Sector lácteo: el conflicto generó un nudo difícil de desatar

Economia & Agro

10/08/2018 18:07

Sector lácteo: el conflicto generó un nudo difícil de desatar

Deudas y falta de negociación coloca a la lechería en una situación en la que no se visualiza una salida.

La piola tiene dos puntas, de un lado tiran los trabajadores de Conaprole y del otro la cooperativa y la Cámara de la Industria Láctea. En el medio se formó un nudo que el gobierno intenta desatar. Allí, con la soga al cuello se encuentran los productores lecheros y la empresa Pili de Paysandú.

Este viernes se supo que la empresa sanducera solicitó un concurso de acreedores buscando salvar a la planta y la posibilidad de contar con una capitalización externa.

El conflicto en Conaprole se inició a principio de año, pero con el correr del tiempo se ha agudizado y las negociaciones en el marco del Consejo de Salario son cada vez más tensas. Las dos partes tiran para su lado y no se alcanza un acuerdo.

“Históricamente la cooperativa ha cedido a todo lo que pide el sindicato, pero ahora nos cansamos”, dijo a ECOS, Wilson Cabrera, integrante de la cooperativa láctea y también presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche. “Nosotros hacemos los reclamos que consideramos necesarios”, expresó por su parte el secretario de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC), Luis Goichea.

Además de un aumento salarial, lo que solicitan los trabajadores es que se reconozcan antigüedades, regímenes y categorías. Las reuniones tripartitas en el Ministerio de Trabajo se vienen desarrollando desde hace varios meses y han tenido diferentes instancias. En varios momentos parecía que el conflicto se destrabaría, pero el surgimiento de un nuevo problema se retomaba.

El sindicato se ha manifestado realizando paros, ocupaciones y trabajando a reglamento. “Sentimos que esa es la forma en la que se nos escuche y se entiendan nuestros reclamos”, dijo Goichea. Desde la otra parte sostienen que con medidas sindicales en ejecución no se puede negociar.

El miércoles 1° de agosto, el propio ministro de Trabajo, Ernesto Murro, participó de una reunión entre las dos partes y presentó una cláusula de paz que era una modificación de la presentada por la Cámara de la Industria Láctea unos días antes y que había sido rechazada por los trabajadores.

Reunidos en asamblea, los sindicalistas no aceptaron la propuesta y retomaron el conflicto trabajando a reglamento y con la posibilidad de realizar paros. “No nos pareció correcto que en la cláusula de paz se anexaran los temas que generaron el conflicto”, indicó Goichea.

El pasado miércoles, Murro se reunió con dirigentes de la Asociación Nacional de Productores de Leche y les manifestó su preocupación ante la actitud del sindicato, según señaló Cabrera.

Con medidas en ejecución y la postura firme de la cooperativa, no se visualiza una salida rápida pero el Ministerio de Trabajo continúa trabajando para que las partes lleguen a un acuerdo.

Pili: una empresa en riesgo

En 2015, el presidente Tabaré Vázquez acordó con su par venezolano Nicolás Maduro la exportación al país caribeño de leche en polvo, quesos, soja, arroz y pollo por US$ 300.000.000 y el sector más beneficiado era el lácteo. Pili, empresa láctea instalada en Paysandú, apostó fuerte a esa oportunidad.

Lo cierto es que el convenio se cumplió parcialmente porque Venezuela demoró en cumplir con el cronograma de pagos establecido a las empresas lácteas. Si bien la república bolivariana pagó parte de lo adeudado, el retraso generó un perjuicio en las empresas y Pili fue la más afectada generando una deuda de 40 millones de dólares.

A la caída del mercado venezolano se le sumaron los problemas de competitividad a nivel internacional y las medidas de Brasil que bloqueó el ingreso de lácteos uruguayos. Y eso repercutió en los productores y los trabajadores, ya que la empresa les debe entre dos y seis meses.

“Estamos preocupados por la situación porque no se ve una salida a esta situación”, dijo Gerardo De Souza, integrante de la Asociación de Productores de Leche de Paysandú.

Este miércoles, el Ministerio de Industria, Energía y Minería fue la sede de una reunión en el que el gobierno presentó una serie de medidas para salvar a Pili. Lo que se resolvió es que el Poder Ejecutivo enviará al Parlamento un proyecto de ley para otorgar un préstamo de US$ 1.500.000, pero la empresa debe demostrar su viabilidad.

“Se debe modificar la ley porque no hay ninguna norma que permita realizar un préstamo a una empresa privada”, expresó en ese momento el ministro Murro.

Tanto trabajadores como productores salieron desilusionados de esa reunión. “No era lo que esperábamos porque necesitamos de una solución inmediata”, dijo a este portal Marcel Petrib, del sindicato de trabajadores de Pili. “Esta medida no soluciona el problema de fondo sino que sirve para salir de la coyuntura”, agregó.

Ante esta propuesta, los diputados nacionalistas Rodrigo Goñi y Amin Niffouri convocaron a los ministros Murro y Carolina Cosse a comparecer ante la Comisión de Industria de la Cámara de Representantes. "Hay varias contradicciones entre los propios actores del gobierno y mucho más entre estos y los actores privados. No será posible ninguna salida si la situación no queda bien clara para todos", expresó Goñi.

Petrib sostiene que es fundamental que la empresa logre conseguir inversores para salvar la planta ubicada en el litoral del país. “Nosotros también estamos trabajando en eso porque es fundamental para nuestros puestos de trabajo”.

Este viernes, la empresa solicitó ante la Justicia especializada de Montevideo un concurso de acreedores para una reorganización empresarial y generar la continuidad de la empresa, según informó el diario El País.

Pili valoró los esfuerzos del gobierno pero indicó que lo propuesto no es suficiente para salvarse y que buscan la capitalización externa, tal como lo indicaron los trabajadores.

Desde inicio de año se maneja la posibilidad de que Conaprole brinde 100.000 litros de leche diarios para que Pili logre mejorar su producción. Eso ya está acordado entre las empresas, pero la situación sindical en la cooperativa impide que se realice. “Quieren influir en todo, incluso en eso”, expresó el cooperativista Cabrera. A lo que Goichea respondió: “No es la situación para que eso se realice”.

Productores: los más complicados

“Nosotros somos los principales perjudicados por este conflicto”, expresó Wilson Cabrera, ahora como presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche.

Las medidas sindicales han impedido que la producción láctea ingrese con normalidad a las plantas y los tamberos no han podido sacar el producto de sus establecimientos. “Si bien no hemos llegado al punto de tirar la leche, la producción ha bajado notoriamente”, expresó Cabrera.

A través de un comunicado difundido este jueves, los productores manifestaron su descontento ante la negativa del sindicato de Conaprole de aceptar la cláusula de paz.

Soluciones

“La solución es el diálogo”, con las mismas palabras se expresaron tanto Cabrera como Goichea. Pero el problema está en que ambas partes se mantienen firmes en sus posturas.

“Los productores estamos cansados, ya no aguantamos más”, dijo Cabrera.
“Hasta que no se destrabe la situación es difícil que el sector vuelva a producir como debe”, agregó.

Por su parte, Goichea expresó que el sindicato quiere que se cumpla lo que ellos reclaman.

En Pili esperan que se destrabe el conflicto en Conaprole porque ven en ellos la salvación de la empresa.

Mientras tanto, el gobierno hace todo lo posible para encontrar una solución, pero todavía no la encuentra.