Una interpelación entre barras bravas, vendas negras y demagogia

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

11/08/2016 18:01

Una interpelación entre barras bravas, vendas negras y demagogia

Poder Legislativo

Arismendi dijo que el traslado del Instituto Cachón no es negociable, en un debate donde los usuarios quedaron en segundo plano.

Desde las 10 horas de este jueves la ministra Marina Arismendi fue interpelada para responder por el polémico traslado del Instituto Tiburcio Cachón, pasando su operativa al Instituto Artigas en la zona de Camino Maldonado.

Los usuarios resisten lo que consideran una decisión "unilateral" y ocuparon el centro por 70 días, hasta principios de julio, reclamando un ámbito para negociar la medida.

El llamado a sala fue impulsado por la diputada nacionalista Gloria Rodríguez, quien dijo que esta instancia fue un "hecho histórico" para el país y la región.

"Es lamentable que en este país deba interpelarse a una ministra por la violación a los derechos humanos de las personas ciegas o con baja visión".

El debate cambió su eje cuando, promediando su intervención, Rodríguez quiso repartir en el hemiciclo vendas negras para que los diputados se las pusieran sobre los ojos para "sentir en carne propia" lo que sentían los usuarios del Cachón con su discapacidad.

El planteo generó la reacción del Frente Amplio. La diputada Orquídea Minetti (MPP) anunció la negativa de su bancada al definir la solicitud como una "falta de respeto al Parlamento", cuestionando a Rodríguez por utilizar la interpelación "para hacer política partidaria".

La palabra "demagogia" fue utilizada repetidas veces por el oficialismo ante el "ejercicio" propuesto por la diputada blanca. El murmullo se elevó desde las barras, donde se ubicaban más de 50 usuarios del Cachón, y Minetti incluso pidió aplicar el reglamento para que guardaran silencio.

La discusión se desmadró cuando Susana Pereyra (MPP) afirmó que el Frente Amplio "no necesita de actos de demagogia para entender lo que siente la gente" y consideró lo de Rodríguez una falta de respeto. "Dejemos de bastardear esta institución".

Eduardo Rubio (Unidad Popular) apoyó la moción. Aludiendo a Pereyra, consideró que "acá hay mucho barra brava". Se refería con ironía a la denuncia del periodista Carlos Peláez, que en El Espectador informó que la diputada, reconocida hincha de Peñarol y esposa del ministro Eduardo Bonomi, alertó a varios barras que sus teléfonos estaban intervenidos por la Policía.

"Sacate la careta , que siempre votás con los blancos", le gritó a su vez Daniel Caggiani (MPP). Ambos legisladores salieron de sala para discutir mano a mano.

Después de cuatro horas de sesión, la ministra Arismendi comenzó a hablar, pero para destacar el "éxito" de las políticas sociales implementadas desde 2005, como la implementación del Hospital de Ojos y el Plan de Emergencia.

Dijo que sin estas políticas, "en Uruguay habría hoy 64.000 ciegos más".

Para Arismendi los Institutos Cachón y Artigas tienen una filosofía encontrada: "beneficencia contra rehabilitación". Fundamentó el traslado en función de una "optimización de recursos humanos y económicos, para concentrar a los técnicos y evitar pagar alquiler. "No es un capricho".

Respondiendo a las preguntas de Rodríguez, aseguró que "a nadie se le negará la rehabilitación. Queremos más y mejor rehabilitación. Acá nadie habló de cierre, es una unificación".

Garantizó su voluntad de diálogo con los usuarios pero consideró que "había muchas manos en un mismo plato". Aseguró además que "seguirá el diálogo".

Arismendi aseguró que el centro sigue funcionando. "No es negociable la gestión del gobierno. Por lo tanto no es negociable su traslado".

Resaltó que "no se trata de si somos más o menos sensibles. Se trata de nuestro compromiso con los más débiles".

Con solo 12 diputados blancos en sala, afirmó que no existe ningún legado de Tiburcio Cachón sobre el uso de inmueble. "Eso es una leyenda urbana".

La bancada nacionalista destacó que, por primera vez, se puso en entredicho "el compromiso del Frente Amplio con los derechos humanos". Para Rodríguez, que de todas formas habló por un instante con la venda en los ojos, es evidente que el Frente no se quiere poner en los zapatos del otro. "Agravian a los pobres que dicen defender".

Desde la oposición se marcó a su vez la ausencia de la frenteamplista Berta Sanseverino. La presidente de la Comisión de Derechos Humanos es crítica sobre el traslado del instituto. El oficialismo justificó su falta por un "compromiso en el exterior".

El Frente Amplio ya adelantó una moción de apoyo a Arismendi, por lo que la interpelación culmina sin consecuencias políticas.