"Con la marihuana hay un aprendizaje de los privados y el Estado"

Por: Leonel García

Salud

25/09/2018 08:42

"Con la marihuana hay un aprendizaje de los privados y el Estado"

La marihuana legal le sacó entre US$ 8 y 9 millones al mercado negro. Y el Ircca se asocia con INIA y Uruguay XXI para emprender mejor.

Para enero y febrero del año próximo se espera que estén prontos los resultados de la séptima encuesta nacional en hogares sobre consumo de drogas, elaborado en conjunto por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Junta Nacional de Drogas (JND). Será la primera que mida el impacto de la política de regulación del cannabis que, si bien ya se había legalizado en diciembre de 2013, no fue hasta el 19 de julio de 2017 que los consumidores uruguayos, debidamente registrados, pudieron comprar marihuana en farmacias.

Los últimos datos, que datan de 2014, señalan que 401 mil uruguayos entre 15 y 65 años alguna vez fumó marihuana. También indica que 160 mil es consumidor activo y 112 mil es consumidor frecuente; o sea, que la probó al menos una vez en el último año o en los últimos treinta días, respectivamente. Finalmente, señala que 27.000 uruguayos, algo así como el 17% de los activos, es considerado un consumidor problemático: alguien que desearía consumir menos sin lograrlo o que siente que su desempeño cotidiano o vincular está siendo afectado.

“En general, se dice que en drogas psicoactivas el 10% de los que consumen generan adicción”, dice a ECOS Diego Olivera, secretario general de la JND y presidente de la junta directiva del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). “En Uruguay, el porcentaje es superior en el total de activos, pero muy por debajo de los que alguna vez consumieron. Eso echa por tierra el preconcepto de que experimentar deriva en una adicción, aunque obviamente esto no es restarle importancia a lo que son los consumos problemáticos”.

La marihuana legal para consumo recreativo, para los que están registrados 27.884 adquirentes, 6.731 cultivadores y 107 clubes canábicos, le ha quitado al narcotráfico entre ocho y nueve millones de dólares en estos 14 meses de venta en farmacias. Solo aquí se ha vendido por caso US$ 2 millones.

Para este martes 25 está prevista la presentación de una cartilla junto al empaquetado neutro de las bolsas de cinco gramos de cannabis con información sobre prevención de riesgos. Para el mes próximo, se agregarán tres puntos de venta (farmacias) más en el Interior del país.

En el mundo del cannabis medicinal e industrial, hay 23 proyectos en análisis valorados en 80 millones de dólares, según señala el director ejecutivo del Ircca, Martín Rodríguez. Este organismo ha firmado convenios con otros dos institutos, Uruguay XXI y el INIA, para darle una impronta productiva a los emprendimientos con marihuana. De esta forma, ambos jerarcas parecen contestarle, a lo largo de un encuentro con ECOS, a quienes piensan que la puesta en marcha de esta ley va más lento que lo esperado.

- Comienza una campaña sobre reducción de riesgos, ¿creen que se está pensando en la marihuana como en una droga inocua?

- Diego Olivera: No hay que menoscabar la inteligencia de los consumidores. Ha habido una mayor aceptación cultural y social del cannabis. Uruguay fue muy sabio en su regulación porque no permite que se genere una mercancía en el cannabis. No hay publicidad ni estrategia de marketing. Uruguay ha puesto el énfasis en lo sanitario. Pero puede que en alguna población específica, como en los adolescentes, haya un descenso de la apreciación del riesgo que sea necesario corregir.

- Milton Romani, exsecretario de la JND, dijo que el presidente Tabaré Vázquez, le bajó mucho el perfil a la ley de marihuana y a su implementación, que se rodeó de gente afín a ello. ¿Están de acuerdo?

- DO: No me parece adecuado entrar en una polémica directa con Romani. No creo que se haya ralentizado para nada. No hay datos objetivos que hablen de un freno. Los principales hitos de la implementación de esta ley ocurrieron en estos últimos 24 meses. Entre 2016 y 2017 capacitamos a 6.000 docentes de educación primaria, media y técnica, nunca hubo una capacitación a esta escala. Y los Dispositivos Ciudadela, de orientación y derivación de personas que creen que tienen problemas de consumo de drogas, pasaron en estos dos últimos años de 11 a 21. Están en todo el país, solo faltan en Lavalleja y Cerro Largo; ahí la atención es en salud pública.

- ¿Y por qué hay tantas quejas de trabas burocráticas en los proyectos de cannabis medicinal e industrial?


- Martín Rodríguez: Sería interesante repasar los hitos de la implementación en perspectiva. Para hablar de enlentecimiento, tendría que hablarse de un ritmo que se frenó. Pero si ves, la primera licencia de cultivo de cannabis por fines medicinales fue entregada por el Ircca en octubre. Y la primera licencia para los fines industriales fue en diciembre. Desde 2015, hay autorizaciones del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para 10 proyectos de cáñamo industrial, unas 1.200 hectáreas para cultivar. ¿Por qué esa visión? Capaz existe una ansiedad para que se materialicen los proyectos, lo entiendo. Pero hoy en el Ircca hay 23 proyectos en análisis, cada uno con sus ritmos y sus características, que superan los 80 millones de dólares de inversión.
Comprendo la ansiedad, pero hay 23 proyectos en análisis, con una inversión de más de 80 millones de dólares.

