En vivo I Arismendi dijo que el traslado del Cachón "no es negociable"

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

11/08/2016 10:47

Video: Cámara de Representantes.

La ministra de Desarrollo Social se mostró dispuesta al diálogo pero remarcó que "no delegará" una decisión de Gobierno.

La ministra de Desarrollo Social Marina Arismendi es interpelada este jueves por la decisión de cerrar el Instituto Tiburcio Cachón y derivar a sus usuarios al Instituto Artigas.

Después de siete horas de sesión, Arismendi confirmó el punto central de la convocatoria. Más allá de mostrarse dispuesta a dialogar con los usuarios molestos, no negociará el traslado, que es una decisión tomada.

El llamado a sala fue promovido por la diputada nacionalista Gloria Rodríguez, que en la previa lo consideró un "hecho histórico" para el país y la región. "Es lamentable que en este país deba interpelarse a una ministra por la violación sistemática de los derechos humanos de las personas ciegas y con baja visión".

La previa

Después de dos horas de interpelación, la ministra Marina Arismendi aún no había podido decir una palabra para defender el polémico traslado.

Es que promediando su intervención la diputada interpelante, Gloria Rodríguez, pretendió repartir entre los legisladores vendas negras para que,"por un segundo, nos pongamos en la piel del otro".

El planteo generó un fuerte enfrentamiento con el Frente Amplio, que desvirtuó el llamado a sala.

En medio de un griterío generalizado y con la presencia de unos 50 ciegos en las barras, la diputada del MPP Orquídea Minetti le pidió a Rodríguez respeto por el Parlamento. "Esto no es una interna, acá no se puede hacer política partidaria."

En términos más duros, su correligionaria Susana Pereyra dijo que el oficialismo "no necesita hacer esto para sentir las necesidades de la gente y entender al otro".

La legisladora pidió a Rodríguez "dejar de bastardear este ámbito y no hacer demagogia".

Se le gritó "atrevida" lo que generó un duro intercambio en donde se planteó incluso desalojar a las barras.

Para Rodríguez "es evidente que no se quieren poner en los zapatos del otro. Agravian a los pobres que dicen defender".

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