Preso empresario rural por estafar a 70 inversores por más de US$ 5,2:

Economia & Agro

5/06/2019 17:30

Preso empresario rural por estafar a 70 inversores por más de US$ 5,2:

Jefatura de Policía

Tras un proceso abreviado, el titular de Estancias del Uruguay fue condenado a dos años de prisión; los últimos seis meses en su casa.

El juez en lo Penal de 41° Turno, Huberto Álvarez, homologó este miércoles un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa del empresario rural Ramiro Olaso, a quien condenó, tras un proceso abreviado, a dos años de prisión por varios delitos de estafa y uno de falsificación ideológica.

Según la acusación del fiscal de Delitos Económicos Enrique Rodríguez, publicada este mismo miércoles por la web de la Fiscalía, la pena se dividirá en 18 meses de prisión real y los últimos seis de domiciliaria.

Olaso, un hombre de 51 años, era el presidente de Estancias del Uruguay, una empresa dedicada a captar inversores en campos y ganado, sin que estos corrieran los riesgos que son habituales en la actividad, suscribiendo contratos de capital fijo y renta fija, de capital variable y renta fija, de cupo de capitalización o de invernada. Los intereses anuales rondaban los 7,5% u 8,5%.

Su caso había tomado notoriedad no solo porque se trataba de una importante firma dural, sino que el implicado era un dirigente nacionalista de Treinta y Tres que había sido vinculado al movimiento Un Solo Uruguay. Esto fue particularmente destacado en octubre del año pasado por el oficialismo, que ha mantenido un duro pulso con este movimiento de autoconvocados.

En noviembre de 2018, en declaraciones a radio Uruguay, el ministro de Ganadería Enzo Benech dijo sin embargo que no tiene "por qué" vincular el su caso con el movimiento Un solo Uruguay y el Partido Nacional.

En ese mismo mes, según recordó este miércoles el diario El Observador, Olaso ya había sido imputado por abigeato y por falsificación ideológica (adulterar las caravanas de los animales).

Estafas varias

El texto de la acusación del fiscal Rodríguez habla de 10 denuncias de estafa presentadas entre 2017 y 2018.

Cuando se vencían los contratos de los invesores, no cobraban su capital ni los intereses. "Grande fue la sorpresa que se llevaron todos los inversores al enterarse que no solo no les devolverían el dinero invertido sino que el ganado (que oficiaba de garantía de la inversión), también había sido vendido en su totalidad y que Estancias del Uruguay no contaba con ningún animal en su patrimonio, habiendo utilizado el dinero en beneficio de la propia empresa", señaló el fiscal.

Rodríguez expresó que "peor aún" es que se comprobó que Olaso no registró jamás en el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG) la transferencia de la propiedad del ganado a los inversores, "por lo cual los denunciantes no tienen manera alguna de exigir el cumplimiento de los contratos que firmaron engañados".

El empresario presentó "declaraciones juradas falsas" de ganado en los campos que arrendaba la firma ante el Ministerio de Defensa. Decía que había más animales de los que realmente estaban.

Osorio, que era presidente de Estancias del Uruguay desde 2004 y era el que suscribía los contratos, buscaba con estas maniobras paliar el pasivo de la empresa, que estaba situado en seis millones de dólares según la declaración que él mismo realizó ante la Fiscalía.

Más allá de las diez denuncias señaladas arriba, a la hora de detallar a los damnificados, el fiscal registró al menos 79 contratos que no fueron cumplidos y 70 personas damnificadas. El monto de la estafa, incluyendo dinero en efectivo y su equivalente en kilos de novillo gordo, supera los 5.200.000 dólares.

Entre los damnificados, está un particular que suscribió dos contratos a 36 meses con Estancias del Uruguay por un total de 900 mil dólares, en setiembre y octubre de 2015; está una sociedad en la que fueron perjudicados 21 inversores que aportaron US$ 515 mil; e incluso la propia socia de la empresa de Olaso, una mujer de iniciales E.T., se dijo afectada por setecientos mil dólares que ella aportó para capitalizar la firma, según el dictamen.

Olaso "admitió los hechos prima facie imputados en Sede de la Fiscalía, dice que lo hizo para tratar de cumplir obligaciones anteriores contraídas por la empresa y que dado la mala situación económica, no podía afrontar los compromisos pactados contractualmente, pese a lo cual, igual siguió suscribiendo nuevos contratos y refiere asimismo no haberse quedado con dinero en provecho propio", escribió Rodríguez.