Seguro de paro a empresas en crisis: casi $ 17 millones mensuales

Por: Fabian Cambiaso

Economia & Agro

8/05/2018 18:09

Seguro de paro a empresas en crisis: casi $ 17 millones mensuales

Beneficio especial comprendió a casi 700 trabajadores de cooperativas o emprendimientos empresariales ya cerrados o en dificultades.

El Parlamento aprobó hace algunas semanas la extensión del seguro de desempleo para cuatro grandes empresas consideradas “en crisis” por el Poder Ejecutivo. Se trata de emprendimientos importantes en su momento, tanto empresariales como cooperativos que, o bien presentan dificultades que comprometen su viabilidad o, directamente, ya cerraron.

Es una iniciativa que generó polémica, ya que la oposición rechazó apoyar el pedido referido a los funcionarios de Ebigold SA y Alenvidrio SA, las razones sociales por las que gira Envidrio, la cooperativa surgida a partir del cierre de la histórica Cristalerías del Uruguay.

Instalada desde 2007 en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro, Envidrio comenzó la producción de envases a mediados del año siguiente.

Luego de algunos años, la cooperativa se dispuso a ampliar su capacidad operativa a través de la construcción de un segundo horno. Pero, antes que quedara concluido colapsó el primero y la fábrica debió detenerse, lo que compromete la viabilidad de la empresa.

Se trata de un caso muy complejo, que ha tenido derivaciones a nivel judicial. Envidrio recibió en 2012 un préstamo del Fondo Nacional para el Desarrollo (Fondes) por US$ 5,5 millones. En diciembre del año siguiente volvió a solicitar un nuevo emprésito, esta vez por US$ 6 millones.

Pero el fondo puso como condición que el nuevo préstamo fuera a modo de adelanto a cuenta de una capitalización que debía realizar Venenvidrio, su socio venezolano. El problema es que el propio Fondes detectó que, más de tres años después, los caribeños habían enviado el dinero pero Envidrio no lo restituyó. Hoy por hoy, una denuncia penal presentada por la oposición indaga un posible desvío o apropiación indebida.

Teniendo cuenta los meses que el máximo de trabajadores de Envidrio estuvieron amparados en el subsidio, la extensión del seguro de desempleo beneficiaría a 103 funcionarios y supondría unos $ 2.621.000 mensuales.

Así lo indicó el Banco de Previsión Social (BPS) en la respuesta a un pedido de informes efectuado por el senador colorado Pedro Bordaberry.

Otro de los pedidos apuntó a beneficiar a los ex trabajadores de la Fábrica Nacional del Papel (Fanapel), que cesó su producción a principios del año pasado dejando a casi 300 funcionarios sin salida.

En estos meses, el gobierno ha desplegado una batería de opciones que propiciaran, hasta ahora sin éxito, la reactivación o la creación de fuentes de trabajo en la zona de Juan Lacaze, donde estaba enclavado el emprendimiento. Más de 200 personas, según cifras oficiales, asistieron a cursos de capacitación que abarcaron áreas como logística, transporte, albañilería, sanitaria y mecatrónica.

Lo cierto es que, pese a las acciones emprendidas, menos del diez por ciento de los trabajadores han logrado reinsertarse en el mercado. En el caso de esta empresa, será la segunda prórroga del seguro de desempleo, fundamentada en que "los esfuerzos referidos puedan tener razonables posibilidades de éxito y contribuir a paliar la difícil situación por la que atraviesan estos trabajadores, sus familias y toda la ciudad ", expresa el mensaje del Ejecutivo.

En el caso de Fanapel, 266 trabajadores estuvieron amparados en el subsidio desde abril de 2017, por los cuales el BPS pagó $ 6.693.000.

El beneficio comprende ambién a los trabajadores de empresas vinculadas a la planta industrial de Fanapel mediante procesos de tercerización. Se trata de Liderliv SA, que cumplía tareas de carga y descarga de mercadería en la planta, y Comital Uruguay SA, que se dedicaba a la molienda de piedra para la fabricación de carbonato de calcio, una de las materias primas para la elaboración de papel.

Otro pedido del Poder Ejecutivo le solicitó al Parlamento la extensión del seguro de desempleo para los trabajadores de la Compañía Nacional de Cementos, una histórica empresa ubicada en las afueras de la ciudad de Pan de Azúcar.

Luego de años de experimentar un paulatino descenso en su actividad debido a la reducción en la colocación de sus productos, fundamentada a su vez en la importante baja de su mercado mayoritario, la construcción, a fines de 2015 la empresa planteó ante las autoridades una serie de medidas. Entre ellas, la desvinculación de gerentes, la reducción de los salarios del personal de confianza y ajustes. Ello provocó el envío al seguro de paro de 50 de los 135 trabajadores de la plantilla que, una vez agotado, fue sucesivamente prolongado por resoluciones del gobierno.

La empresa estimó que la reducción en la actividad se revertiría en el segundo semestre de este año, vinculada a una esperada mejora en la actividad constructiva. El 80% de la mano obra empleada por la compañía está asociado a la producción de cal.

En este caso, según las cifras del BPS, setiembre de 2016 fue el período de máxima cobertura. En ese mes se amparó a 44 trabajadores, por un total de $ 973 mil.

Finalmente, el beneficio también fue pedido para los trabajadores de Cerámicas Olmos, otro emprendimiento cooperativo que, en su caso, surgió luego de la quiebra de Metzen & Sena. En su caso, los problemas no pasan por simples cuestiones de viabilidad del negocio.

Con 200 integrantes en su plantilla y siendo la única fabricante de cerámica en el Uruguay, se ve perjudicada por las trabajas que Argentina aplica a la colocación de sus productos. destino fundamental si se tiene en cuenta que Olmos abarca el 35% el mercado local de sanitarios, una cifra insignificante para asegurar la sostenibilidad del emprendimiento.

Según denunciaron a finales del año pasado los trabajadores ante el Parlamento, enfrenta un "fuerte lobby" en el vecino país por parte de sus productores, debido a la calidad de sus productos. Un pedido pronto desde el mes de agosto espera su ingreso por cuestiones burocráticas. Olmos tenía, hasta finales del año pasado, envíos por US$ 312 mil frenados por ese motivo.

La empresa debe afrontar, además, una competencia "deseal" al nivel local, a raíz del ingreso de productos extranjeros más baratos pero que no reúnen las condiciones sanitarias que, tanto en Argentina como en otros países, se les exigen a los uruguayos.

El Fondes ya no puede otorgarle más préstamos, por lo que el seguro de paro sería entonces, un "desahogo" según plantearon los trabajadores.

En este caso, el BPS pagó más de $ 4 millones a 249 trabajadores en setiembre de 2016.