mejorar su técnica, calidad de sonido, expresión musical, etc., y no para venderlo o sacar algún rédito económico”, explicó Goberna.

La única forma de controlar que esto no suceda, dijo el secretario, sería “haciendo visitas a los músicos en sus presentaciones en vivo o ir a los domicilios declarados, para inspeccionar si el apoyado tiene el instrumento que adquirió. Habría que plantearlo, asesorarse con el abogado para ver si es factible”.
Roos obtuvo una financiación en 2000 para filmar un documental sobre su disco Contraseña y en 2007 para un largometraje.
Roos obtuvo una financiación en 2000 para filmar un documental sobre su disco Contraseña y en 2007 para un largometraje.

Nombres repetidos

Pero no es la única preocupación que tiene el secretario, porque también considera un problema que los ganadores se repitan. En sus palabras, que “se le siga dando al cliente que viene siempre y pide, pide y pide”.

“Es algo que he planteado a la Comisión y que quedó como en un común acuerdo: si el solicitante ya tuvo cuatro o cinco apoyos, lo mejor será decirle que no y tratar de darle la oportunidad a otros que nunca han sido apoyados”, manifestó.

A lo largo de sus 20 años, el Fonam financió en siete oportunidades al artista Odair Tabárez, y al menos en cinco ocasiones a los músicos Federico Nathan y Esteban Klísicht, cuatro a la cantautora Rossana Taddei, al intérprete y director de orquesta Alberto Magnone, a los cantautores Max Capote y Adriana Ducret, y a la banda de rock La Chancha, además de tres financiaciones a otros 14 artistas.

“Es una preocupación que tenemos los integrantes de la Comisión –dijo Torrado–; que se justifique debidamente, en cada caso, si es viable la repetición de los apoyos”. Pero reiteró que este es un planteo particular que ha hecho la conformación actual de la Comisión.
Casi nunca recibimos proyectos que abarquen un interés total tanto para la música y los músicos uruguayos, entonces debemos bajar expectativa

“Cada integración de la Comisión establece su propia forma de actuar ante los proyectos presentados”.

Sara Ibarburu, coordinadora del Fonam desde su creación, relató que nunca antes se tomó en cuenta si el postulante ya había ganado antes: “Siempre se han evaluado, únicamente, el proyecto y la persona”.

Torrado explicó que la evaluación depende de la directiva y de los “acuerdos tácitos” que cada una logre. “En nuestro caso, acordamos hacer prevalecer aquellos proyectos que sean de interés para la mayor parte de músicos uruguayos, como pueden ser el ofrecimiento de cátedras, clases con docentes extranjeros de prestigio, la participación de músicos que puedan prestigiar la música nacional en el exterior”.

“Lo que más recibimos son proyectos de financiamiento de discos, de compra de instrumentos y propuestas de perfeccionamiento instrumental”, agregó.

En efecto, el tipo de propuesta que más apoyo tuvo desde la creación del Fondo ha sido la producción de discos, con 1.049 casos —del total de 3.327 proyectos apoyados–. Le siguen la compra y reparación de equipos e instrumentos (26%) y las solicitudes para estudios y formación (19%). Por otro lado, sólo ha habido 117 proyectos aprobados para edición de material bibliográfico (4%) y 22 para construir o refaccionar locales (1%).
De las siete veces que ganó Odair Tabárez, tres fueron para financiar una misma investigación

“Casi nunca recibimos proyectos que abarquen un interés total tanto para la música y los músicos uruguayos, entonces debemos bajar las expectativas”, dijo Torrado.

Algunos músicos se postulan varias veces para obtener financiación –parcial o total– para un mismo tipo de proyecto. De las siete veces que ganó Odair Tabárez, tres fueron para financiar una misma investigación sobre “las raíces del candombe” y la “tradición afro en Uruguay”.

Las investigaciones de Tabárez no han sido publicadas, pero el músico dijo que eso no figuraba en los proyectos que presentó. “No pedí financiación para publicarlas, sino simplemente para la concreción de tres etapas de trabajo de campo”, sostuvo. Publicar es una meta pendiente que espera lograr “algún día”.

No están pautadas cifras mínimas o máximas para las asignaciones. “Se ha financiado tanto con un monto de 5.000 pesos como con 7.000 dólares”, dijo la coordinadora Ibarburu. Torrado agregó: “Depende de lo que se pida en cada caso y de si el interés del proyecto despierta la totalidad del apoyo o una financiación parcial”.

