Entre la crisis y las oportunidades: contrastes del arroz uruguayo

Economia & Agro

12/02/2019 06:32

Entre la crisis y las oportunidades: contrastes del arroz uruguayo

El gobierno anunció la apertura de un nuevo mercado en México pero el sector advierte que se perdieron tierras y puestos de trabajo.

La industria del arroz en Uruguay fue noticia en 2018 por sus constantes reclamos al gobierno, por la salida de los consejos de salarios y por protagonizar decenas de reuniones con actores del Ministerio de Economía y Finanzas, de Trabajo y Seguridad Social y de Ganadería Agricultura y Pesca.

Pese a la conflictividad, el país se mantiene como el sexto exportador mundial de arroz en el mundo y en el podio de producción por hectárea.

En ese escenario de contrastes el gobierno anunció la apertura del mercado mexicano para el arroz con cáscara -México ya compra enormes cantidades de arroz procesado- en el programa que tiene por objetivo diversificar los mercados.

"La apertura del mercado de México para el arroz con cáscara fue a solicitud de la Asociación de Cultivadores de Arroz, que le pidió al gobierno explorar un nuevo camino para abrir nuevos negocios. Se pidió hacer un acuerdo sanitario para vender el arroz en cáscara sin el proceso industrial. Es una oportunidad de negocios para un sector golpeado, aunque no se tratará de volúmenes importantes", dijo a ECOS el productor Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz.

Pese a la buena noticia que supone esta apertura, en el sector sostienen que las estadísticas que sostienen a Uruguay como un país de referencia en la industria van a caer.

"La industria en Uruguay la conforman 500 productores que emplean de forma directa a 6.500 trabajadores y de forma indirecta a más del doble. En dos años perdimos mil puestos de trabajo directos y sostengo que esa estadística sobre la exportación va a caer porque hay 20.000 hectáreas menos de tierra cultivable porque hubo productores que se retiraron del negocio por una ecuación financiera negativa", agregó.

En el mundo se producen en promedio 420 millones de toneladas de arroz pero solo se comercializan 25 millones. De ese total Uruguay está entre los mejores 10 exportadores, ya que vende hacia el exterior el 95% de su producción nacional.

"Del total de la producción el consumo interno solo se cubre con el 5% y el resto se vende. Irak, Perú, México, el bloque de la Unión Europea y Brasil son los cinco consumidores del arroz procesado uruguayo", señaló Lago.

Este acuerdo anunciado por el ministro Enzo Benech, radica en la exportación del arroz con cáscara, un producto que representa a menos del 5% del total exportable y que tiene a un cliente mayoritario en problemas.

"En el rubro de arroz con cáscara el principal cliente de Uruguay es Venezuela, con los enormes problemas de pago que eso acarrea por la situación que atraviesa. Esto de México es una ayuda para la industria porque es un país que ya compra este producto a Estados Unidos y era una posibilidad de negocios a explorar", sostuvo Lago.

El presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz explicó que los productores deben luchar con la rentabilidad porque producir en Uruguay sigue siendo muy caro.

"Hay herramientas que el sector debe adoptar para dinamizarse porque producir en Uruguay sigue siendo muy caro, por los costos, por la presión fiscal y porque hay un problema de competitividad y de PBI sectorial. Hoy tenemos tarifas que son muy altas y el dólar en problemas, con un atraso cambiario que es reconocido por el Banco Central del Uruguay", sentenció el productor.

En 2018 la industria uruguaya sufrió el golpe que significó el cierre de la planta de Saman en Río Branco.

Lago estimó que durante el año pasado se perdió más del 10% de la ocupación laboral de la industria entre trabajadores y productores.

Con un focos de producción en Artigas, Bella Unión, Cebollatí, Río Branco, Tacuarembó, Melo y Treinta y Tres, los productores uruguayos estiman en más de 1.00.000 de toneladas al año de arroz cultivado, aunque este número depende de las inundaciones, las sequías y otros factores climáticos que inciden de forma directa.

Durante las inundaciones de enero fueron 2.500 las hectáreas de plantaciones de arroz afectadas y en algunos casos las pérdidas fueron grandes.