- DO: Eso tan simplificador del Estado lento y burocrático contra los pujantes privados, no es algo que compartamos. En ambos actores hay un aprendizaje. En productos orientados al consumo humano y a la salud humana, las exigencias son mayores. No es lo mismo producir un bioplástico o algo textil, que un cosmético o un medicamento infantil para la epilepsia refractaria.

- ¿No tienen cálculos de posibles exportaciones?

- MR: No, esto es muy nuevo. En el Ircca estamos formalizando un acuerdo con el instituto Uruguay XXI. Eso permitirá que desde el actor institucional responsable de captar y promover inversiones y el vínculo con los emprendedores, se apalanquen procesos que no son materia del Ircca.

- DO: Y hay un segundo hecho, que es que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) va a incorporar un núcleo de investigación en desarrollo de técnicas agrícolas aplicadas a la planta del cannabis, aplicadas a nuestro clima y a nuestro suelo. Porque eso es algo que no funcionó del todo bien. Hay que hacer un estudio de factores climáticos, de suelo.

- ¿Qué faltó hasta ahora?

- DO: Ensayo y error.

- MR: Eso también impacta en la formación de nuestros técnicos. Los agrónomos nuestros no trabajaban con cannabis.

- DO: Hay una cantidad de engranajes que se van moviendo. Esto no es solo voluntad política, requiere involucramiento de la gente.

Farmacias y demás

- A fines de junio, estimaban que, considerando los adquirentes que convidaban, los cultivadores que ofrecían su producto y los miembros de los clubes canábicos, se llegaba con la marihuana legal al 55% de los consumidores. ¿Se puede pensar en cubrir toda la demanda? ¿Cuál sería el techo?


- DO: Es difícil saberlo. Uruguay es un pequeño país en una región donde no hay regulación del cannabis y donde hay una fuerte producción ilícita. Bajo estas condiciones, no parece sencillo eliminar todo el mercado ilícito.

- MR: Hoy hay tres vías de acceder al cannabis de forma legal. Haciendo un estimativo, está entre ocho y nueve millones de dólares el cannabis que dejó de manejar el mercado negro en este período, incluyendo clubes y cultivadores.

- DO: Hay un análisis sustantivo: si tu única herramienta para combatir el narcotráfico es la represión, si rompés algún eslabón de la cadena, más temprano que tarde esta se recompone. Pero si retomás el mercado desde el punto de vista legal, estrangulás al mercado ilícito. El usuario hace una evaluación y sabe que hay lugares donde está garantizado el producto y mi seguridad personal. Esta estrategia es ya visible, lo hemos hablado con policías que trabajan el tránsito (de drogas). Es notorio que se han comprimido el volumen de lo ilegal.

- ¿Cuantos puntos de venta hay hoy?

- DO: Hoy, catorce: siete en Montevideo y siete en el Interior. Pero el miércoles de la semana pasada tomamos la decisión en la junta directiva de agregar a tres farmacias más: en Maldonado (capital), Treinta y Tres y Artigas. Hasta ahora no había farmacias que vendieran cannabis en Treinta y Tres y en Artigas.

- Sigue habiendo nueve departamentos sin ningún punto de venta (Cerro Largo, Colonia, Durazno, Florida, Río Negro, Rivera, Rocha, San José y Soriano).

- DO: Sí. Eso es algo que nos preocupa. Es un punto débil de la implementación actual.

- También pasa que el stock se acaba rápido en las farmacias.

- MR: Sí, eso es verdad en algunas farmacias en Montevideo. Pero mes a mes se rompe el récord del mes anterior y se llega a más gente. En líneas generales, las farmacias logran tener su stock. Llegar a zonas del país donde no hay farmacias, va a significar un aumento de la cantidad de adquirentes registrados. Ahora estamos haciendo un trabajo de captación de locales en lugares donde no hay. El año pasado hablábamos con 600 dueños y se nos devolvía temor por el tipo de clientes que podía traer el cannabis. Hoy ya no se nos devuelve eso, en líneas generales ya no hay miedo y prejuicio. No ha habido en las farmacias ningún hecho de violencia, ningún problema de convivencia entre los usuarios, ningún tema de rapiñas a los locales o a los vehículos de reparto. La propia implementación despejó los temores.

La mayor preocupación: el alcohol



Si bien en la JND no quieren mencionar a ninguna sustancia como la que genera más preocupación, es evidente que el alcohol se lleva las palmas. “Hoy el alcohol es el principal problema en el público adolescente y la población en general”, señala Diego Olivera. Se estima que 250 mil personas tienen un consumo problemático de la bebida.

“La principal apuesta actual pasa por conformar un proyecto de ley (de regularización de las bebidas alcohólicas) que permitirá un salto cualitativo para regular el mercado. Se va a restringir la tónica de los mensajes publicitarios, no se podrá asociar el consumo de alcohol a emociones o capacidades humanas como la felicidad, el éxito o la popularidad. Se segmentarán horarios para alejarlo del público menor de edad y, en los locales de venta, deberán estar en una zona separada y específica, sin estar mezclada con otras bebidas”.

Si de drogas legales o ilegales se habla, el alcohol se lleva todos los peores indicadores sanitarios, afirma Olivera, ya sea cantidad de usuarios, usuarios problemáticas y muertes asociadas a su consumo. Si en Uruguay alguien muere por algún trastorno derivado de un psicoactivo, en un 80% de los casos se tratará del alcohol.