En la página web oficial del Fonam se consignan los ganadores de todos los llamados efectuados desde 1996 –a excepción del primer llamado de 2008–, junto con breves descripciones de sus propuestas y el total de dinero asignado en todo el concurso. A pesar de que se trata de dinero aportado por el estado, no se publica el monto otorgado a cada proyecto beneficiado, ni tampoco si el apoyo fue total o parcial.

Enzo Broglia, bajista de la banda de heavy metal ReyToro, consultado por los apoyos recibidos tres veces, respondió: “Prefiero no hablar de números; no me interesa que la gente sepa de cuánto fue el apoyo, sino que nos apoyaron y que nos continúan apoyando”.
El cantante Max Capote obtuvo en 2012 apoyo para la contratación de un “agente internacional de prensa”
El cantante Max Capote obtuvo en 2012 apoyo para la contratación de un “agente internacional de prensa”

Según lo establecido en la ley 13.624 que lo creó, los recursos del Fonam vienen de lo recaudado por el Ministerio de Educación y Cultura “por concepto de todos los derechos musicales de dominio público, incluida la publicidad”; “las herencias, legados o donaciones” que recibe el Fondo; “los ingresos que pudiera arbitrar por sus medios la Comisión del Fonam; y un impuesto que grava a “todo espectáculo de conjunto musical extranjero (que) deberá aportar al Fondo un 5% del total de lo recaudado”.
ReyToro tiene la peculiaridad de haber ganado tres años consecutivos

Este impuesto baja a un 3% cuando dichos espectáculos tienen un telonero uruguayo, o si incluyen una obra de un compositor nacional cuando son conciertos de música clásica.

El empresario musical Danilo Astori hijo calificó este impuesto de “nefasto” en una entrevista que publicó el 17 de octubre de 2014 el diario El Observador.

Otros empresarios directamente no pagan lo que la ley obliga, denunció Goberna. “Hay discotecas que traen conjuntos musicales extranjeros y no hacen el aporte correspondiente. Coyote es un deudor desde hace mucho tiempo y no es el único”, dijo.

El secretario lamentó que el Fonam no disponga de “las herramientas que tiene Agadu, por ejemplo, que puede clausurar boliches”.

“Hemos tratado de coordinar con la Intendencia de Montevideo, para que exija, antes de otorgar los permisos a los locales bailables, el comprobante de los aportes al Fonam. Pero todavía nos falta para llegar a ese acuerdo. Es algo que ya hemos logrado con las intendencias de Maldonado y Treinta y Tres”.

“Siempre hay quejas”

La crítica de Astori no fue la única.

“Todos los que no son apoyados se ponen en la cabeza de: ‘¡Ah, pero a mí no y a éste sí!’. Sea por el motivo que sea; porque a un artista se le proporcionó apoyo para financiar algo como un agente internacional de prensa, o porque obtuvo dinero alguien de más recursos que otro que quedó descartado. Siempre hay quejas”, dijo Ibarburu.

No obstante, consultada sobre qué opinaría si no formara parte del Fondo, y fuera una solicitante que no obtuviera la aprobación de su proyecto mientras nombres ya famosos son beneficiados, admitió que también se quejaría: “Si viniera de afuera y viera que, por ejemplo, se apoya a Rada y a mí no, no me parecería justo. Pero es así. En los hechos, es lo que pasa. Esto no es un fondo solidario, sino un fondo para promover y difundir la música nacional, y qué mejor promotor para la música nacional pueden ser algunos de los nombres conocidos”.

La Vela Puerca, Miguel Romano, Jorge Schellemberg, Laura Canoura , Gustavo Montemurro, Reytoro y Mauricio Ubal, son algunos de los artistas de renombre que han obtenido tres financiaciones.

ReyToro tiene la peculiaridad de haber ganado tres años consecutivos. En 2014 y 2015 obtuvo una financiación total y otra parcial –respectivamente– para brindar shows en Aguas Dulces, y este año obtuvo fondos parciales para realizar una gira por cuatro ciudades de España. Broglia, su bajista, está confiado en que la banda conseguirá un cuarto apoyo en el segundo llamado de 2016 “para tocar por tercer año consecutivo en Aguas Dulces”.

Rossana Taddei obtuvo aprobación para grabar dos discos, en 1998 y 2012, para realizar un concierto en Suiza en 1999 y comprar un “equipo de computación” en 2005. Adriana Ducret recibió apoyo en 2001 para “realización de estuches para videos”, en 2006 para “realizar cancioneros, estuches y copias de CD”, en 2010 para “compra de un micrófono y dos jirafas” y en 2012 para “compra de pc portátil para espectáculos infantiles”.

