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Ciencia & Tecno

29/07/2018 07:31

Dos filmaciones confirman que hay monos aulladores en Uruguay

Por: Leonardo Haberkorn

La presencia de monos aulladores en el norte del país está confirmada, según un artículo científico publicado por cuatro zoólogos uruguayos.

Dos filmaciones confirman que hay monos aulladores en Uruguay
Ya existían registros de este animal en el país, pero dos filmaciones recientes permitieron confirmar la presencia del mono aullador negro en Uruguay, dice el artículo. Uno de los simios fue filmado en las proximidades de la desembocadura del arroyo Yacó en el río Cuareim (Artigas) y el otro en la ruta 30 a la altura de la Bajada de Pena (Rivera).

El informe fue publicado en Acta Zoológica Platense y lleva la firma de los zoólogos Carlos María Prigioni, Juan S. Villalba Macías, Álvaro Sappa y Julio C. González.

La filmación realizada en Artigas corresponde a un macho adulto divisado en junio de 2017 mientras se desplazaba en las copas de los árboles del bosque nativo lindero al arroyo Yacó.

La de Rivera fue realizada en febrero de 2018 por Rudemar Borges. También se trató de un macho adulto.

El trabajo científico agrega que, además de estas dos filmaciones recientes, hay registros confirmados de mono aullador en la desembocadura del arroyo Guaviyú en el río Cuareim (Artigas) y en plantaciones de pinos de Rivera y en quebradas vecinas a dichos bosques.

El mono aullador negro mide entre 42 y 65 centímetros tomando en cuenta su cabeza y cuerpo, a los que hay que sumarle entre 53 a 65 centímetros de cola. Las hembras son de color amarillento y pesan hasta 5,4 kilos, mientras que los machos son negros y pesan hasta 8,2. Viven en familias integradas por un macho adulto, varias hembras y sus crías. Los machos emiten potentes bramidos al amanecer y al atardecer.

Estudios científicos han destacado que esta especie logra sobrevivir y reproducirse en ambientes forestales exóticos, con una presencia importante del hombre, lugares “que en principio parecerían no ser apropiadas para su supervivencia, ya sea por el rigor climático o por la pobre calidad y cantidad de la oferta de recursos alimentarios”.

En uno de los casos conocidos, una pareja de ejemplares adultos escapó de un zoológico localizado 40 kilómetros al sur de Buenos Aires, alcanzó un bosque cercano y se aclimató a él sin ningún tipo cuidados especiales. Esta pareja se reprodujo y llegó a conformarse, en una década, un grupo con siete ejemplares.

Un ejemplar de esta especie que hoy integra el acervo del Bioparque Mbopicua, departamento de Río Negro, “estuvo dos años viviendo sobre árboles de parques y casas en la ciudad de Paysandú al menos desde el año 2014”, dice el informe. El simio fue capturado en pueblo Porvenir y se escapó. Vivió desde entonces en el eje de la ruta 90. “En dos años recorrió unos 45 kilómetros y sobrevivió hasta que fue capturado nuevamente en junio de 2016”.

De acuerdo al trabajo, en los últimos años los registros de Alouatta caraya (nombre científico del mono aullador) aumentaron en Río Grande del Sur, lo que deja en evidencia un desplazamiento hacia el sur de su área de distribución.

En general los avistamientos en suelo uruguayo han sido de machos adultos solitarios, pero en Rio Grande del Sur, ha sido confirmada “la presencia de manadas compuestas por dos machos adultos, dos hembras y tres cachorros en zonas próximas a la frontera con nuestro país”.

“Entendemos que los ejemplares solitarios observados en áreas silvestres de Uruguay son machos escindidos de la manada por diferentes razones”, afirman los científicos.

“Son necesarias más observaciones para conocer la expansión de la especie en territorio uruguayo -agregan- sin perjuicio de su protección efectiva e imprescindible como alerta temprana de enfermedades como la fiebre amarilla”.

La primera cita de la especie para territorio uruguayo fue aportada por Villalba Macías en 1995 en base a una fotografía de un ejemplar capturado en Estancia Charqueada, en el kilómetro 85 de la ruta 30, Artigas. “El animal se mantuvo cautivo durante algunos días escapándose posteriormente”.

En aquel momento se tendió a pensar que aquel ejemplar había sido llevado allí por algún traficante de animales y había escapado.

Los repetidos avistamientos recientes confirman que ahora, en cambio, el animal forma parte de la fauna del norte del país.

Los autores explican que los monos aulladores, debido a su dieta esencialmente folívora (comen hojas de árboles), son capaces de habitar áreas más pequeñas y se ven menos afectados por los cambios en el medio ambiente que otros que primates con una dieta esencialmente frugívora (comen frutos). “Ha sido posible observar que, en ausencia de una presión de caza severa, los monos aulladores son capaces de habitar en fragmentos de bosque alterados por causa de la acción humana”, agrega.

La distribución geográfica de Alouatta caraya -en la que ahora habría que agregar a Uruguay- abarca partes de Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina, país donde es posible encontrarlo en las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y en el norte de Santa Fe.

La especie ha visto afectada su población por la pérdida del hábitat natural y numerosas epidemias de fiebre amarilla.