Over-sharenting: un fenómeno cada vez más frecuente en las redes

Publicado: 6/08/2017 07:01
Over-sharenting: un fenómeno cada vez más frecuente en las redes
Pixabay

El 56% de los padres publica información sobre sus hijos que podría resultar vergonzosa para ellos.

Es muy frecuente que los padres publiquen en las redes sociales fotos de sus hijos en situaciones cotidianas, ya sea durmiendo, jugando o llorando. Sin embargo, el compartir su vida en plataformas masivas constituye una invasión a su privacidad y puede tener consecuencias negativas.

Patricio López Salazar, profesor investigador de la Licenciatura en Psicología de la Fundación UADE y terapeuta, explicó en una nota publicada por el diario La Nación las diferencias entre el sharenting y el over-sharenting. Mientras que el primer concepto significa buscar consejos y compartir experiencias vinculadas a la paternidad, el segundo implica “compartir demasiada información, saturar a los demás con una cantidad excesiva de imágenes y videos, o publicar contenidos vergonzantes e incluso riesgosos o por lo menos cuestionables para la privacidad y el bienestar de sus hijos".

"La publicación en redes sociales de contenidos relacionados con los hijos no tiene por qué ser vergonzosa, porque ningún padre querría hacer algo así. Pero se convierte en vergonzoso probablemente cuando el niño toma el mando de su identidad digital y descubre que ya tiene un historial que no es exactamente el que hubiera elegido”, señaló el especialista al medio argentino.

Por su parte, Mariela Reiman, directora de Chicos.net, una organización civil que trabaja para mejorar la calidad de vida de niños y adolescentes, indicó al mismo diario que las edades en las que es más habitual que esto suceda, son entre los 9 y 11 años, momento que la mayoría de los jóvenes comienza a utilizar las redes sociales. Durante esa etapa, los adolescentes irán formando su identidad, razón por la que su comportamiento se verá determinado por la aceptación de sus pares.

Actualmente, en ocasiones los niños se ven demasiado expuestos en las redes sociales de sus padres. A su vez, es necesario tener en cuenta que al ser una información colgada en internet, continuará disponible por tiempo indeterminado. Ante esto, López Salazar afirma que es importante que los padres piensen cómo se sentirá su hijo cuando logre ver este tipo de contenido.

"El gran problema es que muchos adultos no son conscientes de que están potencialmente exponiendo a sus hijos a la burla de miles o millones de personas, porque ¿qué sucede si esa foto luego se trasforma en un meme o si el video se viraliza y es el objeto de burla de todo internet? Este es el lado oscuro del sharenting, con el agravante de que el niño luego va a crecer y algún día va a preguntarle al padre o madre ¿por qué subiste eso a la web? ", sostuvo.

Consecuencias negativas

Según un estudio realizado por la Universidad de Michigan, Estados Unidos, difundido por La Nación, el 56% de los padres publica información sobre sus hijos que podría resultar vergonzosa para ellos. A su vez, el 51% incorpora datos que pueden facilitar la ubicación del niño y el 27% publica fotos consideradas inapropiadas. Al mismo tiempo, el análisis revela que el 75% de los encuestados denuncia haber detectado over-sharenting en publicaciones de otros padres cercanos.

En ese sentido, Daniel Monasterky, abogado especializado en delitos informáticos y Miembro del Consejo Asesor del Global Forum of Cyber Expersie, aseguró a La Nación que la Convención sobre los Derechos del Niño señala que "los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad", y explicita que "ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación".

Por lo tanto, aunque el hecho de compartir información se realice con intenciones inofensivas, puede generar consecuencias graves, como por ejemplo, poner en riesgo a los pequeños. Esto se debe a que la información difundida puede llegar a manos equivocadas.

Al respecto, el terapeuta cuestionó: "¿Qué va a suceder con toda la generación de niños cuya vida está siendo cada vez más documentada en las redes sociales? ¿Qué preguntas van a hacerles a sus padres una década después cuándo entiendan perfectamente las consecuencias de lo que sus padres hicieron?”, informó La Nación.