A Popo Romano se le otorgó ayuda para grabar un CD en 1999 y para la “actualización de un equipo informático” en 2004; Laura Canoura obtuvo financiación en 1997 para “lanzamiento por internet de un video clip y una página para la difusión”, para realizar un programa de televisión en 2000 y para adquirir “un micrófono inalámbrico y de set informático de notas y telepromter” en 2014. La Vela Puerca recibió ayuda para efectuar una gira por el interior en 1997 y dos por Argentina en 2000 y 2002; Gustavo Montemurro obtuvo apoyo en 2001 para adquirir “equipos para estudio de grabación”, un acordeón en 2012 y una computadora en 2016; Mauricio Ubal obtuvo fondos para un videoclip en 1999, la reedición del álbum Rumbo en 2012 y para realizar cuatro recitales en 2014. Roos obtuvo una financiación en 2000 para filmar un documental sobre su disco Contraseña y en 2007 para un largometraje.
Hay cosas que están mal y que pueden mejorarse, pero no hay que dejarse llevar por el run run de la gente que no es apoyada

Mariana Ingold, Buitres, No Te Va Gustar, Abuela Coca, Popo Romano, La Dulce, Mateo Moreno, Leo Maslíah y Walter Bordoni, son otros artistas reconocidos que recibieron apoyo en dos ocasiones.

“Pero también se ha apoyado a gente que está arrancando y bandas emergentes; eso también es promover la música nacional”, afirmó la funcionaria Ibarburu.

No es el caso del estudiante Hernán Priore, de 24 años, recientemente licenciado en Interpretación Musical en la Escuela Universitaria de Música y, hasta hace un mes, integrante de la fila de percusión de la Orquesta Juvenil del Sodre. Priore presentó en dos ocasiones la solicitud de una compra de una batería electrónica y, en otra oportunidad, financiación para continuar su formación musical en Buenos Aires. Siempre se le negó el apoyo.

O el de otro estudiante de la EUM, –quien prefirió no brindar su nombre pues teme que eso le perjudique en futuras solicitudes– que debió insistir una segunda vez en la presentación de su proyecto de compra de un instrumento –vital en su formación–, para –al fin– lograr la ayuda financiera. Volvió a presentarse una tercera vez para la compra de otro instrumento, también por motivo de estudio, y volvió a ser rechazado. Sus
recursos limitados le impiden esa compra. “No se requiere la presentación de ingresos en el formulario. No es un fondo de solidaridad”, reiteró Ibarburu.

Torrado sostuvo que “hay cosas que están mal y que pueden mejorarse, pero no hay que dejarse llevar por el run run de la gente que no es apoyada. Hay muchas cosas positivas que ha logrado el Fondo”.

Algunas aprobaciones son más llamativas que otras. El cantante Max Capote obtuvo en 2012 apoyo para la contratación de un “agente internacional de prensa”. Y la músicoterapeuta Mayra Hugo recibió apoyo para “asistir a conferencia de música y medicina en Tailandia”.

Según la ley, los ganadores deben demostrar que “contribuyan al apoyo y difusión de la música y del músico nacionales”.

Es extraño que el Estado compita por ganar estos fondos, y gane. La Dirección de Cultura obtuvo dinero en 2000, para “realización de ciclo de música popular” y en 2001 para la “renovación del sistema de iluminación del Auditorio Dr. Carlos Vaz Ferreira”.

Popo Romano, presidente del Fonam entre 2010 y 2016, se negó a brindar su opinión sobre la reiteración de nombres y propuestas en los proyectos seleccionados, así como la falta de control y seguimiento para los casos de adquisiciones y compras de equipos.

Dijo que esas observaciones son “detalles subjetivos”. Señaló, en cambio, que el Fondo “ha dado grandiosos resultados al colectivo de colegas músicos” y que, gracias a su aporte, “muchos comenzaron sus carreras” y continuarán “proyectándose gracias a esta ley”.

“Evaluar arte es subjetivo –fundamentó–. Todas las opiniones son válidas”

Torrado tiene un criterio similar: “La visión a través de la cual seleccionamos los proyectos siempre es particular, eso es inevitable”, explicó. “Mucha gente que no obtiene ayuda de nuestros fondos sale a quejarse, quedándose en la chiquita, cuando en realidad el Fonam ha apoyado con millones de dólares a muchos músicos uruguayos.